BOMBAS DE TIEMPO DE CFK

Contrarreloj el equipo de prensa de Abad (”Pato” Speraggi, chapó)

Son 2 Argentina bien diferentes: de un lado, la que se afana por precisar si ingresará al blanqueo y qué porción del dinero 'groncho' lo exteriorizaría (casi nadie dice 'todo el money'); del otro, la que apuesta por el bono navideño para sumar ingresos. Ambas están con eventos importantes el martes 18/10.

El blanqueo es el tema que se lleva el mayor espacio en las portadas, tanto de los matutinos de interés general como de los económicos. Ya instalada en la opinión pública la recurrente e inequitativa ley a la que nos han acostumbrado todos los gobiernos que, una vez en el poder, quieren echar mano a los fondos ocultos de evasores y elusores de impuestos, ahora viene la parte práctica de su ejecución y se empiezan a generar novedades.

Salvo Ámbito Financiero, de Indalo Media, afín al kirchnerismo (pero cuidado: ya ha circulado que en C5N Fabián de Sousa le advirtió a La Cámpora que se quiere minutos de móvil en vivo hay que pagar como cualquier hijo de vecino), y el nostálgico Página/12 (hoy de Víctor Santa María, quien se acerca como puede al Frente Renovador), por ahí en un zócalo perdido, se acuerdan del Día de la Lealtad, del 17 de Octubre, invocando la convocatoria por videoconferencia de Cristina Fernández de Kirchner a constituir un gran frente popular opositor.

La ex Presidenta apeló a la bomba de tiempo que se dedicó a armar el año pasado en plena retirada para dejarle como 'presente griego' a los que vinieran. Fuese el candidato del FpV, pero no suyo, Daniel Scioli, o el contrincante “de la derecha”, Mauricio Macri. En cualquier caso, el mensaje era el mismo y lo hizo explícito en forma virtual en la emblemática celebración peronista: que, aunque no era Disneylandia, con ella todos los argentinos vivíamos mejor. Menos mal que el “Síganme, no los voy a defraudar” lo tiene patentado otro ex, Carlos Menem….

Pero, hay que reconocer, al menos el kirchnerismo asentó presencia, algo fue algo, en repercusión mediática, mientras los otros actos partidarios, en San Vicente, en las provincias, pasaron inadvertidos, salvo para Ámbito que dio en tapa un friso de “postales” de página social.

En todo caso, el diario bastonero del oficialismo le hizo cosechar a Macri, rescatado de la visita al Papa del domingo, el rédito político del llamado al diálogo social tripartito (gobierno-empresarios-sindicalismo) pero sumando a la Iglesia Católica Apostólica Romana, que la última vez que lo había inspirado fue cuando Eduardo Duhalde era Presidente interino.

Ese fue el título principal de Clarín, que dejó el pie de la portada para destacar uno de los tantos mensajes que genera el macrismo para que los bancos colaboren con el éxito del blanqueo: anunció que los exime de responsabilidades por la situación de los contribuyentes que se presenten a abrir las cuentas especiales en los que podrán depositar los fondos a sincerar, ya que no tendrán que mostrar la declaración impositiva.

Este desdoblamiento burocrático transfiere a la AFIP el rastreo de las rutas del dinero sospechado de lavado y el chequeo con la UIF y que ésta se entienda con GAFI sobre la procedencia. También Ámbito lo destaca en su título principal, mientras La Nación prefiere hacer hincapié en otro remiendo del régimen para flexibilizar los plazos perentorios para acogerse: que se puedan inscribir primero y completar el llenado de los formularios sin presiones de vencimientos. Lo que se diría, asegurar el tanto.

El Cronista va directo al grano desde el lugar más visible de la tapa para advertirles de una a los suscriptores que toman contacto con la edición que la AFIP detectó 3 millones de casos irregulares en las “peinadas” y agrega lo del estiramiento de los plazos para sincerarse.

Hay que reconocer la pericia para operar prensa del equipo de Alberto Abad cuando reparte los distintos tips, subliminales y no tanto, del blanqueo en el abanico de medios, según sean los perfiles de público a los que van dirigidos. “Ojo que tenemos identificados a los “colchones” sospechosos; si no son lavadores, vayan tranquis al banco porque no hay que acompañar declaración jurada; no se preocupen porque se haya venido la fecha encima, anótense primero y llenen papeles después". ¡”Pato” Speraggi, chapó! (N. de la R.: es el histórico operador de prensa de Abad).

Corrupción, según el cristal con que se mida

La Nación, por su parte, se corre un poco de lugar para darle cabida destacada al informe que dejó una misión especial al país de la OEA sobre fallas del gobierno en la lucha contra la corrupción. A través de 37 páginas pone énfasis, sobre todo, en la contratación de funcionarios y en la adquisición de bienes y servicios. ¿Estarán latentes casos de incompatibilidades de gestión, como el del ministro Aranguren, la Shell y las compras del gas con sobreprecio que el grupo petrolero anglosajón provee a Chile? ¿La adjudicación de las obras del soterramiento del ferrocarril Sarmiento al primo del Presidente, Angelo Calcaterra? Sería en todo caso un bochorno para Laura Alonso, encargada de la Oficina Anticorrupción, quien acompañó en todo momento a los emisarios y se preocupó por resaltar como logros, en pos de la transparencia buscada, la ley de acceso a la información pública y los decretos de datos abiertos.

Hoy, la condena mediática a la corrupción distingue entre las coimas, desvíos de fondos de obras públicas, bolsos revoleados en conventos de monjas, insólitos dragones con cajas fuertes en countries, o sea, las revelaciones mediáticas de un modus operandi tomado de la anterior gestión, respecto de un atenuado cuestionamiento ético y político al guante blanco de empresarios camuflados en la función pública volcando negocios para su provecho, o de enriquecimientos privativos de altos contribuyentes que le sacaron el jugo a la manipulación internacional del capital que extraen de la desigualdad social para sacárselo del alcance al fisco (léase Panamá Papers). ¿Qué es preferible: choreo grasa o choreo VIP?, sería en el fondo la disyuntiva. La prensa oficialista de peso, al menos mientras se mantenga la alianza estratégica, no alberga ninguna duda.

Para ponerle un poco de clima a la jornada, aparecen en La Nación los gendarmes patrullando las calles salvajes del sur bonaerense, escena que podría haberse ilustrado con una foto de archivo de la anterior incursión dispuesta por Cristina Kirchner. Y en Clarín, resaltan el récord de femicidios. La cara y contracara visibles del grado al que llegó el avance implacable de la inseguridad, las drogas, la violencia social y la versión más tenebrosa de la corrupción que no era función de la OEA auditar.

Por suerte, algún editor del matutino decano de la prensa nacional tuvo la sensibilidad de sacar a relucir dos temas que trascienden las repetidas coyunturas:

> el recorte del 30% de los fondos destinados a la ciencia, y

> la filtración de algunas preguntas del cuestionario de la Evaluación Nacional Aprender, que se topó con una fuerte resistencia en los sectores docentes más radicalizados, para los que son sinónimos, calidad educativa y espoliación (la Real Academia dice que también puede escribirse 'expoliación', es indistinto) a los trabajadores del gremio.

Ojalá las redes sociales den cabida a estas inquietudes para que puedan tomar nota los millenials, a la postre a quienes les tocará desactivar estas bombas que les explotarán a las próximas generaciones, ya que nunca se enterarán por los diarios que se ufanan de no leer.