OTRA GRIETA EN EL KIRCHNERISMO

Citando a Kirchner y a Francisco, La Cámpora cuestionó la marcha

A través de un extenso comunicado, La Cámpora tomó distancia de la movilización que organizaciones sociales, opositores y la CGT realizan este viernes (18/11) al Congreso para reclamar la Emergencia Social, al considerar que dicha ley "se trata de un elemento necesario y complementario a la aplicación de las mismas medidas que pretende combatir". Además, apuntó contra los movimientos que "amagan" con medidas de fuerza pero no las utilizan para ir contra el Gobierno. La marcha es apoyada por algunos sectores peronistas, entre ellos el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina.

La agrupación kirchnerista La Cámpora se diferenció de los partidos de la oposición y los movimientos sociales que convocaron a movilizarse al Congreso y criticó la Emergencia Social que es respaldada por algunos sectores peronistas, entre ellos el ex jefe de Gabinete de Cristina Fernández, Juan Manuel Abal Medina.

En un extenso comunicado, el colectivo que lidera Máximo Kirchner especificó que la Ley de Emergencia Social y de las Organizaciones de la Economía Popular resulta un "elemento necesario y complementario a la aplicación de las mismas medidas que se pretenden combatir".

Y argumentó: "No fue así como se consiguieron los (verdaderos) 6 millones de puestos de trabajo durante las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner. Y mencionamos a ambos gobiernos porque son los mismos considerandos de esta ley los que reconocen el hecho de que la emergencia se da en contraste a las conquistas que el pueblo argentino logró durante los doce años recientes".

Cabe destacar que la marcha de hoy será la primera en la que la CGT y el triunvirato piquetero -conformado por la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC)- confluirán en la calle, tras meses de acercamientos. Pero además, el llamado a la protesta surgió, en esta oportunidad, de las organizaciones sociales. La central obrera decidió luego acompañarlas en su reclamo por la emergencia social.

"Esperamos 200.000 personas el viernes en la marcha para respaldar la Ley de Emergencia Social. Hoy probablemente la ley tenga media sanción en el Senado. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que se sancione antes de fin de año", había dicho el pasado miércoles Lucila De Ponti, diputada del bloque Peronismo Para la Victoria.

El reclamo principal es la sanción de la ley de emergencia social, un proyecto que contempla un aumento del 15% del monto de la Asignación Universal por Hijo, la creación de un millón de puestos de trabajo para las cooperativas sociales y un "salario social complementario" para los trabajadores de la economía informal.

Las organizaciones sociales se mantienen con la guardia en alto, ante la posibilidad de que su proyecto bandera no sea aprobado este año. Más allá de que están en alerta por lo que pudiera resolver el Poder Ejecutivo una vez convertido en ley el proyecto, contemplan que el apuro del oficialismo por bajar la persiana en Diputados y dilatar el tratamiento hasta el año próximo podría frustrar sus planes, sin la necesidad de que Mauricio Macri recurra a un veto. Por eso, advierten, redoblarán las protestas "si la ley no sale este año".

El comunicado de La Cámpora incluyó fragmentos de discursos de Néstor Kirchner y del papa Francisco. Y apuntó contra los movimientos que "amagan" con medidas de fuerza, pero no las utilizan para ir contra el Gobierno.

"Es que la acción misma del 'amague' se transforma en complicidad sino se actúa. Se termina siendo parte de una oposición 'permitida' que no discute lo que hay que discutir sino que se 'sorprende' y decreta 'emergencias' que todos sabíamos que se iban a producir", aseguraron.

"No discutir las bases del modelo y afirmar que esto es el resultado de un fenómeno meteorológico es una maniobra que se utilizó en el pasado reciente en la Argentina para mantener el statu quo", agregó el comunicado.

Recordemos que en las últimas horas también se habían producido diferencias dentro del kirchnerismo por un proyecto de ley impulsado por el PRO para facilitar la apertura de pequeñas y medianas empresas.

Axel Kicillof, ex ministro de Economía y referente económico de La Cámpora en el Congreso, acompañó la iniciativa de Cambiemos en la Cámara de Diputados. Junto a él votaron Eduardo "Wado" de Pedro y Andrés "Cuervo" Larroque. Pero la sorpresa resonó en el recinto cuando llegó el turno de Máximo Kirchner: el hijo de la ex jefa de Estado se abstuvo. Lo imitaron Juan Cabandié, Carlos Castagnetto y Marcos Cleri.

Los voceros del bloque que preside Héctor Recalde dijeron que el voto cruzado se originó en miradas distintas sobre la iniciativa. Máximo cree que la ley es mala porque promueve la precariedad laboral, mientras Kicillof se había mostrado más receptivo a discutir algunos puntos que no le convencían del proyecto. Finalmente la ley promovida por el ministro de Producción, Francisco Cabrera, se aprobó con 189 votos a favor, 7 en contra y 9 abstenciones.

