INTENSO DEBATE CONVOCADO POR EL CHELSEA

"Los intermediarios son el cáncer de los clubes" (y motín contra la Champions)

El dueño del Nápoles, Aurelio De Laurentiis, dijo que el "cáncer" del fútbol profesional son los agentes en el fútbol y se preguntó por qué tienen que pagarles los clubes cada vez que realizan transferencias de jugadores.

Aurelio De Laurentiis, dueño del club Nápoli, en el que jugaron Diego Maradona, Gonzalo Higuaín y otros argentinos, dijo en un foro realizado en el estadio Stamford Bridge, del club inglés Chelsea, que s{olo fichaba jugadores si tenía un control absoluto de sus derechos de imagen, y esta condición que él ha impuesto le impidió cerrar algunos acuerdos.

"Ya saben, es un cáncer en nuestro dominio", dijo el productor cinematográfico que tiene el control del Nápoli, en referencia a los llamados "agentes FIFA". Del debate participó el vicepresidente de West Ham United, Karren Brady.

"No todos los agentes. Pero no entiendo por qué hace falta un agente", insistió De Laurentiis.

"En Hollywood, el actor paga él mismo (al agente). Yo no pago al agente. En el fútbol, ​​¿por qué tengo que pagar? Los agentes se han convertido en una especie de impuesto y, a veces quieren que se les pague por adelantado", agregó.

Y luego fue más allá: "¿Por qué? Porque cuando reciben finalmente todo el dinero, van de compras por ahí y vuelven locos a sus jugadores diciéndoles: 'Estoy negociando con el West Ham, que te va a pagar 2 millones más'. Y por eso los pobres chicos empiezan a jugar de manera inapropiada".

El Nápoles vendió al delantero argentino Gonzalo Higuaín, cuyo agente es su hermano Nicolás, a la Juventus por 90 millones de euros en julio pasado.

Los clubes ingleses de la Premier League gastaron casi 130 millones de libras en honorarios de agentes entre octubre de 2014 y septiembre de 2015, lo que supone un aumento de 15 millones de libras respecto al periodo anterior, de acuerdo con la liga.

El papel de los agentes, que negocian con los clubes y se llevan un porcentaje de los contratos de transferencias, ha estado en el centro de atención después de que un diario británico destapase una trama de corrupción de fichajes que llevó a la destitución del seleccionador inglés Sam Allardyce.

Rebelión a la Champions League

En tanto, también presente en el estadio del Chelsea, se percibió otro movimiento que crece en el fútbol europeo profesional: la organización que representa a las ligas nacionales de fútbol de Europa (Ligas Europeas de Fútbol Profesional) se niega a aceptar los cambios propuestos por la UEFA (Unión Europea de Fútbol Asociado) para la Liga de Campeones.

La UEFA anunció en agosto una serie de cambios en su competición de clubes a partir de 2018, incluida la decisión de garantizar 4 plazas a las 4 asociaciones de mayor nivel, lo que dejaría apenas 16 puestos para el resto del continente.

La UEFA también tiene previsto dar prioridad a los anteriores ganadores de la competición, independientemente de su calificación actual.

Sin embargo, Lars-Christer Olsson, presidente de las Ligas Europeas de Fútbol Profesional (EPFL por sus siglas en inglés), dijo el miércoles que había una oposición casi unánime a los cambios en toda Europa, incluso en Inglaterra y España.

Esto se debe al temor a que se trate de los primeros pasos hacia una Champions cerrada para unos pocos elegidos entre los clubes de elite de Europa.

"El acuerdo no está terminado", dijo Olsson en el estadio Stamford Bridge.

"El nuevo presidente de la UEFA (el esloveno Aleksander Ceferin) ha dicho que va a estudiarlo de nuevo y estoy seguro de que podemos cambiarlo", agregó.

"Ha habido un vacío de liderazgo en la UEFA y creo que los grandes clubes se han aprovechado de eso, lo que ha llevado a este desastre".

"Están creando todas las condiciones para una liga cerrada privada en el futuro: ese riesgo es más peligroso que los cambios iniciales".

"Estamos de acuerdo en que es necesario que haya un cierto ajuste en la Liga de Campeones y la Europa League y por supuesto hay que escuchar a los grandes clubes, son importantes, pero hay que mantener una puerta abierta para aquellos que quieren entrar en el sistema. Tiene que ser posible seguir soñando".

Olsson dijo que su organización estaba analizando varias opciones si la UEFA no escucha su protesta, añadiendo que en el futuro las ligas nacionales podrían programar partidos en las noches en que se juegan partidos de Champions.