LA OFERTA CRECE POR EL AGRO

Se viene otra baja del dólar

La consultora FyEConsult realizó una apreciación acerca del comportamiento del plan monetario y de la cotización del tipo de cambio. El dólar no parece tener un futuro en el corto plazo, un dato para inversionistas. Aquí el trabajo:

El mercado monetario presenta un excedente de pesos caracterizado por:

1. Un exceso de la posición de efectivo mínimo de los bancos en torno a $13.000 millones (dado la oferta de base monetaria actual).

2. Una tasa de interés call ligeramente reducida respecto de días y semanas previas.

3. Un nivel de tasas de interés de Lebacs a 35 días en el mercado secundario en valores inferiores a los establecidos por el BCRA en el mercado primario.

> Este excedente de liquidez creemos que responde a la expectativa de reducción de la tasa de interés de Lebacs, a la elevada concentración de pesos en entidades públicas ($18.200 millones en pases) y a la debilidad que muestra la demanda de dinero del público.

> Con un Banco Central que mantendrá la expectativa de reducción de la tasa de interés en la licitación de Lebacs de mañana (martes 17/05, no descartamos que la reduzca), entendemos que:

1. El Banco Central esperará un poquito más para disminuir la tasa de interés de Lebacs, pero dejando que las tasas de interés del mercado secundario sigan cotizando por debajo de las del mercado primario (“recientes subas en el precio de algunos bienes sugieren cautela”, según el BCRA en el último comunicado de Lebacs del día 10/5).

2. La oferta de dinero continuará contrayéndose en los próximos días como consecuencia de operaciones de pases con el BCRA.

3. El BCRA estará renovando casi la totalidad de los vencimientos de Lebacs que operan esta semana dada la liquidez existente ($75.931 millones).

4. Las tasas de interés de corto plazo se estarán ubicando en niveles relativamente bajos con relación a las del BCRA durante los próximos días. Si bien no descartamos un incremento de la volatilidad durante los días de pago del Impuesto a las Ganancias, producto del traspasamiento de la liquidez desde entidades privadas hacia las públicas.

> En junio, creemos que las tasas de interés de mercado de corto plazo podrían mostrar un ligero repunte producto del aumento esperado de la demanda de dinero. Este aumento que prevemos será relativo a la disminución que proyectamos en las tasas de interés de Lebacs que fija el BCRA.

En otras palabras, entendemos que se incrementará el spread entre la tasa call/pases del mercado secundario respecto de la tasa de interés de Lebacs del mercado primario.

Mercado cambiario: la dinámica de apreciación cambiaria no se detiene

> El exceso de oferta de divisas que venía observándose en el mercado de cambios se profundizó durante la última semana. Esto se reflejó en términos cantidades y precios mediante:

1. Un dólar con tendencia a la baja, finalizando con una caída del -0.5% en la última semana y alcanzando el nivel más bajo desde el 15-16-19 de abril, cuando también el BCRA decidió intervenir decisivamente comprando dólares (US$ 119 millones promedio diario).

2. Un Banco Central realizando una de las intervenciones cambiarias más importantes del año en la última semana. Según nuestras estimaciones, le Banco Central realizó compras de divisas en torno a los US$ 350 millones en los últimos tres días (excluyendo las ventas de la Provincia de Buenos Aires).

> Nuestra impresión es que esta dinámica de apreciación cambiaria no se modificará en el corto plazo debido a la mayor liquidación de divisas del agro, la suba reciente del precio de la soja, el ingreso de dólares financieros y la política de tasas de interés del BCRA.

> Con el dólar mostrando una clara presión hacia la baja, nuestra impresión es que el BCRA continuará enfrentando el dilema entre:

1. Intervenir en el mercado de cambios para evitar una apreciación adicional del dólar con el consiguiente riesgo inflacionario que implica la emisión de pesos asociada a dicha intervención.

2. Dejar que el dólar continúe apreciándose asumiendo el riesgo de convalidar un deterioro de la competitividad cambiaria adicional, con los efectos negativos que ello podría provocar sobre el nivel de producción local.

> De acuerdo a las recientes acciones, creemos que veremos a un BCRA realizando nuevas intervenciones en los próximos días / semanas. Y si efectivamente el Banco Central reduce la tasa de interés, es probable que se produzca una ligera corrección transitoria alcista del dólar, sin que se modifique la presión vendedora existente en el mercado de cambios. En cambio, si el BCRA no modificara la tasa de interés, cabría esperar que se intensifique la presión vendedora en el mercado de cambios.

El dilema (problema) cambiario: el problema de “las anclas

> Dada la decisión de utilizar la tasa de interés como principal ancla anti – inflacionaria y teniendo en cuenta que esta ancla anti – inflacionaria es significativamente más débil que la ancla cambiaria, fiscal y la salarial, entendemos que la dinámica de apreciación cambiaria no se revertirá de manera importante en el futuro inmediato.

> Por el contrario, esta ancla anti – inflacionaria combinada con una política de infraestructura orientada hacia el campo, creemos que tenderá a acentuar la expectativa de apreciación real cambiaria. Por lo pronto, la financiación de obra pública con crédito externo:

1. Provocará una mayor oferta de dólares presente, generando una mayor presión hacia la baja sobre el valor del dólar hoy.

2. Podría producir una mayor generación de divisas futuras (más exportaciones) sólo en la medida en que dicha obra pública contribuyera de manera significativa a aumentar la productividad de actividades vinculadas con el sector externo (lo cual luce poco probable que ocurra tan así). Sin embargo, para que ello ocurriera, tales inversiones deberían estar orientadas hacia el campo, la minería y/o otros sectores asociados a actividades mayormente primarias, lo cual hará que se acentúe la disparidad de productividad entre el campo (y actividades similares) y la industria, generando efectos no deseados sobre el aparato productivo del país.

> Naturalmente, una dinámica de apreciación real cambiaria como la actual no luce sostenible indefinidamente en el tiempo. Más allá de que con la actual ancla de tasa de interés el BCRA podría evitar una corrección cambiaria en el resto de 2016 (NO así en 2017), si bien con efectos no deseables sobre el:

1. Lado real de la economía por menor actividad económica.

2. Lado financiero de la economía por un mayor déficit cuasifiscal, mayor ingreso de fondos especulativos, y un aumento de la expectativa de devaluación.