FINAL DE LA GUERRA FRÍA

Obama en Cuba: La gente lo cree casi un salvador

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó el domingo a La Habana para una histórica visita donde buscará llevar el acercamiento con el gobierno comunista de Cuba a un punto de no retorno, después de décadas de animosidad entre los viejos enemigos de la Guerra Fría. En una escena inimaginable hace poco tiempo atrás, Obama llegó al aeropuerto internacional José Martí en el avión presidencial Air Force One junto con su familia y fue recibido por el canciller Bruno Rodríguez, la máxima autoridad cubana presente en una recepción marcada por una tenaz lluvia.

Por 1ra. vez en 88 años, un Presidente estadounidense visita Cuba. Barack Obama, quien en 2008 ganó las elecciones con la promesa de dialogar con países enemigos, aterrizó a las 16:20, hora local, en el aeropuerto José Martí de La Habana, dispuesto a hacer historia, aún cuando sectores republicanos cubano-estadounidenses no entiendan de que hay un cambio de época.

Patético resultó el senador Marco  Rubio difundiendo un comunicado para criticar el  viaje  de  Obama: "Este  viaje  dará legitimidad y dinero a un régimen antiestadounidense que mina activamente nuestros intereses de seguridad nacional y actúa contra nuestros valores todos los días".

Él agregó: "El entorno del Presidente dormirá en hoteles controlados por los militares cubanos, que fueron confiscados por el régimen y que están entre los US$ 7.000 millones en demandas legales impagadas que deben a propietarios estadounidenses".

Muy pequeño lo de Rubio. En tanto, Obama no llega para pedirle al líder cubano, Raúl Castro, un cambio político, sino para afianzar el acercamiento entre ambos países.

Hasta unos meses, la posibilidad de que un Presidente estadounidense recorriese La Habana era imposible. Los hermanos Castro Ruz provocaban enojo en Washington DC y Miami —sede del exilio cubano, al que los castristas apodan "gusanos"— pero Obama se encuentra ahora por 48 horas en Cuba.

Obama —un afroamericano nacido en 1961, cuando la revolución cubana tenía 2 años- y Raúl Castro Ruz -un revolucionario nacido en 1931— han puesto fin a más de medio siglo de guerra fría: en poco más de 1 año, ambos países han reabierto sus embajadas y USA ha flexibilizado las condiciones para hacer negocios y viajar a Cuba.

El deshielo se ha acelerado luego de 55 años en una política de confrontación que mantuvieron 10 jefes de la Casa Blanca sin lograr desalojar a los Castro Ruz del poder.

La visita incluye, además del discurso y una reunión el lunes 21/03 con Raúl Castro (no con su hermano Fidel), encuentros con empresarios y disidentes, y un partido de béisbol. Obama llegó con su familia: su esposa Michelle, sus hijas Sasha y Malia, y su suegra, Marian Robinson.

Super Obama

La periodista opositora a los Castro Ruz, Yoani Sánchez, escribió acerca de la expectativa que provoca Obama:

"(...) con cada cuerda simbólica que Obama toque del imaginario popular, contrae una responsabilidad. Las expectativas están desbordadas, porque los cubanos quieren aferrarse a cualquier esperanza que les haga creer que el futuro será mejor. Las ilusiones de un alivio económico, el fin del desabastecimiento de alimentos y mejoras en la infraestructura del país, están en su punto más alto este domingo pero tienen una breve fecha de vencimiento.

La gente quiere que San Obama obre milagros. Han puesto velas en su altar y le han pedido en un rezo que les traiga él la prosperidad prometida por otros hace más de medio siglo. Para muchas familias, el más esperado prodigio se resume en que sea más fácil obtener un plato de comida, un deseo expresado en las calles con todas las posibles rimas que conjugan el nombre de Obama y la manera popular de llamar a los alimentos: la jama.

Miles de padres a lo largo del país colocan sobre los hombros del visitante la responsabilidad de convencer a sus hijos de no partir en las balsas de la desesperanza. Creen que él podría detener ese incesante flujo que desangra al país si logra persuadirlos de que una nueva Cuba está a la vuelta de la esquina. Para los nueve migrantes que acaban de morir tratando de cruzar el estrecho de la Florida es una posibilidad que llega demasiado tarde.

El prodigio que otros esperan de Obama es la conectividad, como si en el Air Force One, el mandatario estadounidense se hubiera traído consigo el cable de fibra óptica que saque a la Isla de la precariedad en el acceso a internet. El hombre que ha empleado intensamente las redes sociales en su carrera política es visto como alguien que puede hacer mucho para colar a los cubanos en el ciberespacio.

En las cárceles, miles esperan que el presidente de EE UU logre una amnistía. Los opositores proyectan mayores espacios políticos y de expresión. En los hospitales los enfermos aguardan por la llegada de recursos que mejoren las deterioradas salas de urgencia y en los campos cubanos la expectativa de acceder a maquinaria y semillas lleva el rostro del Tío Sam. (...)".

Bajo la lluvia

Sin podio ni micrófonos para un saludo inicial, Obama bajó del avión, bajo una llovizna que fue interpretada como buen augurio por muchos cubanos aquejados por la sequía. Tras las fotos de cortesía el legendario auto presidencial –conocido como 'La Bestia'- ha trasladado a los recién llegados fuera de la terminal 1 del aeropuerto.

El principal canal de la televisión cubana difundió las imágenes de Obama en la Isla, junto a los comentarios de 2 presentadores que enfatizaron que las nuevas relaciones de Cuba con USA han sido posibles “gracias a la heroica resistencia del pueblo cubano durante más de 50 años”.

La transmisión televisiva se insertó en un programa especial donde se incluyó un documental sobre Henry M. Reeve, un estadounidense que alcanzó el grado de general en la 1ra. guerra de independencia cubana.

Rápidamente, Obama y su comitiva subieron a una caravana de vehículos negros que los trasladó hacia La Habana. Durante el recorrido, muchos cubanos lo saludaron desde sus casas: "¿Qué bolá Cuba? (¿Cómo estás, Cuba?)", escribió Obama en jerga cubana en su cuenta de Twitter @POTUS, haciendo referencia a un video que hizo junto a un comediante cubano difundido el sábado 19/03. "Acabo de aterrizar, deseando conocer y escuchar directamente al pueblo cubano".

"Por primera vez en la historia el Air Force One ha aterrizado en Cuba", dijo Obama al personal de la embajada estadounidense que lo saludó, agregando que esperaba que para los niños presentes en la audiencia alguna vez sea una cosa normal que un Presidente estadounidense visite Cuba.

Los carteles de bienvenida con imágenes de Obama junto al presidente Raúl Castro decoran La Habana Vieja y decenas de turistas se agolpaban en los alrededores de la zona más antigua de la ciudad, que Obama recorrerá el domingo.

La visita de Obama era muy esperada por los cubanos, que han visto a su Gobierno sobrevivir a 10 mandatarios estadounidenses.

Sin embargo, los políticos estadounidenses critican el sistema de Gobierno unipartidista y la represión a los opositores, a quienes La Habana califica de "mercenarios".

La policía cubana, por ejemplo, interrumpió el domingo 20/03 la habitual marcha del grupo disidente Damas de Blanco, deteniendo a alrededor de 50 mujeres.

Uno de los eventos más esperados es el discurso que Obama ofrecerá el martes 22/03 y que será trasmitido en vivo por la televisión estatal. Ese mismo día, planea reunirse con un grupo de disidentes y luego asistirá a un partido de béisbol entre el equipo Tampa Bay Rays vs. la selección cubana.

El martes 22/03, acompañado de su esposa Michelle y sus 2 hijas, Obama viajará hacia la Argentina buscando recomponer la relación con Latinoamérica, 10 meses antes de que abandone la Casa Blanca.

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