# Comunicado completo:

"Reinstalar la movilidad social ascendente que caracterizó a la República Argentina requiere comprender que los problemas de la pobreza no se solucionan desde las políticas sociales sino desde las políticas económicas".
Néstor Kirchner, 25 de mayo de 2003

"Ustedes, las organizaciones de los excluidos y tantas organizaciones de otros sectores de la sociedad, están llamados a revitalizar, a refundar las democracias que pasan por una verdadera crisis. No caigan en la tentación del corsé que los reduce a actores secundarios, o peor a meros administradores de la miseria existente".
"…no dejarse encorsetar, porque algunos dicen: la cooperativa, el comedor, la huerta agroecológica, el microemprendimiento, el diseño de los planes asistenciales… hasta ahí está bien. Mientras se mantengan en el corsé de las «políticas sociales», mientras no cuestionen la política económica o la política con mayúscula, se los tolera.
Papa Francisco, 5 de noviembre de 2016

Cualquier acción que tienda a mitigar los efectos de la aplicación de las medidas de la actual gestión en materia económica y social, tiene nuestro apoyo y acompañamiento. Sin embargo, consideramos que el caso particular del proyecto de Ley de "Emergencia Social y de las Organizaciones de la Economía Popular", se trata de un elemento necesario y complementario a la aplicación de las mismas medidas que pretende combatir.

De esta forma, en su artículo 2do dice: "Instrúyase al Ministerio de Desarrollo Social a crear un millón (1.000.000) de nuevos puestos de trabajo", como si un mero artículo de una ley pudiera generar los factores necesarios para reconstruir lo que la actual gestión está pulverizando en forma premeditada.

No fue así como se consiguieron los (verdaderos) 6 millones de puestos de trabajo durante las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner. Y mencionamos a ambos gobiernos porque son los mismos considerandos de esta ley los que reconocen el hecho de que la "emergencia" se da en contraste a las conquistas que el pueblo argentino logró durante los doce años recientes.

Nada hay en la ley que ataque las causas de la denominada "emergencia" que sus propios fundamentos denuncian. Nada. Contrariamente, al considerar como "emergencia" a la actual situación social se pretende que entendamos una excepcionalidad que no es tal. Las medidas económicas del actual gobierno generan pobreza y desigualdad como único resultado posible y en forma sistemática. No como excepción, sino como regla.

Si sabemos cuáles son las causas del problema, debemos ir contra ellas y no aplicar paliativos. Se trata de retomar la senda del trabajo y el consumo interno, se trata de focalizar los factores económicos en la economía productiva y no en la fenomenal bicicleta financiera que se ha gestado. Sobre esto ni el proyecto en cuestión ni los representantes de los derechos de los trabajadores parecen acusar recibo.

La negociación a puertas cerradas no reemplaza las responsabilidades de las organizaciones sociales y sindicales en la defensa del salario y el empleo. Ese fue el esquema que se aplicó en la Argentina en la década de 1990, los resultados son innegables y los dirigentes lo saben.

Es indudable que la situación de millones de argentinos se deterioró de manera notable estos últimos meses. Esto lo venimos advirtiendo desde el primer momento de asumida la actual gestión del Poder Ejecutivo Nacional y desde antes, durante las elecciones, lo que algunos denominaron "campaña del miedo".

La precarización del trabajo, su literal destrucción, eso sí es una fenomenal campaña de miedo e intimidación cuyo único objetivo es el de concentrar aún más el ingreso y la riqueza en la Argentina. Frente a este hecho no vemos la utilización de las herramientas que tienen a disposición los trabajadores y las organizaciones sociales aunque sus dirigentes "amaguen" con hacer uso de ellas.

Es que la acción misma del "amague" se transforma en complicidad sino se actúa. Se termina siendo parte de una oposición "permitida" que no discute lo que hay que discutir sino que se "sorprende" y decreta "emergencias" que todos sabíamos que se iban a producir. Todos lo sabíamos.

No discutir las bases del modelo y afirmar que esto es el resultado de un fenómeno meteorológico es una maniobra que se utilizó en el pasado reciente en la Argentina para mantener el statu quo. No se puede pretender que el pueblo argentino ignore lo que realmente pasa, por más decoración mediática que se le quiera dar, por más "herencia" que se intente hacerle creer.

Saludamos y celebramos la movilización pero no podemos dejar de señalar que el lugar natural del pueblo para defender el trabajo, el salario y los derechos adquiridos fue, es y será la Plaza de Mayo. Y el pueblo lo sabe.

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