JUEGOS OLÍMPICOS

Río 2016: El COI ya se olvidó de Dilma y aguarda por Temer

La crisis política que padece el gobierno brasileño de Dilma Rousseff amenaza el normal desarrollo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 debido a que el Comité Olímpico Internacional (COI) intervino de facto los Juegos ya hace meses, tal como la FIFA hizo en su momento con el Mundial de Sudáfrica 2010. Con este panorama, el COI se vio obligado a implementar medidas debido a que Brasil sufre los efectos de su grave situación social y económica sumado a la propagación del virus del Zika, a las altas tasas de criminalidad. Gilbert Felli, director ejecutivo del COI para los Juegos, está instalado en Río. Vive ahí. Así se le hace más fácil sortear las peripecias que le planteó un gobierno como el de Rousseff, que despidió a un ministro de Deportes -Aldo Rebelo- con conocimiento y capacidad, para poner en su lugar a George Hilton, un inexperto pastor evangélico que renunció meses después.

En medio del escándalo de corrupción conocido como ‘impeachment’ que amenaza la continuidad de Dilma Rousseff al frente de la presidencia del Brasil, el Comité Olímpico Internacional (COI) intervino de facto este lunes (18/04) en la organización de los Juegos Olímpicos de Río 2016 ya hace meses, tal como la FIFA hizo en su momento con el Mundial de Sudáfrica 2010.

Gilbert Felli, director ejecutivo del COI para los Juegos, está instalado en Río. Vive ahí. Así se le hace más fácil sortear las peripecias que le planteó un gobierno como el de Rousseff, que despidió a un ministro de Deportes -Aldo Rebelo- con conocimiento y capacidad, para poner en su lugar a George Hilton, un inexperto pastor evangélico que renunció meses después. El ministro hoy se llama Ricardo Leyser. Sabe de Deportes, pero habrá que ver qué decide Michel Temer, con toda probabilidad el nuevo dueño del Planalto. Ejercicio contrafáctico: de haber ganado la sede de 2004. Afortunadamente para el COI, el caso de Brasil es grave, pero diferente, según dio a conocer este lunes una nota publicada en el diario La Nación. 

Por otra parte, el Comité Olímpico Internacional  decidió intervenir los Juegos debido a la manera en la que ha cambiado la situación, tan drásticamente, la percepción que el mundo tenía de Brasil, pues en cuestión de meses, pasó de ser la tierra de las marchas, las protestas, el Zika y la corrupción.

El panorama no es alentador para Río 2016, que a cuatro meses del comienzo de la competencia, no logró vender más del 50% de los boletos disponibles para todas sus competencias, un escenario inédito en la historia del deporte olímpico, en donde las entradas para cualquier evento solían agotarse con mucha anticipación.

En el sitio oficial de los JJOO advierte que aún quedan 7.5 millones de entradas disponibles para diversas disciplinas, las cuales como mínimo tienen un costo de 30 dólares, algo que representaría casi el 30% del salario mínimo que percibe un trabajador en aquel país, si se considera que en diciembre del año pasado se estableció en poco más de 227 dólares.

Hay versiones que afirman que la crisis política en ese país podría empeorar para los Juegos Olímpicos, ya se podrán imaginar la tragedia que son los Paralímpicos, para los que sólo se ha vendido el 10% de las entradas, lo cual ha encendido las alarmas en el gobierno brasileño y sus políticos, que para evitar estadios vacíos, decidió comprar con cargo al erario público miles de boletos, para regalarlos entre la población, que claramente, está más preocupada por la fuerte ola de despidos que acarrea la grave crisis económica por la que atraviesa el país.

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