TURBULENCIAS

Juicio político a Dilma: Lo que haría Temer y la reacción de los mercados

El plan de Michel Temer en Brasil para el caso de que finalmente reemplace a Dilma Rousseff si es destituída incluye recortes del gasto público, revisión de programas sociales y del sistema de pensiones. El objetivo es crecer entre un 3,5 y un 4% y que la inflación (hoy en un 10%) baje a "la meta de 4,5%". 68% de los partidarios del juicio político contra Rousseff afirmaron que un gobierno de Temer sería regular o pésimo, según un sondeo Datafolha.

A un paso de asumir como Jefe del Ejecutivo en Brasil, el actual Vicepresidente, Michel Temer, usa este período de votaciones en el Congreso sobre la apertura de un juicio político contra Dilma Rousseff -primero en la Cámara Baja y ahora en el Senado- para preparar lo que será su programa de gobierno y su equipo, cuando tenga que reemplazar a la mandataria.
 
Según sus asesores, la idea de Temer es dar prioridad a las reformas económicas y sociales, cambiar el rumbo del país y contrarrestar las críticas que afirman que desmantelará los programas sociales implementadas en los gobiernos del Partido de los Trabajadores.
 
El programa del vicepresidente estaría basado principalmente en un documento llamado "Un puente hacia el futuro", que fue presentado por el propio Temer en octubre a nombre de su formación, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), pero que el oficialismo criticó. En él se impulsan iniciativas como recortes del gasto público, revisión de programas sociales, y del sistema de pensiones. El objetivo es que la principal economía latinoamericana, sumida en la recesión, crezca a una tasa promedio de entre 3,5 a 4% y que la inflación (hoy en un 10%) baje a "la meta de 4,5%".
 
El reequilibrio fiscal se realizaría de manera gradual y acompañado de políticas que creen empleos y hagan aumentar los ingresos, afirmó el máximo asesor económico de Temer, Wellington Moreira Franco.
 
Temer, de 75 años, da por descontado que se convertirá en el líder de la mayor economía de América Latina en las próximas semanas. Luego que el domingo la Cámara Baja aprobara el impeachment contra Rousseff por supuesta manipulación de las cuentas públicas (367 contra 137 votos), será el Senado el que decida si se abre el proceso, lo que suspendería de su cargo a la Mandataria durante los 180 días que duraría el juicio. Para eso solo se necesita mayoría simple y los medios aseguran que 46 de 81 senadores votarán a favor de dar luz verde al impeachment .
 
Temer asumiría entonces la Presidencia hasta que concluya el proceso en el Senado, y si la Cámara Alta falla también contra Rousseff, la Mandataria sería removida del cargo, y Temer completaría el mandato, que termina el 1 de enero de 2019.
 
Y para esto se está preparando el Vicepresidente, quien, tras terminar su matrimonio político con la Mandataria, ha demostrado estar dispuesto a ocupar el sillón presidencial, al punto de que ya ensaya su toma de posesión. En un audio divulgado "por error" a sus partidarios la semana pasada, se pudo a escuchar a Temer practicando un discurso en el que anticipaba el desenlace político de la Jefa de Estado.
 
Rousseff sintió la "traición", y entró en la batalla personal contra su ex aliado, a quien volvió a acusar ayer de "conspirar abiertamente" en su contra.
 
Pero esto no impidió que Temer continuara perfeccionando su llegada al gobierno. Según Reuters, el Vicepresidente estaría considerando a Paulo Leme, presidente del directorio de Goldman Sachs en Brasil, para ocupar el Ministerio de Hacienda o la presidencia del Banco Central (BC) y a Luiz Fernando Figueiredo, un ex funcionario de ente emisor y fundador del gestor de fondos Mauá Capital, para asumir como secretario del Tesoro. Otra de las alternativas sería Armínio Fraga, ex presidente del BC.
 
Según Folha de Sao Paulo, Temer -que acusó a Rousseff el año pasado de tratarlo como un "vice decorativo"- ahora buscará salir de la sombra, y reducirá el gabinete de 31 a unos 20 ministerios, de los cuales nombrará a siete. El resto serán nombrados por su partido. El Vice pretende además llegar a Planalto con un discurso para "buscar la reconciliación nacional", en un intento por demostrar que hará un gobierno de unidad.
 
Conocido por su fama de conciliador, Temer ha sido durante años el encargado de tejer y destejer las alianzas dentro del PMDB, y en las próximas semanas comenzará a hacer lo que sabe: acercarse a algunos partidos para buscar aliados en el Congreso.
 
Pero el Vicepresidente enfrentará algunos problemas, ya que el repunte en la confianza empresarial y en las ganancias de la moneda brasileña no será inmediato si asume el cargo, afirmó una encuesta de Reuters.
 
"El mandato de Temer tendrá que buscar legitimidad para el desempeño de su gobierno, de lo contrario enfrentará muchas dificultades", dijo a "El Mercurio" Arthur Barrionuevo, economista de la Fundación Getulio Vargas.
 
