PANAMÁ PAPERS

Hallazgo periodístico vs. operación fiscal de eliminación de las offshores

Es obvio que la estructura de las empresas y cuentas bancarias offshore ha sufrido un duro revés con el ataque de países de la OCDE a Panamá. El problema, según lo considera Urgente24, es que los países padecen voracidad fiscal y si no cesan el embate, el mercado inventará otras estructuras, quizá mucho más opacas, para el refugio. Luego, hay que separar la paja del trigo: no es lo mismo un político que un deportista.

El domingo 03/04 estalló el escándalo conocido como " Panamá Papers", tras la filtración de millones de documentos confidenciales de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca, inicialmente a través del periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que lo habría recibido de una fuente no identificada. Los documentos exponen presuntas maniobras de evasión de impuestos y lavado de activos a través de paraísos fiscales, y salpican a líderes políticos, artistas, futbolistas y otras figuras públicas prominentes.

La versión más difundida dice que los documentos habrían sido analizados durante 1 año de manera coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, pero otras teorías, tan confiables como la de la supuesta laboriosidad de periodistas, apuntan a que fue directamente el Gobierno alemán quien entregó los documentos al periódico Süddeutsche Zeitung, tras haber mandado a hacer la investigación a algún hacker, procurando combatir la evasión fiscal.

De hecho, hay confirmación de parte del Consorcio de que el gobierno alemán compró la documentación que luego se ignora cómo llegó al Süddeutsche Zeitung. Los datos filtrados cubren el periodo comprendido entre 1977 y finales de 2015, que muestran cómo funcionan los paraísos fiscales y cómo se mueve el dinero de manera secreta por todo el planeta Tierra.

El analista político, Sergio Berensztein, en diálogo con Marcelo Longobardi dijo que la revelación de los "Panamá Papers" podría tratarse de una maniobra de inteligencia de Alemania y Reino Unido. Los países más afectados hasta el momento son los llamados “rogue states” o "Estados canallas", explicó Berensztein desde su cuenta de Twitter, o sea los países considerados una amenaza para la paz mundial: Rusia, China, Corea del Norte.

En este caso, lo que no 'cierra' de Berensztein es el perjuicio que sufrió el 1er. ministro británico, David Cameron, quien aparece en una empresa offshore de su padre, según explicó, en un caso similar al de Mauricio Macri, en teoría. En la riña política inglesa le han 'facturado' a Cameron esa pertenencia offshore no declarada.

Otro obstáculo para esta teoría: el portal de estadística Statista, que proporciona acceso a datos de instituciones de investigación de mercado y opinión, ha publicado el número de intermediarios que cooperan con el bufete de abogados panameño Mossack Fonseca, cuyos documentos financieros fueron filtrados este 03/04: los países con mayor número de empresas implicadas en el escándalo son: Hong Kong (2.212 compañías), Reino Unido (1.924), Suiza (1.223) y USA (617).

El Presidente ruso, Vladimir Putin, acusó a la Central Intelligence Agency (CIA), en un relato similar a los que abundaban durante la Guerra Fría. De cualquier manera, en el mejor de los casos, esto será el comienzo de una ola de información que tal vez nos permita entender mejor cómo se financia el terrorismo o cuáles son los mecanismos de lavado de dinero de la droga, afirmó Berensztein. Hasta ahora, nada de eso. Entre las revelaciones más sorprendentes está que uno de los principales destinos offshore es el estado de Nevada, en USA.

La revista satírica francesa 'Charlie Hebdo' dedicó su nueva portada al escándalo sobre los 'offshores' con un característico "Je suis Panama" bajo la portada "Terrorismo fiscal".

Peter Cotorceanu, un especialista estadounidense en el tema, del estudio de abogados suizo Anaford, le explicó a la cadena de noticias alemana Deutsche Welle que los paraísos fiscales tradicionales como Suiza o Singapur, están sintiendo mucho la presión de la OCDE (Organización para la Coooperación y el Desarrollo Económico, en español), que viene llevando a cabo una iniciativa de transparencia, y de repente USA se ha vuelto el único jugador grande que todavía no entró en ese sistema.

"La gente ahora quiere ir a USA a esconder sus activos, sea por razones legítimas o ilegítimas", explicó Cotorceanu. "Nevada es una jurisdicción muy popular para los fideicomisos".

3 días después de las revelaciones, el portal WikiLeaks solicitó a los autores de la investigación que publiquen todos documentos panameños en Internet y no solo para un restringido grupo de periodistas, de tal forma que cualquier persona pueda consultarlos.

Wikileaks se adelantó a revelar que "EE.UU. financió el ataque de los 'papeles de Panamá' contra Rusia y Vladímir Putin".

A su vez, Putin apareció en un foro mediático en San Petersburgo, Rusia, donde habló por primera vez de los 'papeles de Panamá', calificando la difusión de un "intento de desestabilizar la situación de Rusia desde dentro, de introducir desconfianza en la sociedad".

Por otra parte, Pakistán creó una comisión para investigar las vinculaciones de la familia y confidentes del 1er. ministro Nawaz Sharif, mencionado en la documentación.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, fue imputado por la Fiscalía Penal por el escándalo de los 'offshores'. Macri explicó públicamente en su defensa que él fue puesto por su padre Francesco, más conocido como Franco, en el rol de director de la sociedad anónima que dejó de existir en 2008 sin hacer ninguna inversión ni recibir ganancias.

El objetivo

Ramon Fonseca, co-fundador de Mossack Fonseca, le dijo al diario Financial Times que las investigaciones que están surgiendo de la filtración son un ataque al derecho a la privacidad. ¿A quién le importa el legítimo argumento? Es un escenario agitado donde esas cuestiones éticas no tienen importancia.

Dmitri Peskov, vocero de Vladimir Putin, los describió como un ataque contra su jefe de cara a las elecciones presidenciales de 2018: faltan casi 2 años, ¿no estarán exagerando?

Los periodistas que lo publicaron se ven a sí mismos como héroes en la lucha contra la corrupción y el lavado de dinero... aunque la información hubiese sido acercada por el Gobierno alemán.

¿Cuál es el propósito del "Panamá Papers"? ¿Qué realmente sirve de todo esto?, se pregunta la agencia de noticias financieras Bloomberg.

“Para mí –escribió Leonid Bershidsky en Bloomberg- destaca la enorme desconexión que hay entre el mundo del dinero global y el de un estado-nación tradicional. Es una brecha que hace años demanda ser atendida sin destruir ninguno de los dos conceptos, y el debate sobre la aceptabilidad de operaciones offshore reavivado por el asunto de Panamá, debería servir a ese propósito.”

El mundo offshore conocido tiende a desaparecer

La OCDE emitió un comunicado tras la difusión de los documentos, en el que manifestó que “las revelaciones de los 'papeles de Panamá' han exhibido la cultura y práctica del secretismo de Panamá”. O sea que la OCDE hizo foco en Panamá cuando, en verdad, la cuestión de las sociedades offshore es mucho más amplia y compleja.

“Panamá fue durante muchísimos años el centro offshore por excelencia. Se utilizaban sociedades panameñas tanto para planificación patrimonial, cuando las personas querían que su patrimonio estuviera a resguardo de acreedores o de eventuales cuestiones familiares o fiscales”, explica Leonardo Costa, profesor de Fiscalidad Internacional y Derecho Financiero en la Universidad Católica de Uruguay y consultor en prevención de lavado de activos.

Uruguay se ufana de haber modificado su statu-quo luego de las denuncias argentinas ante la OCDE, vale la pena recordarlo.

En entrevista radial, Costa afirmó que en sí mismo, reguardar el patrimonio no es ningún problema: la utilización de estructuras del tipo offshore es una herramienta legítima. El drama de los Panamá Papers es que ubica en la mira (con ojos de hoy) a estructuras que pertenecen al pasado. "¿Qué fue lo que cambió en el mundo en los últimos 10 años para que esto hoy sí resulte ser, al menos, un problema?".

Él mismo respondió: "Primero que nada cambió que el mundo pide transparencia: el hecho de que yo tenga una sociedad en Panamá no es ningún problema siempre y cuando la declare en el lugar donde soy residente. Ese es el primer problema, si no la declaro, naturalmente, podré estar cometiendo una evasión fiscal en el país de residencia. Por ejemplo, si soy español, tengo una sociedad panameña y no la incluí en mi declaración jurada fiscal española”. 

Él asegura que el mundo offshore, tal como estaba concebido hace unos años, tiende a desaparecer. La OCDE viene llevando desde hace unos años una tarea que apunta a que los países integrantes de esa organización recuperen la recaudación fiscal que se les está yendo por las offshores, y por ese motivo se creó, promovió, apuntaló y multiplicó el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internaciona, en inglés Financial Action Task Force o FATF).

“¿Cuál es para mí el efecto principal de los Panamá Papers, más allá de lo puntual, de que pueda haber una investigación criminal contra una u otra persona? Es mostrarle a la gente acaudalada que ya no se puede ocultar a través de estructuras jurídicas si estas no fueron declaradas en el país de origen”, afirmó Costa.

Por otro lado, “la información que se está filtrando no es inocua desde el punto de vista de lo que se da. Por lo menos la primera etapa de lo que se dijo. Acá fíjense que se está enumerando a 74 líderes mundiales y la primera mención es a Putin. Se está nombrando al sector fútbol, porque en definitiva después del Fifagate está muy golpeado. O sea… la primera filtración de información sin duda tiene un interés o un foco muy específico”, afirmó.

Según la Oxfam, una confederación internacional de ONGs, los paraísos fiscales ocultan más dinero que la suma del PIB de Reino Unido + Alemania, y se trata de un volumen monetario en constante crecimiento. Los datos fueron publicados en enero 2016 por el periódico español El Mundo.

La Oxfam calculó, a partir de datos recopilados del Fondo Monetario Internacional (FMI) que la inversión empresarial en paraísos fiscales entre 2000 y 2014 se ha multiplicado por 4.
En 2015, estima, el dinero oculto en estos paraísos ascendió a US$ 7,6 billones, y 9 de cada 10 corporaciones multinacionales tiene presencia en al menos 1 paraíso fiscal.

Los "Panamá Papers" expusieron solo un fragmento de esta industria jurídico-financiero: una fracción de los US$ 1,3 billón ubicada en Panamá y el Mar del Caribe, el área de operación de Mossack Fonseca. Ese dinero está sujeto a menos obligaciones tributarias que aquellas a las que estaría sujeto en los países en que las fortunas fueron hechas, explica Bloomberg.

De Atenas a Delos

Los negocios offshore comenzaron en la antigua Atenas, cuyos ciudadanos más ricos gustaban de guardar su dinero en la isla de Delos, en la que los banqueros les llevaban las cuentas y hacían transferencias y préstamos a la manera de los bancos modernos. “La evasión de impuestos es una práctica antigua"escribió el periódico Panam Post.

En la mitad del  siglo 1 a.C., los emperadores romanos comenzaron a devaluar gradualmente el valor de los denarii, las monedas de plata oficiales, para financiar el pago a los ejércitos y a la creciente burocracia estatal. Los ciudadanos, por ende, empezaron a acaparar y a esconder sus denarii más antiguos y valiosos y a pagar sus impuestos con aquellos devaluados, así que los ingresos del fisco romano posiblemente disminuyeron. Como ya había escrito Cicerón, "ut sementem feceris ita metes" ("según siembres, cosecharás").

La industria offshore moderna, de todos modos, es bastante joven: se originó en el Reino Unido en los años '80 y se volvió grande hacia el final de la década siguiente. El período de la prosperidad offshore coincidió con –y probablemente contribuyó a- un crecimiento explosivo de las riquezas privadas globales, apunta Bloomberg. El Boston Consulting Group estimó el mercado de manejo de riquezas globales en US$ 40 billones en 2001; el año pasado, ubicó a la riqueza financiera privada global en US$ 155,7 billones.

Un pequeño porcentaje de estos activos está guardado en centros financieros offshore. Pero a pesar de ser un porcentaje pequeño, es mucho dinero. Los paraísos fiscales de hoy tienen que ver con el período poscolonial, cuyos rasgos –algunos- permanecen intactos, explica el periódico británico The Guardian. Mientras el imperio británico comenzó a fragmentarse, tras la 2da. Guerra Mundial, y territorios tales como las Islas Vírgenes Británicas eran arrastradas hacia el limbo constitucional de la semi-independencia, fueron alentados a desarrollar servicios financieros como una manera de sostener sus economías precarias.

Si esto significaba que unos pocos de los más millonarios del planeta pagaban menos impuestos, según pensaron sucesivos Gobiernos británicos, era un precio que valía la pagar para no tener que financiar a esos territorios. El liberalismo financiero de fines del siglo 20 convirtió este mecanismo en algo mucho más letal porque se consolidó la globalización. Con las fortunas cruzando fronteras de manera libre, los paraísos fiscales se volvieron parásitos voraces de la economía mundial, succionándole impuestos a los fiscos.

Todos los grandes ladrones nacionales de las últimas décadas, como Sani Abacha, de Nigeria, han utilizado a las compañías de los paraísos fiscales, incluidas las Islas Vírgenes Británicas, como puertas de escape, denuncia The Guardian.

Mossack Fonseca ayudó a empresas iraníes sancionadas

Otra de las revelaciones importantes del Panamá Papers hasta el momento, es el rol que jugó la empresa Mossack Fonseca en ayudar a Irán a quebrar las sanciones que le había impuesto USA por su programa nuclear (levantadas en enero de este año). Según datos obtenidos por el periódico británico The Guardian, documentos filtrados muestran que el estudio de abogados estuvo involucrado con empresas iraníes que habían sido sancionadas por USA. El esquema offshore ayudó a Teherán a eludir el embargo comercial y financiero dispuesto por USA al Gobierno y empresas iraníes.

Entre ellas, por ejemplo, está Petropars, firma iraní con oficinas en Londres y Dubai, que en 2010 fue incluida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en una lista de empresas que apoyaban el programa nuclear y misilístico iraní. Petropars fue una de las firmas clave para obtener financiamiento extranjero para desarrollar el campo de gas natural South Pars, en el Golfo Pérsico.

Mossack Fonseca le asignó a Petropars una dirección en las Islas Vírgenes Británicas, y se enteró de que Petropars era una empresa sancionada cuando otro cliente, al que el estudio de abogados le había asignado la misma dirección en las Islas Vírgenes Británicas, se quejó ante Mossack Fonseca por haber sido confundida con la empresa sancionada.

"El episodio resalta el peligro de asignarle la misma dirección a miles de shelf companies (N de la R: empresas registradas pero sin ningún uso ni actividad) - y la falta de rigor en los procesos diligentes debidos por parte de Mossack Fonseca", escribió el periódico The Guardian. En mayo de 2011, Mossack Fonseca rompió su vínculo con Petropars, pero mantuvo su asociación con otras empresas iraníes sancionadas.

La revista Time publicó además que el estudio de abogados habría mantenido asociaciones con compañías sancionadas por apoyar al régimen de Bashar al-Assad, en Siria.

¿Qué hacer con las offshore?

“Para vencer al cáncer de la corrupción en el corazón del sistema financiero global, los paraísos financieros no deben ser reformados, sino cerrados”, dramatizó The Guardian.

"Las compañías, los fideicomisos y otras estructuras constituidas en este mundo de sombras deben tener el acceso prohibido al mundo real, para que ya no puedan robar dinero y volver a lavarlo hacia adentro”, agregó el periódico británico.

Sin embargo, muchísimo más sensato, Bloomberg tiene una mirada opuesta: ir contra la industria offshore significaría “crear fronteras artificiales en un mundo financiero globalizado.”

Para Bloomberg, la responsabilidad de evitar la evasión es de los gobiernos. Si estos no pueden detener que otros países monten regímenes fiscales muy livianos –a través de diplomacia, sanciones u otros métodos-, el dinero naturalmente fluirá a los paraísos fiscales. Algunos de estos paraísos están en los países más grandes y económicamente poderosos del mundo, como Estados Unidos, Reino Unido y China, así que es difícil imaginar quién podría detenerlos.

Tras la crisis financiera de 2008, los Gobiernos acordaron hacer más por impedir la evasión de impuestos, destaca el periódico New York Times.

Gabriel Zucman, profesor de Economía en la Universidad de Berkeley (California) y escritor del libro “La riqueza oculta de las naciones”, que explora cómo los centros offshore han permitido la evasión de impuestos, asegura que el approach que ha tenido la OCDE hasta el momento, es fallido. El libro, publicado en 2015, asevera que Suiza y Luxemburgo, siguen siendo poderosos imanes de dinero que busca el anonimato, y los esfuerzos que se centran en que los banqueros aporten datos, tal como es el abordaje de la OECD, probablemente fracasen.

“Han estado sirviendo a criminales y evasores de impuestos – y lo han estado haciendo desde hace décadas”, dijo. La nueva estrategia que será más efectiva, apunta Zucman, es que el Gobierno ejerza mayor presión e imponga castigos más duros contra los bancos que ayuden a la evasión de impuestos. En 2014, por ejemplo, USA obtuvo una condena criminal contra el Credit Suisse, que se declaró culpable de asistir la evasión de impuestos y pagó US$ 2.500 millones en penalidades. Eso puede sonar como mucho, pero el jefe ejecutivo del banco dijo en ese momento que el castigo “no iba a tener ningún impacto material en nuestras capacidades operacionales o de negocios.”

"Ni Messi ni su fortuna le pertenecen a España"

Para Bloomberg, además, es necesario hacer una distinción: no es lo mismo un actor o jugador de fútbol que busca la manera de pagar los menores impuestos, que un político que practica lo mismo: “Los Panamá Papers han revelado las compañías offshore de la estrella de fútbol, Lionel Messi, el héroe de las películas de acción, Jackie Chan, el director de cine de autor, Pedro Almodóvar, y muchos otros individuos que ganan mucho".

"Esos casos también dejaron al desnudo las estructuras fiscales utilizadas por el padre fallecido del 1er. ministro inglés, David Cameron, quien era un inversor adinerado. Es probable que esta gente no haya hecho nada malo y sus estructuras fiscales eran perfectamente legales (a pesar de que Messi está bajo proceso en España por evasión de impuestos)”, escribió Bloomberg. Sin embargo, están siendo arrastrados a un escándalo de manera injusta, por lo menos hasta que sus países de origen investiguen sus esquemas y los juzguen ilegales.

“Son, después de todo, ciudadanos privados, bajo ninguna obligación legal o ética de pagar los impuestos más altos posibles o revelar más de lo que el gobierno debería saber sobre sus negocios. Es natural que ellos busquen pastos financieros más verdes. Además, las celebridades de hoy son ciudadanos globales. Messi no le pertenece a Argentina o a España más de lo que Jackie Chan le pertenece a China. No hay razón para que ellos estén sujetos a los intereses fiscales de un estado nación en particular – dado que no rompen la ley de las tierras en las que ganan su dinero”, afirma el periódico financiero.

Más requisitos para los políticos

Pero los políticos son otra historia, agregó Bloomberg. Ellos encarnan a los estados nación a los que sirven, y deben ser un ejemplo. Por ejemplo, está el caso del Presidente ucraniano Peter Poroshenko, que quedó muy mal parado por estar concentrado en acuerdos estructurales cuando el ejército de su país sufría duras pérdidas, en 2014 -año en que Poroshenko se volvió cliente de Mossack Fonseca-.

Los políticos no deberían estar utilizando la industria offshore. No se trata solo de mantener sus manos limpias de corrupción, sino de que ellos deberían estar arreglando sus países para que sus ciudadanos no se tengan que ir offshore por mejores protecciones legales.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que depende de la OECD, tiene una definición que es “personas expuestas políticamente” (PEP): son individuos que han sido asignados con funciones públicas prominentes. Dada su posición e influencia, muchos PEP están en posición de potencialmente ser utilizados para el lavado de dinero, corrupción o coimas.

Para Bloomberg, tanto los políticos de los países como aquellos que entran en la definición de PEP, deberían cumplir más requisitos que los ciudadanos comunes antes de poder abrir una cuenta offshore. Debería ser obligatorio que sean chequeados primero.

“Mantener a los servidores públicos y los individuos conectados con la política fuera de la industria offshore es más importante que las medidas sábana contra la evasión de impuestos, el lavado de dinero y otros pecados de los que la industria está acusada”, escribió Bloomberg.

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