EL NARANJA NO SÓLO ES UN COLOR

¿María Eugenia podrá pintar de verde la calle Sarratea?

El color naranja que el publicista Ernesto Savaglio impuso como identificación de Daniel Scioli (después que había impuesto el amarillo para el PRO), no sólo es una cuestión cromática sino también la marca de una de las peores gestiones en la historia de la Provincia de Buenos Aires. No sólo se trata de cambiar el naranja por el verde que eligió María Eugenia Vidal como identidad sino modificar normas, procedimientos y políticas en el territorio bonaerense.

El publicista Ernesto Savaglio, creador hace muuuuchos años del eslogan "El precio más bajo o le devolvemos la diferencia", para Carrefour, fue quien inventó el color amarillo para el PRO, el multicolor de Sergio Massa con un +, trabajó la identidad de Grupo Clarín y creó el naranja para  la Provincia de Buenos Aires en la gestión de Daniel Scioli.

Luego, la marca naranja también sirvió para identificar el rumbo político del propio Scioli, quien la convirtió en un sello personal. María Eugenia Vidal estaba obligada a desterrar ese color.

Dicen que Savaglia no tuvo nada que ver con el verde que María Eugenia incorporó para marcar diferencias con su antecesor que utilizó el naranja para su propia campaña política.

Luego de los 100 días, la Marca Provincia ya es verde, tal como puede apreciarse en la página web oficial del Gobierno bonaerense.

Según el secretario de Comunicación de la Provincia, Federico Suárez, impuesto por Marcos Peña a la gestión bonaerense, Vidal apunta a “un formato mucho más institucional, porque representamos tanto a los que nos votaron como a los que no nos votaron. Es una forma de identificar a un gobierno que esté de cara a los vecinos. Es un capital simbólico, donde se expresa lo que pensás, y los valores, en función de una imagen y un contenido comunicacional”, le dijo a la revista platense La Tecla, que también intenta salir del color naranja.

Pero la gestión bonaerense no es una cuestión de colores sino de acciones: el naranja es sinónimo de mala gestión, pésima asignación, ausencia de políticas y, probablemente, corrupción.

Desde el verano que las garitas policiales fueron pintadas de blanco y los divisores de carriles de verde: miles de litros de pintura se aplicaron a dejar atrás la "Marca Scioli" pero, en verdad, para lograrlo no se necesita sólo pintura sino una gestión de gobierno apropiada.

Hay acciones que ayudan y otras que no tanto.

Por ejemplo: ¿ayuda al cambio de época bonaerense que hoy lunes 28/03 en el Pasaje Cultural Dardo Rocha, de la Municipalidad de La Plata, se inaugure la muestra "Madres de Plaza de Mayo", y se reabra la oficina local de la organización de Hebe de Bonafini, atendida por su hija Alejandra Bonafini?

El local en el centro cultural platense había sido cerrado en 2012, durante la gestión del alcalde Pablo Bruera, pero el intendente Julio Garro (PRO/Cambiemos), dispuso su reapertura, sorprendiendo a la propia Hebe, quien descalifica siempre que puede a Mauricio Macri.

Según la directora de Derechos Humanos comunal, Elva Aranda, "desde la Municipalidad de La Plata seguiremos acompañando todas las iniciativas que tengan por propósito la lucha por la verdad y la justicia" y confirmó que en la oficina se atenderán consultas, habrá una librería y sereá un nexo con todas las sedes de Hebe Bonafini en el resto del país.

Para Urgente24, mucho más que ese guiño al ladriprogresismo de parte del cuestionado Garro, ayuda el compromiso de Vidal con los alcaldes a concretar las obras que Scioli anunció y no ejecutó.

Un ejemplo: en 2013 los intendentes de San Isidro, Gustavo Posse, y de San Martín, Gabriel Katopodis, prometieron ensanchar y renovar la avenida Sarratea, el camino que divide ambos municipios. Si bien nunca establecieron una fecha de inicio de los trabajos, el plan contemplaba renovar los desagües, repavimentar la calzada, sumar iluminación y mejorar la señalización.

Posse y Katopodis coincidían, en aquel momento, en el Frente Renovador, que luego abandonaron (Katopodis regresó al Frente para la Victoria y Posse emigró a Cambiemos).

La financiación de los trabajos la aportarían en conjunto entre ambos municipios para los 1.700 metros lineales hacia el norte, partiendo del cruce con Avelino Rolón, el tramo más deteriorado y angosto.

Pero luego resultó que el dinero no estaba y le pidieron auxilio a la Provincia que dijo que sí y luego que quizás.

El sector desde las vías del ferrocarril Belgrano Norte hasta Camino del Buen Ayre había sido ensanchado entre 2006 y 2007 con dinero que enviaron Néstor Kirchner/Julio De Vido. Sin embargo, cuando se licitaron los trabajos en el sector que restaba para completar la ampliación en toda la avenida, Cristina Fernández de Kirchner/Julio De Vido no aparecieron.

En ese contexto Scioli hizo un guiño porque quería a ambos alcaldes trabajando para su proyecto presidencial. Pero al vincular una cuestión con la otra, nada se hizo.

Posse y Katopodis llevaron el pedido a María Eugenia Vidal y les sorprendió la velocidad con la que ella aprobó el proyecto. Lo que se hará sobre Sarratea será una puesta en valor y modernización: “Incluirá desagües, ensanche, repavimentación, reforestación, iluminación y señalización a los largo de 1.700 metros”.

Desde el punto de vista del tránsito, la apuesta es llevar a unos 14 metros el ancho de la calzada, lo que permitiría que la avenida pasase a tener 2 carriles por mano. Sarratea merece atención, ya que el flujo vehicular es constante, tanto de mediano como de gran porte. Y también de ómnibus: circulan 3 líneas (87, 127 y 314).

De concretarse, le dará otro brillo al verde, dejando bien opaco al naranja. Pero para conseguirlo, hay que hacerlo.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario