MERCADO DE TRABAJO COMPLICADO

Los Millennials prefieren no estar bajo patrón

Los 'millennials' o Generación Y son los nacidos a partir del año 2000, y como fuerza laboral que viene tiene características muy definidas: por ejemplo, quizá por su controversia con la autoridad y la disciplina que le impongan otros, le disgusta trabajar con jefe. La preferencia contiene desafíos muy importantes como estudiar y capacitarse como autonónomo, en un país bastante complicado hasta ahora para los contribuyentes autonónomos. La reflexión merece consideraciones mucho más profundas que aquí van:

Trabajar en relación de dependencia significa la seguridad de cobrar un sueldo a fin de mes, acceder a obras sociales o a prestadoras prepagas de salud y acumular los aportes patronales para la jubilación, pero también implica recibir órdenes, cumplir horarios, estar todo el día fuera de la casa y tener un presupuesto en comida y viáticos.

Sopesando los pros y las contras, 72% de los 1.200 hombres y mujeres de todo el país empleados en relación de dependencia que consultó la Facultad de Ciencias Empresariales y Sociales de la Universidad Abierta Interamericana y RHUOno se mostraron muy entusiasmados que digamos ante la inminente celebración del Día del Trabajador, el 01/05, y expresaron su deseo de trabajar en forma independiente.

Los que sueñan con empezar como empresas unipersonales, al frente de sus negocios o agrupados en estudios y consultorios, principalmente son los Millennials, conforme se pronunció en esa dirección el 78,3%. Suena a lógico porque uno de los rasgos distintivos de esta franja de entre 18 y 29 años es precisamente la renuencia a tomar compromisos.

La tendencia general es mayor en los hombres (76.8%) que en las mujeres (68,5%) aunque hay que convenir que se trata de porcentajes elevados en ambos casos.  

Tendrían que analizar los datos que difundió el Equipo Editorial Buenos Negocios: en el total del cuentapropismo en la Argentina, los profesionales independientes representan el 10%, pero los oficios (plomero, gasista, carpintero, chofer, etc.) son una gran mayoría con el 78% del total, y un 12% se considera cuenta propia de subsistencia (artesanos, changas, vendedores ambulantes, etc.). 

La zona con mayor concentración de profesionales es la Ciudad de Buenos  Aires,  en la que 11,76% de sus habitantes tienen un título. La siguen las provincias de Córdoba, con 2,11%  de profesionales sobre el total de la población, y Río Negro, con 2,06 %, indica el Equipo Editorial Buenos Negocios.

Es cierto que, tal como marca el centro de estudios CIPPEC sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que elabora el INdEC, también podría estar pesando en el ánimo de los ocupados percibir que el 17,6% de los jóvenes de hasta 24 años está desempleado, frente a una tasa de desempleo de la población económicamente activa de 6,9% (datos del cuatro trimestre de 2014).

Por su parte, prosigue CIPPEC, el 59,8% de los jóvenes trabaja en la economía informal, mientras que el porcentaje de población económicamente activa que participa en la economía informal es de 34,3% (datos del cuatro trimestre de 2014).

Gala Díaz Langou y José Florito, directora y asistente del Programa de Protección Social de CIPPEC, llaman la atención sobre que la población joven evidencia mayores tasas de desocupación y menores tasas de actividad. Además, que aquellos que logran entrar al mercado laboral suelen hacerlo en el sector informal de la economía, con las vulneraciones que esto implica.

Pero resaltar la brecha entre las tasas laborales de los jóvenes y las de la población total, las cuales se ampliaron en los últimos años de crecimiento: mientras que en 2013 la tasa de desempleo joven era 2.15 veces mayor que la general, en 2014 (a pesar de que ambas habían disminuido) la tasa de desempleo joven representaba 2.55 veces la tasa de desempleo general.

Oportunidad de desarrollo

En el estudio sobre hábitos y preferencias  e inquietudes respecto a la situación laboral realizado por RHUO y la Universidad Abierta Interamericana surge para casi la mitad (48,8%) como uno de los aspectos más importantes de un trabajo la posibilidad de desarrollo.

Y aquello que 44,3% de los encuestados, tanto hombres como mujeres, valoran más de su actualidad laboral es formar parte de un buen equipo de trabajo.

Puede haber tenido que ver en esa generalizada actitud casi prescindente la alta rotación que caracterizó en los últimos años al mercado laboral formal. El Instituto de Desarrollo Social Argentino, que orienta el economista Jorge Colina, trazó un balance en el último informe, que da cuenta que entre 2004 y 2014 las empresas privadas registraron, según datos del Ministerio de Trabajo, 10 millones de nuevos puestos de trabajo y se destruyeron 8 millones de los existentes.

En las matemáticas daría un crecimiento neto del empleo asalariado privado formal de 2 millones de puestos de trabajo, pero en el imaginario colectivo deja la sensación de que en el futuro de declararán desiertas las tradicionales ceremonias de entrega de medallas por 25 años de antigüedad laboral.

De todos modos, en el relevamiento 13,8% de los varones confiesan tener desafíos profesionales interesantes, en segundo lugar de importancia, mientras que 13,1% de las mujeres valora más la posibilidad de obtener un ascenso.

En ambos casos, la relación con los directivos que lideran los equipos de trabajo determinan también la realidad laboral.

En ese aspecto, al ser consultados sobre qué es lo que esperan de sus jefes, el 43,5% de los encuestados señala que prefieren ser reconocidos en lo que hacen bien y les marquen aquellos puntos que sería bueno que los corrigieran.

En segundo lugar, un 20,4% espera que sea claro en la comunicación, mientras que el 16,9% está expectante de que el jefe tenga en cuenta sus ideas y opiniones.

Al hablar de aquellas actitudes que menos les gustan de sus jefes, las más mencionadas por los trabajadores consultados fueron: que no valore el trabajo que realizan (29,4%), que no esté preparado para ocupar su puesto (19,6%) y, por último, que sea autoritario (19,4%).

El balance entre trabajo y vida personal

Lograr que las obligaciones laborales no interfieran en los momentos de ocio y descanso es un desafío para muchos trabajadores: 72% de los encuestados recibe e-mails o llamados telefónicos de trabajo fuera de su horario laboral; mientras que el 64% realiza tareas laborales en su casa. 

Además de mostrar que hay un alto porcentaje de personas que atienden estas cuestiones en su tiempo personal, el estudio revela que en el 49% de los casos ese esfuerzo no es reconocido por parte de la empresa que los emplea.

Por último, al ser consultados por los temas que más los inquietan en el corto plazo, la mayoría de los encuestados (45,5%) concluye que la mayor preocupación es la posibilidad de no recibir un aumento de sueldo; seguido por un 18,7% que expresó temor a ser despedido.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario