LO QUE VENDRÁ

Macri 2.0: Es más fácil procesar a Cristina que acordar con Massa

Mauricio Macri protagoniza una contradicción: por un lado, le reclaman un acuerdo con otras fuerzas políticas, pero él lo considera oneroso, y cree que si tuviera éxito la apuesta a lograr muchas inversiones directas al salir del default, el acuerdo sería más sencillo y barato. Así pasan los días...

¿Qué puede esperarse del futuro próximo en la Argentina político-económica?

Interesante comenzar por Ricardo Kirschbaum en el diario Clarín porque él transmite o que hay un debate cerca del Presidente o lo habrá en breve. También es para tener en cuenta su conclusión, porque el multimedios es testigo, que Mauricio Macri paga en forma apresurada los favores, ya que no hay alianzas:

"(...) En el Gobierno están los que piensan que (N. de la R.: Cristina Fernández de Kirchner) es la opositora ideal de superficie. Al mismo tiempo, saben que para la gobernabilidad el opositor es el peronismo del PJ o el massismo, alternativamente si fuera posible.

Después de 15 años, el país sale del default. A esa salida contribuyeron el peronismo y el massismo con la idea de que es en defensa de todos. Esto es, la oposición peronista puede considerar que hizo lo que le correspondía y que ahora lo que hay que hacer ya no es tanto responsabilidad compartida por la oposición. De ahí que empieza a sonar por los pasillos oficialistas la búsqueda de un pacto de gobernabilidad estable.

En esos círculos se dice que Cambiemos paga al contado y que los resultados los cobra en cuotas. La negociación proyecto por proyecto en el Congreso es políticamente onerosa. Se piensa que puede ser reemplazada por herramientas de acuerdo más amplias con reglas estables. Esa iniciativa ambiciosa debe prender en el escéptico universo macrista para este tipo de planteos.

El horizonte áspero y lleno de acechanzas por el ajuste, más allá del posible retorno del crédito, puede convencer al macrismo que sólo la política –y no la soberbia– puede ayudarlos."

Joaquín Morales Solá en el diario La Nación tiene una visión diferente sobre lo que vendrá, en un texto que realiza una defensa del juez Claudio Bonadío:

"(...) La próxima novedad sobre la ex presidenta la dará el juez Claudio Bonadio, que la procesará por el delito de defraudación a la administración probablemente sobre el final de la semana que se inicia.

Hay que hacer una precisión: Cristina Kirchner no está siendo juzgada en esta causa por asociación ilícita, como ella aseguró en su discurso en la vereda de los tribunales. La figura le sirvió para adornar una frase de autoelogio. Pero no es verdad.

Antes del procesamiento, Bonadio debe pronunciarse sobre la recusación que le hizo Cristina. La recusación es floja: Cristina recordó que Bonadio había dicho que tenía una opinión sobre ella, pero que no la haría pública. Es cierto. Bonadio dijo eso. ¿Está prohibido que un juez tenga una opinión sobre una persona? No. Lo que un juez no puede hacer es expresarla públicamente, sobre todo si esa persona está siendo juzgada por él. Es lo que hizo Bonadio.

Cristinistas y no cristinistas (todos políticos) están cuestionando que se juzgue una decisión política. La política amplió con demasiada generosidad la interpretación de lo que es una decisión política no justiciable. Con palabras claras: una decisión política también puede implicar un delito. El segundo reproche que le hacen al juez es que haya permitido con su citación un regreso a la política de una ex presidenta que estaba arrumbada en el confín del Sur. Si bien es dudoso que la citación haya resucitado a Cristina, las preguntas son otras. ¿Por qué pedirle a un juez que mida con exactitud las repercusiones políticas de sus decisiones judiciales? Si lo hiciera, ¿no se convertiría, acaso, en un militante de fuerzas políticas concretas, oficialistas u opositoras? (...)".

En declaraciones radiales al programa Toma y Daca (Radio Del Plata), el ex magistrado Eugenio Raúl Zaffaroni  dijo acerca del futuro judicial de Cristina Fernández de Kirchner: “Lo más probable es que haya un procesamiento. Se llamó a indagatoria de una manera inconsulta, ni los propios denunciantes ni el fiscal mencionan a la ex presidenta. Directamente es el juez que la saca de la manga: si lo hizo es porque, calculo, tiene la intención de procesarla”.

“Es un disparate. La asociación ilícita es un tipo penal complicado, a mi juicio inconstitucional -por lo menos en la letra-, porque es un acto muy lejano del comienzo de la ejecución. Basta con que tres personas se pongan de acuerdo en una noche para secuestrar personas o robar bancos. Eso, hasta el comienzo de ejecución tiene una distancia muy larga. De cualquier manera esto no lo digo por Cristina en el caso de ahora, sino que lo he escrito en mis libros”, explicó Zaffaroni.

También se refirió en el programa a la situación del juez federal: “Bonadio está recusado en este momento, aunque no tiene efecto suspensivo la recusación. Pero no sé cómo va a rechazar esa recusación ni qué hará la Cámara. Hay una enemistad manifiesta entre Cristina y Bonadio que se ve en los recortes de diarios, no es muy dificil de demostrar”.


Macri, sobre la coyuntura de la socioeconomía, en una entrevista que le concedió al diario El Liberal (Santiago del Estero)
, mejor que la que le hizo El Territorio (de Posadas, Misiones):

"(...) -Señor Presidente el otro tema que preocupa y mucho es la suba de precios.

-La inflación nos preocupa a todos, pero en el  2do.  semestre del año empezará a aflojar no tengo dudas, todos los días estamos pensando en medidas para ayudar como las que estamos anunciando, medidas para estar más cerca de aquellos que más sufren la inflación y que siempre son los que menos tienen. Por eso yo siempre digo que la inflación es un impuesto que cobra un mal gobierno a la gente que menos tiene.

-¿Cómo se explica eso?

-La inflación es responsabilidad del que gobierna. El gobierno anterior creyó que la inflación era un instrumento político a utilizar y en el 2do. semestre del año pasado, estando en campaña y para sostener un nivel de actividad artificial porque ya la Argentina estaba en un proceso de no crecimiento, emitió una cantidad de dinero que aceleró la inflación. Ahora estamos sufriendo las consecuencias de ese semestre de enorme emisión.

-¿Cómo se enfrenta esta situación?

-Como lo venimos haciendo: siendo más austeros, más cuidadosos, emitir menos cantidad de pesos… Todo esto va a tener su impacto a partir del 2do. semestre. Yo estoy convencido que la inflación va a bajar y es mi compromiso, porque no quiero ser parte de un estilo de gobierno que ejercer el poder que mintiendo, porque la inflación es eso una mentira, yo te doy y luego te lo saco con inflación. Creo que cuando logremos bajarla, los argentinos vamos a poder volver a saber no sólo cuánto valen las cosas sino además cuánto queremos que valgan en el futuro. Hoy, no se tiene conciencia cierta de casi ningún valor

-Pero no hay mucho margen para pedir mayores esfuerzos a la gente.

-No, no lo hay. Por eso estamos cerca; intentando ayudar a todos los que podamos, sin embargo hay que saber que ésta es la realidad que recibimos, un 700% de inflación acumulada. No se baja de un día para el otro, después de que empieza uno a trabajar, seis meses después los índices reaccionan y lo van a hacer, yo estoy comprometido con eso. Quiero que se sepa que es mi máxima preocupación; a mí es al que más le duele cada que tenemos que tomar una decisión de un aumento, pero la verdad es que venimos de diez años de mentiras, de alterar el Indec, de hacerle creer a los argentinos que la energía era gratis y la realidad es que cuando hace frío o hace calor, se corta la luz y que las empresas que quisieron instalarse en el país no pudieron hacerlo porque no hay más capacidad de energía para distribuir. Estamos tratando de revertir un sistema que llevó a una aparente mejora, pero que ahora, finalmente sabemos que fue a costa de consumir las joyas de la abuela. (...)

-Sergio Massa dijo que entraron a un quirófano con una motosierra.

-Qué fácil es decir esas frases. Mirá, más cuidado del que hemos tenido, imposible. Si queremos bajar la inflación no hay magia, hay que bajar el déficit fiscal, entonces es un tiempo en que necesitamos responsabilidad y grandeza. O decimos la verdad o vamos a volver a toparnos contra la pared. Yo no vine a decirle mentiras a la gente y espero que toda la verdad salga a la luz cuando se discuta el Presupuesto. Hay que hacerlo con responsabilidad, discutir renglón por renglón para saber qué es lo prioritario para que haya pobreza cero en el país, para derrotar al narcotráfico y para que haya una mejor calidad institucional. Lo que no hay que hacer son cosas como las que se hicieron, aventuras a costa de la pobreza de la gente. (...)".

Acerca de este tema, Raúl Kollman en el K Página/12, quien accedió a una amplia encuesta nacional realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) que lidera el licenciado Roberto Bacman. En total se entrevistaron 1200 personas en todo el país, a través entrevistas telefónicas y respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social:

"(...) “La primera clave de este estudio –señala Bacman– hay que buscarla en el humor social, que obviamente no es nada bueno, que cambió de forma notable en los últimos meses y que muy poco tiene que ver con las percepciones de los  12  años de kirchnerismo. Desde finales del año pasado la inflación y la marcha de la economía ocuparon el centro de la escena y se convirtieron en la principal preocupación, incluso desplazando a la inseguridad. Este mes la percepción acerca del desmedido aumento de los precios y las tarifas de los servicios públicos y transporte aumentó nuevamente, casi duplicando a la preocupación por la inseguridad. Esto muestra el impacto, lo fuerte que se sitúa la cuestión económica en los hogares”.

Para Bacman “la otra clave que define al humor social de esta época es la preocupación por la desocupación. Este es un indicador perceptual que crece de manera asociada a la ola de despidos de estos últimos meses, en el ámbito público como en el privado. Desde lo estrictamente estadístico no es un dato menor que al día de hoy casi 3 de cada 10 argentinos estén manifiestamente preocupados por la posible pérdida de trabajo”.

Mirando los datos del CEOP queda claro que la cuestión de la desocupación se triplicó del 9% en diciembre al 28% (...)".

Una opinión que respalda la preocupación gubernamental al respecto deslizó Mariano Spezzapria en el diario platense El Día:

"(...) La salida del default fue celebrada por el FMI y el G20, el grupo que nuclea a los países industrializados y los principales emergentes. Casi en simultáneo, el presidente Macri anunciaba medidas sociales intentar para atenuar la suba de precios.

El contraste entre los elogios y las críticas resulta evidente. Pero el mandatario ratificó el rumbo: “Vamos por el camino correcto”, dijo ayer Macri al poner en marcha el paquete social en un centro de jubilados de Liniers, al borde de la General Paz.

El gobierno no terminó de explicar por qué cambio el lugar del anuncio. Primero se informó que iba a ser el barrio Los Piletones, de Margarita Barrientos. Luego que, como Macri quería regresar a las zonas afectadas por las inundaciones, los anuncios se harían en Entre Ríos. Finalmente, se hicieron en Liniers.

Desde aquel empujón que le dio al jefe de Estado una señora mayor en Córdoba, que tomó por sorpresa a los custodios, la seguridad presidencial se puso más celosa. Sobre todo, en aquellos sitios donde se detectan movimientos de grupos kirchneristas dominados por la lógica del escrache. Y cuyas protestas se asientan en el “combate al ajuste” que reprochan al gobierno.

En ese punto radica uno de los aspectos positivos que la administración macrista obtendría del regreso de Cristina Kirchner a la primera escena de la política. Esto es, que sus seguidores más radicalizados se concentren en las acciones de su propia líder más que en las del gobierno. Por caso, en el esfuerzo de movilización que deben hacer en cada aparición de la ex presidenta. (...)".

El futuro es delicado, tal como explica Eugenio Paillet en La Nueva Provincia, de Bahía Blanca:

"(...)  El ciudadano que no quiere saber nada con el cristinismo es el mismo que ha empezado a enojarse por los aumentos desmesurados en los precios basados en una nunca autorizada “remarcación de marzo”, como dijeron en algunos sectores empresarios, y que ya viene malhumorado por los aumentos de la luz, el gas, el transporte público, la pérdida del empleo y unas paritarias que se están firmando en no más del 25% para todo el año en 2 cuotas.

Advertiría el gobierno, en medio de esos malestares, un dato para calmar los nervios: las encuestas reconocen que la gente común no le cree a la expresidenta cuando pretende que Macri es el culpable de todos los males del pais y que cometió todo ese desaguisado en sólo 4 meses, echando por tierra el mundo feliz del cristinismo que se disfrutó hasta el 10 de diciembre.

Números que maneja la Casa Rosada sostienen que el 66% de la ciudadanía cree que los males presentes tienen que ver con la herencia recibida del gobierno de la abogada exitosa.

Queda claro por lo demás en esos análisis que si Cristina piensa en volver, como cantan sus fanáticos, muy probablemente sea a los tribunales de Retiro, pero no a otra cosa. (...)".

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario