EL PT NO CONSIGUE LOS VOTOS

38 a 27, avanza el "recesivo" juicio político a Dilma

América Latina está sufriendo en este nuevo ciclo de crecimiento mediocre muchos más que el conjunto de las economías emergentes, para las que se proyecta un crecimiento del 4,1% este año y del 4,6% el próximo. Los técnicos del FMI insisten en que no hubo un cambio a peor en la actividad de la región desde comienzos de año, pese a la volatilidad en las materias primas y el reequilibrio de China. Las condiciones macroeconómicas en Brasil se califican de "severas". La recesión será este año del 3,8%, tres décimas más intensa de lo que se dijo hace tres meses y, por lo tanto, idéntica a la que se registró en 2015. Y arrastra a Latinoamérica. Precisamente en Brasil no cesa la crisis político-institucional, que se suma a una cantidad de errores de política económica. Tras una larga sesión que comenzó al mediodía y terminó casi a las 21:00 del lunes 11/04, pródiga en gritos, abucheos, exhibición de carteles, muñecos y banderas, la comisión parlamentaria especial aprobó la apertura del proceso de destitución parlamentaria (impeachment) de Dilma Rousseff. Lo hizo por un margen considerable: 38 votos a 27. Es un paso más hacia el fin del mandato de la Presidenta brasileña, pero no es definitivo aún. El pleno de la Cámara de Representantes brasileña, con 513 diputados, votará el viernes 15/04.

A Sergio Moro le criticaron desde el mundo político y jurídico cuando autorizó la divulgación de las escuchas al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, sobre todo la conversación con Dilma Rousseff, que está aforada. Le acusan de ser parcial y partidista. “Si lo que decidimos tiene consecuencias políticas, no es por eso que uno va a dejar de hacer lo correcto. El objetivo del juez es siempre intentar hacer lo correcto según dice la ley. Si algunos lo interpretan como una cuestión política, pues… No es mi perspectiva. Solo estoy haciendo mi trabajo”, respondió el juez.

¿Cuánto impacta la crisis política en la crisis económica de Brasil? Hay una realidad: la crisis económica es previa a la crisis política. Es cierto que, luego, se profundizaron mutuamente y derivaron en un conflicto institucional. Pero Brasil iba para abajo con o sin crisis de corrupción. De todos modos, tal como lo explica Moro, ¿no tendría que investigarse si eso provocase una crisis política con consecuencias en la economía?

Tras 8 horas de debate, la comisión especial del impeachment que sesiona en la Cámara de Diputados aprobó el informe favorable a apartar del poder a la mandataria Dilma Rousseff.

Fue una votación ajustada: 38 votos a favor y 27 en contra del parecer presentado por el miembro informante de la comisión, el diputado Jovair Arantes.

La sesión fue marcada por el alboroto de los parlamentarios, algunos favorables al juicio político de la presidenta de Brasil y otros contrarios a lo que catalogan como un "golpe de Estado".

El líder oficialista en la Cámara baja, el diputado José Guimarães, acusó a Arantes de haber producido un informe frágil y sin fundamento para abrir un procerso de juicio político a Dilma por delito de responsabilidad.

"No apuntó un hecho que indique que haya habido delito de responsabilidad de la presidente de la República”, dijo Guimarães.

Si el pleno de la Cámara baja vota por admitir el juicio político, el Senado debe decidir si la mandataria es apartada del cargo por 180 días, dejando la presidencia de Brasil provisionalmente a cargo del actual vice, Michel Temer.

El informe votado indicó que Dilma Rousseff dictó decretos para decidir gastos sin autorización del Poder Legislativo e incumplió la Ley de Presupuesto.

La votación estaba considerada casi un trámite. Pocos creían que el Gobierno conseguiría ganarla. Pero la diferencia, 11 votos, se antoja mayor de lo esperado, con lo que Rousseff y sus aliados comprueban que se encuentran peor de lo que pensaban.

La sesión, accidentada y nerviosa, llegó al final con los diputados en un estado de frenesí creciente. Unos, contrarios al impeachment, gritaban “¡No va a haber golpe!”, otros, a favor del proceso, respondían, no menos enloquecidos: “Fuera el PT (Partido de los Trabajadores, formación de Rousseff y Lula)” o “Fuera Dilma”.

Los pro-impeachment recordaron que el motivo último de que se juzque a la Presidenta son las denominadas pedaladas fiscales, es decir, el maquillaje de las cuentas públicas para enjugar el déficit presupuestario, que constituye un motivo legal para llevar a cabo este proceso. Pero añadieron razones puramente políticas: la impopularidad de Rousseff, la corrupción de Petrobras o la profunda crisis económica que atraviesa el país

Pero la cuestión es que el impeachment avanza inexorablemente hacia sus jornadas decisivas. El viernes comenzará la que, según los expertos, constituye la última barrera creíble del Gobierno: la de la Cámara de Representantes. Tanto Rousseff como el expresidente Lula confían en convencer a los 173 diputados necesarios para detener el proceso. Pero no va a ser fácil. Desde Brasilia, para conseguirlo, Lula negocia frenéticamente con parlamentarios indecisos prometiéndoles cargos o haciéndoles sentir su influencia y su peso político.

Nadie, hoy por hoy, se atreve a dar un resultado cierto. Pero hay una cincuentena larga de indecisos –o que se dicen indecisos- que se han convertido en clave y objeto de todas las miradas. Ellos decidirán con su voto si el proceso sigue adelante y si, por tanto, Rousseff da una paso más en dirección al abismo político.

Con la crisis de Brasil, la economía de América Latina y el Caribe sufrirá una recesión algo más profunda de lo que se estimaba anteriormente, dijo el Fondo Monetario Internacional.

El FMI proyectó en su última edición de las Perspectivas de la Economía Mundial que la producción de la región de Latinoamérica y el Caribe se contraerá un 0,5% en 2016, un descenso levemente más pronunciado que el 0,3% que había calculado el organismo en enero.

Sobre Brasil, el informe dijo que "muchas de las grandes perturbaciones de 2015 y 2016 habrán recorrido su curso, y con la ayuda de una moneda más débil, se proyecta que el crecimiento pase a ser positivo durante 2017. No obstante, la producción en promedio probablemente seguirá sin cambios".

El Fondo advirtió que sus pronósticos acerca del país estaban sujetos a una "gran incertidumbre". El reporte dijo que "posibles demoras en el retorno a condiciones más normales" en Brasil y Rusia podrían empujar nuevamente al crecimiento global por debajo de la previsión actual.

La economía brasileña está pasando el 2do. año de la que se espera sea su peor recesión en más de un siglo. La actividad se frenó, el desempleo asciende y la inflación continúa elevada, ante la inquietud en torno al proceso de impugnación de la presidenta Dilma Rousseff y un vasto escándalo de corrupción.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario