CEOs E INVERSIONISTAS SE RECELAN MUTUAMENTE

Asambleas de accionistas en pie de guerra

Una tensión 'in crescendo' trasciende en las asambleas de accionistas, según detectó la consultora PwC (Pricewaterhouse Coopers), porque los inversionistas no están de acuerdo con las abultadas remuneraciones de la alta gerencia y presionan para opinar más sobre la gestión de las empresas, mientras los conductores de esa tarea tampoco les conceden que el éxito de una compañía esté definido únicamente por el beneficio financiero.

La controversia entre los proveedores del capital y los CEOs (Chief Executive Officer, en España le llaman consejero delegado) termina siendo un capítulo más de la puja distributiva, característico de las épocas en que las vacas adelgazan y dan menos leche.

Una visión diametralmente opuesta tienen los inversores acerca de los incentivos al desempeño, la disponibilidad de talento clave y la creación de valor con relación a la de los Ceos, aunque coinciden en la creciente importancia de las amenazas informáticas y en la definición de mercados clave, revela el estudio de PwC “Redefining business success in a changing world”.

El socio de Marketing y Comunicaciones de la consultora, Martín Barbafina, interpreta las posiciones antagónicas: "Sabemos que los inversionistas tienden a ser escépticos con respecto a las cifras de remuneraciones. Claramente, las empresas conocen más acerca de cómo se remunera a la alta gerencia que los inversores, desde afuera. Las empresas deben cambiar la manera de medir el éxito, ya que creemos que es necesario que las empresas se esfuercen en vincular su política de remuneraciones e indicadores clave de rendimiento con la estrategia de la compañía”.

Para PwC, la diferencia entre las opiniones puede atribuirse a 3 causas:

> Una brecha en la presentación de la información – las empresas y los inversores hallan difícil acordar qué información se necesita para formar opiniones acertadas-;

> Una brecha de entendimiento – a veces los inversores tienen los mismos datos que los Ceos pero llegan a conclusiones diferentes;

> Una brecha de percepción – los inversores pueden tener los datos, pero no darles la misma importancia-.       
                                         
Sin embargo, hay áreas en las que coinciden tanto los inversores como los CEOs, ya que identifican los mismos mercados principales (en particular Estados Unidos y China) como claves para el crecimiento de las empresas.

El alto impacto de la tecnología se refleja en el nivel de preocupación acerca de las amenazas informáticas al negocio, en ambos grupos (60%).

“Los inversionistas, por ejemplo, parecen mucho menos preocupados por la escasez de habilidades y la amenaza que esto representa para el crecimiento de los negocios. También es interesante notar cómo ambos grupos ven los avances tecnológicos y los cambios demográficos como las dos tendencias globales que más transformarán las expectativas y necesidades de todas las partes de interés durante los próximos cinco años. Todo indica que hay un interés para que las empresas operen de manera  socialmente responsable, antes que la generación de beneficios financieros”, concluye Barbafina.

La muestra recabada por PwC incluye profesionales de inversión del lado comprador y vendedor con inversiones tanto de equity como de renta fija, y también agencias de calificación. La información fue recabada de 438 profesionales de inversiones: 286 respuestas se obtuvieron a través de una encuesta online (desde diciembre de 2015 hasta principios de febrero de 2016), y 152 mediante entrevistas (desde septiembre de 2015 y enero de 2016). Participaron representantes de Europa, América del Sur y del Norte, Asia-Pacífico y África.

Para quién crear valor

Casi las tres cuartas partes de los inversores encuestados sostienen que el propósito de una empresa se centra en crear valor para sus accionistas, pero los CEOs no lo comparten (16%), ya que reconocen que deben tener en cuenta, cada vez más, las necesidades de todas las partes interesadas y no sólo la de los inversores.

Esto se refleja también en que para el 76% de los Ceos el éxito de los negocios no está definido únicamente por el beneficio financiero.

En el estudio se observa que, para la comunidad de inversores, los incentivos al desempeño mal alineados son una barrera para el cambio.

El 49% de los inversionistas encuestados señaló al incentivo como una preocupación primordial, comparado con el 17% de los altos ejecutivos.

Probablemente esto refleja la tensión que existe entre las empresas y sus accionistas, así como el deseo de los proveedores de capital de opinar más sobre la estrategia de la compañía.

Adicionalmente, para el 72% de los CEOs la disponibilidad de talentos clave es una amenaza para el crecimiento del negocio, frente a menos de la mitad (48%) de los profesionales en inversiones.