Es que el político también está cuestionado por sus manejos en el gobierno y un juez de la Corte Suprema determinó que el Congreso también debe iniciar los trámites para un juicio político en su contra. Dilma y Temer, además, enfrentan un proceso en la Justicia electoral por financiamiento irregular de la campaña, lo que podría anular la elección de 2014.
 
Según Barrionuevo, hay dos elementos que podrían dar "legitimidad" al Vicepresidente: "nombrar a alguien en el Ministerio de Justicia que no obstruya el desarrollo de la operación Lava Jato (por el caso de corrupción en Petrobras) y proponer una reforma al sistema político de cara a las elecciones de 2018".
 
El dirigente del PMDB, además, tendrá que conquistar a buena parte de la población. De acuerdo a un sondeo de Datafolha, entre los manifestantes que participaron en las protestas a favor de la destitución de Rousseff el fin de semana, el 54% dijo ser partidario de que Temer también sea sometido a un juicio político y el 68% considera que su gobierno sería regular o pésimo. Mientras, el 79% de los que salieron a defender a la Mandataria quiere que el Vicepresidente sea destituido y el 88% cree que su gestión sería regular o pésima.
 
68% de los partidarios del juicio político contra Rousseff, que asistieron a las manifestaciones el fin de semana, afirmaron que un gobierno de Temer sería regular o pésimo, según un sondeo Datafolha.
 
Los mercados post Dilma
 
Lo que sucederá luego del juicio político en los mercados de Brasil es más incierto. He aquí lo que los analistas dicen sobre los activos de mejor y peor desempeño para las próximas semanas y meses:
 
Real
Los observadores de larga data del país coinciden en que el repunte de la moneda va a continuar. Para Mike Moran de Standard Chartered, el real, que ya subió un 12% este año, sumará avances en medio de los cambios que supone seguirán al juicio político. Leonardo Monoli, socio de Jive Asset Gestão de Recursos en Sao Paulo, dice que podría llegar a 3 por dólar –un avance del 18 por ciento con respecto al viernes–. Un factor que podría limitar cualquier repunte es que el banco central vendiera contratos de swaps pasivos –la semana pasada se subastaron US$ 24,700 millones para restringir las ganancias del real.
 
Exportadores
La caída del 33% del real el año pasado fue una gran ayuda para los exportadores, tales como los productores de celulosa Fibria, Suzano y Klabin. A medida que la moneda suba, se perderán algunas de las ventajas de la depreciación, según Joe Bormann, director de finanzas para empresas de Latinoamérica en Fitch Ratings.
 
Permutas de riesgo crediticio
El costo de asegurar los bonos brasileños utilizando permutas de riesgo crediticio (CDS) a cinco años subió hasta un máximo de 533 puntos base el año pasado por el temor a que Brasil fuera más riesgoso que sus pares con calificaciones más bajas desde el punto de vista de los operadores de permutas. Para Ilya Feygin, de WallachBeth Capital, con sede en Nueva York, si se produjera un retroceso en la recuperación bursátil brasileña, es probable que los CDS tengan mejor comportamiento que otros activos porque el precio ya está demasiado alto, históricamente.
 
Tasas
Hay que comprar contratos swap con vencimiento en enero de 2017 porque los operadores han sobreestimado los recortes de las tasas de interés este año, según los analistas del Bank of America Merrill Lynch, entre ellos Ezequiel Aguirre y Hervé Belmas. Los contratos a más largo plazo, con vencimiento enero de 2025, son también atractivos por cuanto el juicio político tiró las tasas demasiado abajo, dijeron. “Quien asuma se deberá enfrentar a la dura tarea de aplicar las muy necesarias reformas fiscales” escribieron en un informe el 14 de abril. Siobhan Morden, de Nomura Holdings, dijo que el rendimiento de los bonos denominados en dólares a 10 años podría caer otros 50 puntos base.
 
Empresas y bancos del estado
Los inversores agresivos que pueden asumir el riesgo pueden optar por posiciones largas en bonos de Petrobras y del Banco do Brasil, según los analistas del Citigroup entre ellos Eric Ollom y Ayoti Mittra, quienes recomiendan obligaciones de productores de petróleo con vencimiento en 2044 y los llamados bonos CoCo sin fecha de vencimiento. También otros bancos y empresas del estado son buenas elecciones.
 
Ibovespa a 65.000
El Ibovespa ha subido 23% este año, acercándose al precio objetivo de un año para acciones individuales por primera vez en una década. Aun así, Morgan Stanley dice que la referencia brasileña podría ganar otro 22 por ciento a 65,000 si el nuevo gobierno apuntala el presupuesto y aprueba las reformas económicas. Entre las acciones que según los analistas podrían beneficiarse más están el operador de centros comerciales BR Malls, los bancos Bradesco e Itaú Unibanco, los minoristas B2W y ViaVarejo y los operadores de peajes en carreteras CCR y Ecorodovias.

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