PRECIOS NUEVOS DOLARIZADOS PARA SALARIOS VIEJOS PESIFICADOS

Creer o reventar: Autos voladores en la Argentina 2016

Las terminales automotrices le quieren sacar al gobierno subsidios financieros y planes de repago a 7 años para ver si les ayudan a vender vehículos. Pero con los precios de los Okm más económicos, salvo dos, arriba de los $200.000, ¿quién podría pagar cuotas superiores a los $10.000 mensuales durante tanto tiempo? Por las dudas, los 12 fabricantes proyectaron un año muy tranquilo, en el que saldrán 10 nuevas versiones de modelos que ya están produciendo. Mientras están más interesados en monitorear el plan antiinflacionario de Macri y el desenlace de la crisis brasileña que en ver cómo hacen para arrancar más rápido.

Con el 4% de aumento dispuesto para los autos en abril, quedarán sólo los precios sin contar promociones extraordinarias del Renault Clío 3p base y el Gold Trend 3 por debajo de la línea de los $200.000. Los pequeños modelos del rombo y de VW costarán $181.440 y $195.480, respectivamente.

En un trabajo realizado en Ambito Financiero queda en claro que el Renault Clío que hoy está en US$ 12.100, llegó a estar en US$ 14.900 en la convertibilidad de 1997, en US$ 7.100 a la salida del 1 a 1 en 2002, a US$ 9.970 en mayo de 2005 y US$ 13.800 en 2008, para bajar a US$ 12.400 y US$ 12.000 en 2011 y 2013 respectivamente.

El Gol arrancaría en US$ 13.300 en 1997 y actualmente en recuperado en US$ 13.000.

Los dos modelos más económicos de plaza aumentaron desde 2014 un 5,2% y 18,4% en dólares, respectivamente.

Según un estudio realizado por MotorBit, el precio promedio de un grupo de modelos 0KM seleccionados es de US$ 32.000 (cotización oficial) en la Argentina. El segundo lugar para el mismo grupo de modelos corresponde a Ecuador, con US$ 29.000.

Los países más baratos para comprar uno de esos autos son México, Chile, Colombia, Panamá y Brasil (tras las recientes devaluaciones).

Un segundo pelotón de los que eufemísticamente se los denomina más económicos agrupa al Chery QQ base, que se va a $ 200.880; el Fiat Palio Fire 5 puertas base, a $ 214.920; el Chevrolet Classic base, a $ 212.760; el Nissan March base, a $ 210.600; y el VW Up! 3p base, a $ 207.360.

Este salto en las listas, que los fabricantes justifican esta vez en que buscan amortizar la inflación y la devaluación de diciembre último, alejan al que no tiene vehículo de ingresar al club de los motorizados Ok.

La depreciación del peso acumula el 55% desde diciembre y la inflación se aceleró, según las consultoras, hasta el 12% desde noviembre, mientras las marcas que importan ajustaron sus precios sólo un 16%, por lo que buscan amortizar esa diferencia. Es que los coches que se construyen en Argentina tienen hasta un 65% de componente importado, lo que también ejerce presión sobre el valor final de una unidad, sujeta además a un 45% de presión fiscal.

Tampoco los usados les quedan demasiado a mano para empezar. el presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CAA), Alberto Príncipe, dice que los valores de los coches usados siguen a los 0 kilómetro, pero que espera la reacción del público después que se apliquen los aumentos, porque el sector está lejos de un nivel óptimo y espera una reactivación para el segundo semestre, cuando se cierren las paritarias y la plata esté en bolsillo de la gente, según dijo.

La explicación que dan las concesionarias, en tanto, es que enfrentan los aumentos salariales y el incremento en los costos por la suba de tarifas de luz, por lo que necesitan ajustar los precios para elevar sus ingresos corrientes, dado que el porcentaje de rentabilidad sobre el valor final de un coche no cambia.

Es plausible, salvo que se transita por un escenario de baja del consumo y estancamiento en las ventas por un desequilibrio entre los ingresos familiares y el ajuste que aplica el gobierno y los aumentos de precios que se suceden en los consumos indispensables. 

También habrá que ver si el mercado financiero mejora las condiciones crediticias. Pero de cualquier modo, el titular de la Cámara de Concesionarios patea la pelota para junio.

El gobierno viene manteniendo reuniones con representantes de las terminales para evaluar si un plan de financiación a tasas menores que las actuales y con plazos de hasta 84 cuotas podría franquear el acceso al 0Km. Lo piensan para los autos que se fabrican o ensamblan en el país, como Palio, Siena, Focus, Agile, Ranger, Classic, Corsa, City, C4, 207, Berlingo, 408, Symbol, Clio, Partner, Hilux, Amarok, Fluence, entre otros, todos en torno de los $ 200.000 o US$ 13.500.

La cuenta no es sencilla, porque suponiendo que se dieran las 84 mensualidades a tasa 0, quedarían cuotas en torno de $ 10.000, a lo que habría que cargar la incidencia del prorrateo de los intereses.

La hipótesis de trabajo es que con este impulso a las ventas se elevaría la demanda de esas unidades, lo que aseguraría una mayor mano de obra ocupada en las plantas de producción que 12 marcas tienen en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Por caso, Brasil, el mayor productor de Sudamérica, tiene sobre stock por la caída de la demanda en su mercado y envía a la Argentina coches con precios más competitivos que los de unidades fabricadas aquí, por lo que algunas marcas estuvieron ofreciendo bonificaciones de hasta $ 40.000 en febrero y marzo.

Las automotrices nacionales restringieron los lanzamientos de nuevos modelos este año a la espera de cómo se acomode la economía después de los incrementos dispuestos y si la inflación se pone bajo control. Serán 13 en todo el año, incluidos los 3 que trae la asiática Lifan.

El director de abeceb.com, Dante Sica, no cree que este impasse, aunque con la voluntad de las empresas de mantener el mismo nivel de actividad que el año anterior (580.000 unidades), redunde en despidos.

“Cuanto más rápido empiece a recuperarse la demanda local -estimó-, más rápida va a ser la reversión de algunos procesos de suspensión, que sí hubo en algunas terminales, en especial las que tienen mucha relación con Brasil, como fue el caso de las plantas de Renault y Fiat en Córdoba”.

Enrique Alemañy, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) y jefe máximo de las operaciones de Ford en el país, confirmó en una entrevista difundida por Adefa que “para este año, las expectativas están en tener una industria similar o un poquito más baja que el año anterior de alrededor de 600.000 unidades de patentamientos. Con la normalización en el flujo de dólares, probablemente haya más oferta que demanda. Eso puede hacer un mercado muy exigente en términos de competencia”.

Puso de relieve que la caída de Brasil y la devaluación del real generaron que nuestras exportaciones no fueran competitivas e instó a generar mejores condiciones, el escenario propicio para atraer empresas a través del desarrollo del polo de proveedores directos y fomentar la innovación tecnológica aplicada a desarrollos específicos de la industria.

Desde el punto de vista macro, nos permitirá generar divisas para poder sostener una industria de gran volumen con un menor consumo de dólares. Asimismo, el desafío es continuar trabajando en la capacitación en toda la cadena productiva.

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