INSÓLITO

Piden la liberación de una mujer presa por un aborto espontáneo

Belén tiene 27 años y fue condenada a 8 años de prisión en Tucumán, acusada de "homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía". Sin embargo, ella asegura que desconocía que estaba embarazada y el médico que la atendió de urgencia en el hospital declaró que sufrió un aborto espontáneo. Este mediodía, en la Casa de Tucumán ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, pidieron por su liberación.

Este mediodía, en la Casa de Tucumán ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, organizaciones no gubernamentales y movimientos de mujeres reclamaron por la liberación de Belén, que se encuentra presa acusada de haberse practicado un aborto ilegal cuando, según declaró ella y el médico que la atendió, sufrió un aborto espontáneo. 

El 21 de marzo de 2014, Belén, una joven de 25 años, llegó a la guardia del hospital Avellaneda de San Miguel de Tucumán con una hemorragia vaginal intensa. Su madre la contenía en el paso porque le era imposible sostenerse sola. Cuando la atendieron, se enteró que cursaba la semana 20 de un embarazo, y que estaba sufriendo un aborto espontáneo.

El 19 de abril pasado, los integrantes de la Sala III de la Cámara Penal de Tucumán (Dante Ibáñez, Néstor Macoritto y Fabián Fradejas) la condenaron a ocho años de cárcel por "homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía". Ella –repite- desconocía su embarazo.

Desde su celda, Belén recuerda con angustia el interrogatorio acusatorio de la enfermera Verónica Ledesma, del área de Ginecología del Hospital Avellaneda, quien –cuenta- la miraba con desprecio. "Me preguntó si me puse algo porque no era normal el sangrado", declaró Belén ante los jueces a los que nunca logró convencer con su relato. Seguidamente, el médico le notificó su diagnóstico: "Aborto espontáneo". Le recetó un analgésico para paliar las contracciones y decidió que quedara internada por cinco días.

La madre de Belén reveló ante el tribunal que cuando Belén se despertó aquel día en la Sala de Partos comunitaria, tenía médicos forenses "revisándole abajo" frente a policías que rodeaban su camilla y un enfermero que le mostraba el feto en una cajita y que –mientras la insultaba frente a todos- le dijo: "Mirá, este es tu hijo". "Yo le decía que eso no era mío", agregó la joven tras precisar que el hombre decía que lo había encontrado en el baño.

Esa escena –contada por Belén- tampoco convenció al tribunal de la Sala III para abrir una investigación contra el personal médico del Hospital Avellaneda de Tucumán, pese a que son consideradas "formas de tortura y tratos degradantes" por los tratados de derecho internacional. 

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