LA INTERNA PERONISTA

PJ: Los K alzan a Capitanich, pero Avellaneda dejó demasiadas dudas

Desde el sector que aún responde a la expresidente Cristina Fernández volvieron a rechazar "una lista de unidad" para la conducción partidaria y ponderaron al chaqueño para representarlo. No obstante, la pobre postal del encuentro militante en la UTN (al que no fue ni Máximo Kirchner) resultaría poco estímulo para iniciar la aventura partidaria.

El kirchnerismo insiste en que tendrá una lista propia para disputar la conducción del PJ, que los cacique territoriales quieren definir ya en el sanjuanino José Luis Gioja.

2 días después de la juntada en la UTN en Avellaneda, el sector que responde a la expresidente Cristina Fernández volvió a descalificar al diputado peronista como quien encarne la unidad, y además alzó al chaqueño Jorge Capitanich como estandarte para la pulseada por la presidencia partidaria.

Para el kirchnerismo está claro que el peronismo se divide entre los que apoyan el proyecto oficial de acuerdo con los holdouts y los que se oponen. Las corrientes K se alinean, claro, con estos últimos. Entonces, dicen, no es posible la unidad con el otro sector.

Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, dijo -como días atrás- que Gioja "no será el candidato de la unidad" y ponderó a Capitanich, y al exministro cristinista Agustín Rossi para la conducción del PJ.

Ferraresi fue uno de los pocos intendentes que estuvo presente en la jornada militante del sábado, en la que ni Máximo Kirchner se hizo presente para defender "los logros", reivindicar la "conducción" de su mamá o, por lo menos, proyectar una línea de acción.

Otro jefe comunal que pasó por la UTN fue Francisco Durañona, de San Antonio de Areco, quien también mostró a Capitanich como una carta a jugar dentro de la interna partidaria. "Capitanich va a ser candidato en la interna del justicialismo", dijo sin medias tintas.

Tanto Durañona como Ferraresi marcaron como punto central en la discusión partidaria la posición frente al acuerdo con los denominados "fondos buitre", que ya tiene media sanción en Diputados y que correría con la misma suerte en el Senado.

En declaraciones a FM Palermo, el de Avellaneda subrayó que "la discusión sobre el acuerdo con los fondos buitre fue una división de aguas" dentro del partido y agregó que "no nos importa donde están los dirigentes, nos importa dónde está la gente".

Durañona, en tanto, dijo en diálogo con radio Del Plata que "muy pocos afiliados" del partido "pueden estar acompañando el acuerdo con los fondos buitre".

El de San Antonio de Areco enfatizó que el kirchnerismo va "pelear en la interna". Sin embargo, ese sector no había descartado del todo la lista de unidad, aunque con una opción distinta a la de Gioja, de amplio consenso en el resto de los sectores pejotistas. Tal como informó Urgente24, el nombre de Daniel Scioli aparecía como solución. Pero el excandidato presidencial kirchnerista lo descartó en una entrevista con el diario Página12.

Frustrada esa alternativa, los K insisten con un candidato propio para pugnar por el principal despacho de la sede de la calle Matheu. No obstante, la pobre postal que dejó el encuentro militante en la UTN, en un enorme contraste con los estadios que supo mostrar el kirchnerismo en el poder, resultaría poco estímulo para iniciar la aventura partidaria.

Así lo destacó el periodista Pablo Ibáñez en su columna de este lunes en el diario Ámbito Financiero:

"El show de Avellaneda, que los clanes K gestaron como un gesto de fortaleza, produjo el efecto contrario: la semicerteza, que trasluce la foto del sábado, de no estar en condiciones de subirse al ring del PJ, el propósito que animó originalmente el encuentro.

La ausencia de Cristina de Kirchner -estuvo en la primera agenda pero se descartó rápido- y de Máximo Kirchner visibilizaron que, al menos la familia K, no cree oportuno ponerse todavía al frente de "la resistencia". La delegada fue Alicia Kirchner que cerró la ronda de oradores, pantalla que pretendía Jorge "Coqui" Capitanich.

[...] Un puñado chico de alcaldes, una gobernador y algunos diputados no parecen un menú tentador para lanzarse a la aventura de una interna partidaria costosa, caótica y sinuosa, donde el premio mayor puede no ser un premio.

El acto K de Avellaneda, más allá de la épica y la juntada de dirigentes, emerge como la última pieza para algo que se entrevé hace semanas: detrás de las parrafadas y las escenificaciones, el peronismo se encamina, con resignación y casi sin alternativa, a sellar la unidad, seguramente detrás de la figura de José Luis Gioja, aunque Capitanich seguirá agitando la rebeldía y, con agenda propia, Guillermo Moreno continuará sus rondas ante militantes y juntando avales para anotar una boleta ante la junta electoral partidaria.

[...]

Así y todo, las fotos de las últimas dos semanas y lo que dejó el encuentro de Avellaneda, vuelven a desinflar la tesis de un enfrentamiento por la conducción partidaria. La Junta que preside Hugo Curto sigue con los trámites formales pero esperan que, post Semana Santa, se aceleren las negociaciones para armar una sola boleta que incorpore, con cierto equilibrio, a todos los sectores.

"No podemos dejar a nadie afuera" repite Gioja como un mantra. "Estamos demasiado débiles como para hacer cualquier tontería" lo traduce un operador que se sienta en la Junta. La duda que aparece, una vez más, refiere a qué harán otros actores: se sabe que Eduardo Duhalde está interesado y podría accionar en la Justicia, lo que podría derivar en que María Servini de Cubría disponga una intervención".

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario