Con fuertes críticas y acusaciones contra el gobernador de la Provincia, Alberto Rodríguez Saá, la Comisión Directiva de Estudiantes de San Luis, encabezada por su presidente Carlos Ahumada Kurz, presentó su renuncia en la tarde este miércoles (05/10) a través de una nota en Personas Jurídicas.
CORRUPCIÓN
Un escándalo en Estudiantes de San Luis salpica a los Rodríguez Saa
La Comisión Directiva del Club Estudiantes de San Luis, encabezada por su presidente Carlos Agustín Ahumada Kurz, presentó su renuncia este miércoles (05/10) a su cargo y culpó de su dimisión al gobernador de la provincia, Alberto Rodríguez Saá, de realizar una campaña de hostigamiento sistemática en su contra y de la institución. El equipo puntano, que milita en la B Nacional, perdió a toda su dirigencia y, no sólo podría perder la categoría, sino que cabría la posibilidad de que sea desafiliado de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La decisión la expuso Ahumada Kurz en una nota dirigida al órgano normalizador que trabajaba en el club por los manejos fraudulentos con el objeto de que se tomen “las medidas legales y administrativas que correspondan y consideren pertinentes”.
En declaraciones que reprodujo la agencia Noticias Argentinas, un importante dirigente de la Primera B Nacional declaró que “es incierta” la continuidad del equipo en el torneo de la Primera B Nacional, que este fin de semana debería visitar a San Martín de Tucumán.
En caso de no poder jugar en lo que resta del certamen, el plantel quedará seriamente afectado por no poder desarrollar su trabajo y también porque tendrá complicaciones para cobrar los sueldos.
En la nota, Ahumada Kurz -que gerenció Talleres de Córdoba y tuvo una polémica salida también- atribuyó el portazo “a la campaña de hostigamiento sistemático del Gobierno de la Provincia encabezado por Alberto Rodríguez Saá utilizando los medios de comunicación estatales para llevarla a cabo”.
Carlos Ahumada criticó al delegado normalizador por declaraciones que había efectuado públicamente, donde señalaba que no permitirán a socios que no sean de San Luis en el club Estudiantes, a las que calificó como “actitudes xenófobas y discriminatorias que no se pueden entender ni aceptar” y añadió que “le entregaron el club a Alberto Rodríguez Saá como él quería y espero que pueda llevarlo a la primera división A y hacerlo participar de la Copa Libertadores como eran nuestros objetivos”.
“Rodríguez Saá tiene una lista larga de humillaciones a instituciones y a gente de San Luis, como así también numerosos fracasos en sus emprendimientos oficiales y personales”, afirmó Ahumada Kurz.
“Estoy cansado de haber aguantado tantas presiones durante muchos años, por eso dejo el camino liberado”, expresó Ahumada, quien aclaró que toda la documentación contable del club fue depositada en un estudio contable de la ciudad de San Luis. Además, culpó al Estado provincial de “tramitar la solicitud de un barra para conspirar contra esta Comisión Directiva”.
A su vez, en el escrito se hace referencia a la “solicitud expresa” que les hiciera llegar Alberto Rodríguez Saa a través de esa persona a los directivos para que dejaran de formar parte de la Comisión Directiva y se alejaran del Club.
Por otra parte, en declaraciones Radio La Red, el entrenador, Sebastián Pascual Rambert, manifestó que “no sabemos nada. Nos desayunamos con la noticia de que había renunciado toda la Comisión Directiva. Entendemos los inconvenientes, pero no sabemos qué va a suceder a futuro. Estoy esperando que alguien me llame para saber cómo seguir”. No es la primera vez que Estudiantes de San Luis y Ahumada irrumpen en los medios por una decisión que llama la atención.
En primer lugar, los futbolistas decidieron realizar una medida de fuerza novedosa en reclamo de las deudas salariales. Fue el 7 de mayo en el estadio Olímpico de Córdoba, donde perdieron 1 a 0 ante Talleres. Tras el puntapié inicial, los jugadores de Estudiantes tiraron la pelota deliberadamente al lateral y se abrazaron en el círculo central. En un gesto de solidaridad, los de Talleres no reanudaron el juego y se sumaron a la movida con un cálido aplauso, al igual que las 40.000 personas que estaban en el estadio. A algunos futbolistas les debían entonces cinco meses de sueldo.
Más tarde, desde el club optaron por otra medida extraña: mudar la localía. “Nuestra institución se encuentra en una situación económica desfavorable y necesita ajustar su presupuesto. Hasta ahora, ninguna de las empresas ni empresarios de nuestra provincia de San Luis ha expresado ningún interés en auspiciar el primer plantel de nuestro Club ni las divisiones inferiores. Además, el club sufrió el desalojo del predio La Amalia, en una decisión absurda e irresponsable por parte del gobierno, que dejó a nuestras divisiones inferiores sin un lugar de entrenamiento y competencia para el actual Torneo Juvenil de AFA en el que participan por primera vez en la historia. Como consecuencia de esto, el Club ahora debe afrontar un problema adicional debido a que no cuenta con suficientes canchas para que todas las divisiones de nuestro Club puedan jugar en los torneos que les corresponden”, explicaban.
Es por eso que ahora Estudiantes está jugando como local el certamen de la B Nacional en la cancha de Sportivo Italiano, a 800 kilómetros de su estadio.
Esos problemas económicos generaron además que el equipo amenazara con no presentarse al choque de Copa Argentina que jugaron nada menos que ante River en agosto en el estadio Padre Martearena de Salta.
Carlos Ahumada Kurz cuenta con oscuros antecedentes cuando dio sus primeros pasos como empresario del fútbol en México, en el León FC, franquicia que compró y manejó durante tres años. Y luego desembarcó en el Santos Laguna. Pero su historia en el país azteca no se limitó al ámbito de la pelota. El empresario estuvo detenido entre 2004 y 2007, luego de que emitiera un video en el que aparece entregándole dinero a políticos cercanos a Andrés López Obrador, por entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México y candidato a presidente. Este episodio terminó con sus aspiraciones y liberó el camino de Felipe Calderón, según dio a conocer una nota publicada en el diario Clarín.
Más tarde llegó el turno de los negocios en el fútbol argentino para Ahumada, quien a través de la gerenciadora Ateliers S.A. se hizo cargo de Talleres de Córdoba, un club que estaba hundido en el ascenso y sufría una fuerte crisis económica. No sólo no logró levantarlo sino que el equipo descendió al Federal A y el empresario se fue entre denuncias por su vínculo cercano con la barrabrava. El siguiente paso lo dio en Juventud Unida Universitaria de San Luis, de donde también se despidió con problemas financieros, reveló el diario Clarín.
Hasta que llegó la última escala en Estudiantes de San Luis, el club en el que logró levantar de la mano de Julio Grondona y subir del Federal A a la B Nacional, pese a las denuncias por corrupción que lo salpicaron mediáticamente.
En el marco de una causa por triangulación de pases que favorecería el lavado de dinero y la evasión impositiva, se difundieron una serie de escuchas telefónicas, entre ellas una de 2012 que tuvo como protagonistas a Grondona con Gustavo Ceresa, por entonces máximo dirigente del Consejo Federal, según ese medio.
En esa charla, Grondona le pide a Ceresa que tenga especial cuidado con los árbitros que designaba para dirigir a Estudiantes. “El único equipo que yo quiero, que me preocupa, es Estudiantes de San Luis”, le dijo Grondona a Ceresa en esa charla, a lo que su interlocutor respondió: “De San Luis, ya está. Los demás, ni sé quiénes van…”, continuó don Julio, y Ceresa cerró: “Listo, usted quédese tranquilo porque yo ya lo arreglé”.
En ese momento, Estudiantes jugaba el Argentino B 2012/13 (hoy Federal B) y terminó ascendiendo al Argentino A, luego de una buena campaña que incluyó una escandalosa final ante Atlético Policial de Catamarca, en la que los norteños terminaron furiosos contra la terna arbitral que encabezaba el sanjuanino Néstor Rivero Reinoso. Ese mismo árbitro no sólo dirigió a Estudiantes en aquella final, sino que lo condujo en otros seis partidos importantes para definir diferentes instancias, y en la mayoría hubo polémicas que favorecieron a los puntanos.






