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Boom turístico de Brasil, que decrece al 3,5% anual

2 visiones diferentes sobre Brasil 2016: desde Embratur al G100. Desde que en 2003 el Instituto Brasileño de Turismo (Embratur) tomara en exclusiva la promoción internacional, el número de turistas sudamericanos que viaja a Brasil aumentó un 382%. Del otro lado de la moneda informativa, según un análisis del G100, Núcleo de Estudios Internacional, se considera en forma casi unánime que el PIB brasilero tendrá una caída de alrededor del 3,5%.

Según un estudio realizado por el Ministerio de Turismo, en 2015 América de Sur batió un récord en la emisión de turistas a Brasil. Se registraron un total de 3.420.349 visitantes sudamericanos, en comparación con los 3.133.629 de 2014, es decir, un 9% más que el año en que se celebró la Copa Mundial de Fútbol.

“Estos datos demuestran que, independientemente de la realización de grandes eventos, los visitantes del continente están viajando cada vez más a Brasil. En base a esto,  reafirmamos la importancia del turismo intrarregional y, principalmente, que Brasil se ha consolidado como un gran destino turístico de Sudamérica”, dijo el presidente interino de Embratur, José Antônio Parente.

El estudio señala, además, que el 54% de los turistas extranjeros que visitó Brasil el año pasado procedió de países vecinos, siendo Argentina quien lidera el ranking.

De acuerdo con una encuesta del Ministerio de Turismo, de los 6.305.838 extranjeros que desembarcaron en Brasil en 2015, un total de 2.079.823 fueron argentinos, lo que corresponde al 33% del total. Se trata de un aumento del 17% respecto a 2014, que cerró con un total de 1.743.930 visitantes.

Por su parte, Chile se mantiene en 2do. lugar, con la emisión de 306.331 turistas, mientras que Paraguay ocupa la tercera posición, país que pasó de 293.841 visitantes en 2014 a 301.831 el  pasado año. Uruguay, con 267.321 turistas, también registró un aumento del 19% en comparación con 2015; y Bolivia pasó de 95.300 turistas a 108.149.

“Este crecimiento sustancial demuestra que estamos en el camino correcto, que las acciones de Embratur están proyectando sus resultados. Por otro lado, este escenario aumenta nuestras expectativas de que el turismo será el gran legado de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Río 2016”, concluye Parente.

G100 Brasil y el Consenso Económico   
 
Del otro lado de la moneda informativa, según un análisis del G100, Núcleo de Estudios Internacional, se considera en forma casi unánime que el PIB brasilero tendrá una caída de alrededor del 3,5%.

En la actualidad es evidente que hay un cambio en las expectativas del equipo económico que se está diseñando con la posible presencia de Ilan Goldfajn como presidente del Banco Central.

El Ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, es una figura reconocida que cuenta con una amplia experiencia profesional y sabe cómo conformar un equipo sólido. Hay otras señales positivas, como los precios administrados que se han vuelto a alinear, e incluso en este año se estará notando una tendencia a la baja en la inflación y las tasas de interés, lo que generará un estímulo al consumo y la inversión a partir del segundo semestre de este año.

El tipo de cambio parece estar razonablemente alineado en la franja de R$ 3,50; la balanza comercial está con un saldo positivo, aunque a costa de una gran caída en las importaciones y -en función del desempleo- los costos de la mano obra son más bajos y hay una gran capacidad ociosa.

La impresión que se tiene es que se llegó al fondo del pozo y que la tendencia es mejorar, o por lo menos no empeorar. Es verdad que existen grandes problemas: la relación entre la deuda y el PIB crece y va a continuar creciendo y, en opinión de algunos podría llegar al 90% en 2020; a la vez que el desempleo también está creciendo.

No se puede imaginar que Brasil vuelva a crecer gracias al consumo. El consumó estará subordinado al crecimiento de las inversiones. Acabamos de ver que el modelo de crecimiento basado en los estímulos al consumo no termina bien.

Al ser un consumo subsidiado revienta las cuentas internas, la inflación y las cuentas públicas. Hay una tendencia enorme de ajustar el rumbo de la economía, tanto en lo macroeconómico como en las medidas del gobierno para el sector privado.

En términos de perspectivas de retomar el crecimiento, si el gobierno aprovecha todas las oportunidades y si todas las acciones se toman de acuerdo a lo esperado, deberíamos entrar en un círculo virtuoso de caída del dólar, estabilización de las tasas de interés, baja de la inflación y crecimiento del PIB, pero nada de esto sucederá de un modo totalmente homogéneo.