OBAMA & MARI

Restablecida la amistad, rumbo a Bariloche, por 7 horas

El presidente de USA, Barack Obama, ha sido noticia por cantar inesperadamente 1 o 2 canciones en público desde su llegada a la Casa Blanca. Ahora puede añadir el tango a su lista de talentos ocultos. Al final de una cena de Estado el miércoles 23/03, Obama y su esposa, Michelle, observaron con gran atención como una pareja de bailarines de tango se movía con precisión en un pequeño espacio abierto delante de su mesa. Dispuesto a tomar un riesgo, el Presidente se levantó y se desplazó de un lado al otro junto a la bailarina, mientras que la primera dama estadounidense hizo lo mismo con su homólogo masculino. A continuación, el líder estadounidense pareció tener dudas. Al regresar frente a su mesa, Obama se detuvo y pareció dar por concluido el baile, saludando a los invitados a la cena. Pero su compañera no cedió, tomó la mano al Presidente e hizo una serie de giros antes de terminar el baile. La música se detuvo y la multitud aplaudió. Ahora, a Bariloche... por 7 horas.

Tras realizar diversas actividades en Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Estado estadounidense, Barack Obama, visitará San Carlos de Bariloche durante algunas horas.

Desde que se conoció la noticia del arribo del mandatario estadounidense a Bariloche, se generó mucha expectativa sobre qué haría en la región lacustre rionegrina.

Esa expectativa se vio incrementada con la llegada paulatina de numerosas aeronaves de la Fuerza Aérea deUSA, todas ellas de gran porte, con helicópteros, vehículos blindados y todo tipo de equipamiento.

Pero cualquier posibilidad de actividad oficial, se ha desplomado con el paso de las horas. Incluso desde el Municipio se han desentendido del tema: “No está dispuesto ningún acto ni encuentro por parte del intendente Gustavo Gennuso, porque no es una visita oficial”, resaltó el jefe de Gabinete, Pablo Chamatrópulos.

Incluso, él dijo que si Obama viniera en carácter oficial, “correspondería, al igual que con cualquier otro Presidente, entregarle la llave de la ciudad o algo similar”, pero eso no sucederá.

El presidente Mauricio Macri dijo en la sede de INVAP el 03/03, que Obama iría a Bariloche a firmar un acuerdo entre esa empresa de tecnología y la NASA.

Pero nada de eso se ha hecho oficial y lo que sí es concreto es que la estadía de la familia Obama será de esparcimiento.

De todos modos, ante el rumor que podría pasar Obama y su comitiva por la puerta de la sede de INVAP, se ha dispuesto un operativo de seguridad en la zona.

Todo hace suponer que el traslado de Obama, su esposa y sus hijas hacia el Hotel Llao Llao, será en helicóptero, por el extenso viaje, el tiempo que demora y la posibilidad de alguna protesta social. Aunque sí se cortará la avenida Exequiel Bustillo, en los horarios que se prevé que circulará la comitiva que acompaña al mandatario.

La llegada será cerca de las 14:30 y pasadas las 21:30, Obama abordará el Air Force One con destino a Washington DC. Macri lo despedirá en el aeropuerto local y luego se irá a descansar a Villa La Angostura.

Si bien el Gobierno nacional no confirmó la visita, los medios de comunicación de alcance nacional ya informaron que el presidente de Argentina viajaría junto a su familia en otro avión para pasar algunas distendidas horas con el mandatario estadounidense, luego del acto para conmemorar el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en Ciudad de Buenos Aires.

El dispositivo de seguridad montado hace ya varios días es férreo pero discreto. Al margen del movimiento de unos cuantos vehículos blindados (y de algunos carteles de repudio que pegó el Partido Obrero), no hay otras señales en las calles y espacios públicos que anticipen la llegada del mandatario norteamericano.

Trabajadores municipales limpiaron y adecuaron la avenida Costanera y otros espacios clave, y hubo también un bacheo apurado en el camino de acceso al aeropuerto. La falta de tiempo conspiró contra un despliegue mayor, ya que la visita de Obama fue confirmada hace menos de 1 mes.

Su decisión de pasar unas horas en Bariloche fue influida directamente por su esposa Michelle y sus hijas, quienes no querían irse de la Argentina sin conocer este centro turístico.

A diferencia de lo ocurrido en Buenos Aires, las calles de Bariloche no lucen banderas estadounidenses de bienvenida. Según explicaron desde el municipio es porque "no se trata de una visita oficial". 

Obama, su esposa y sus hijas, eligieron hospedarse en el sector más moderno del Llao Llao, que da al lago Moreno, un ala construida hace una década, que mantiene la impronta del lujoso edificio central, que data de 1939.

Los huéspedes se instalarán en la suite Royal, que tiene unos 130 metros cuadrados y una vista única hacia el lago Moreno y el cerro Tronador. Esa misma habitación recibió en la cumbre de Unasur de 2009 al entonces presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva.

En tanto, acerca de la actualidad política, aquí un compacto que redactó Nicolás Misculin para Reuters:

"Estados Unidos y Argentina relanzaron el miércoles 23/03 sus relaciones con promesas de aumentar el comercio y cooperar contra el terrorismo, en un giro diplomático después de más de una década de diferencias en la que el país sudamericano fue un pilar de la izquierda en la región.

Durante una conferencia de prensa conjunta de los mandatarios de ambos países, el presidente estadounidense, Barack Obama, elogió las políticas de libre mercado del Gobierno argentino, al que consideró un "ejemplo" para Latinoamérica.

Los gobiernos firmaron declaraciones de cooperación en comercio, defensa de los derechos humanos y combate al narcotráfico y el terrorismo, como parte de una visita que es un impulso simbólico para Mauricio Macri, el presidente de centroderecha del país sudamericano.

"Estoy impresionado porque él (Macri) se ha movido rápidamente con muchas de las reformas que prometió para generar un crecimiento económico sustentable e inclusivo, para reconectar a Argentina con la economía global y la comunidad mundial", dijo Obama en la casa de Gobierno del país austral.

El viaje de Obama coincide con un momento de declive de la centroizquierda, que ha gobernado varios países sudamericanos en la última década, y su apoyo a la nueva gestión de Argentina es considerado por algunos como parte de una alianza estratégica en la región.

"Esperamos buenas relaciones con todos los países en el hemisferio, pero obviamente Argentina históricamente, como uno de los países más poderosos y más grandes del hemisferio, tienen que ser un socio fundamental nuestro", señaló Obama. (...)

La visita se inscribe en el proceso de apertura de la economía argentina, con la que el Gobierno busca dar impulso a una actividad estancada desde hace años debido a la falta de inversiones. Con un abultado déficit fiscal y una inflación de dos dígitos, la llegada de capitales es una urgencia para las autoridades.

"La Argentina tiene mucho para ofrecer y hoy tiene un bajísimo intercambio con los Estados Unidos", afirmó Macri durante la conferencia de prensa, y llamó a "potenciar más las inversiones" estadounidenses en el país.

En sus primeros 100 días en el poder, Macri desmanteló controles de capital y a las exportaciones, recortó los subsidios energéticos y cerró acuerdos con acreedores de deuda impaga en Estados Unidos. Funcionarios estadounidenses dicen que Obama está impresionado por el ritmo de las reformas.

Empresas de Estados Unidos invertirán más de US$ 2.300 millones en Argentina en los próximos 18 meses, impulsadas por el nuevo clima de negocios.

Aunque muchos argentinos no tenían una imagen positiva de Estados Unidos en años recientes -cuando George W. Bush estuvo en el país en el 2004 fue el blanco de feroces protestas-, la situación parece haber cambiado. (...)".

Marc Bassets y Carlos Cué escribieron en el diario El País, de Madrid:

"(...) El mérito es de Macri a medias. Para EE UU, su victoria pone fin a más de una década de relaciones complicadas con los Kirchner. El solo hecho de acabar con esta época seguramente ya habría transformado la relación, independientemente del nombre del sucesor. Esto una ventaja para Macri, un “hombre apresurado”, dijo Obama, que lleva a Argentina en una nueva dirección. “Estados Unidos”, dijo Obama, “está dispuesto a trabajar con Argentina en esta transición, de cualquier manera que se posible”. “Argentina”, continuó, “está volviendo a asumir su posición de liderazgo en la región y en el mundo”.

Obama y Macri descartaron que un acuerdo comercial bilateral esté a la vista. Las conversaciones, dijo el presidente, son muy incipientes. Sobre el contencioso sobre los llamados ‘fondos buitre’, los acreedores internacionales de Argentina, Obama dijo que no quería interferir en un proceso judicial. Pero añadió: “Creo qie enfoque constructivo del presidente Macri ha abierto la posibilidad de resolución”.

Según el presidente de EE UU, la nueva política de Macri con el cambio climático y otros asuntos internacional “promete realzar la influencia de Argentina en la escena mundial, en marcos como el G-20”.

“Visto el interés del presidente Macri en la transparencia, la rendición de cuentas, la reforma económica en Argentina, está dando un ejemplo para otros países del hemisferio”, dijo Obama.

Obama cree que una Argentina estable y amiga de EE UU es necesaria para promover la estabilidad en un continente en el que, en los últimos meses, ha empezado a encontrar más complicidades que al principio de su mandato.

Desde la normalización de las relaciones con Cuba a la crisis de gobiernos llamados bolivarianos como el de Venezuela, el centro de gravedad se desplaza a una posición más favorable a Washington. Este es, para Obama el año de las Américas: desde el sur, con su nuevo aliado Macri, hasta el norte, donde ha hallado en el nuevo primer ministro canadiense Justin Trudeau un aliado tras años de frialdad con Canadá."

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