UN CONFLICTO POSIBLE

Vidal, Codere y la agitación de un negocio tan mediático como politizado

Mucho ajetreo en la industria del juego de azar, quizá por temas propios y probablemente porque es motivo de ajuste de otras cuentas de la política. También pulula el periodismo en el tema. Lo cierto es que lo primero que deberían hacer sus protagonistas es garantizar la vigencia de mecanismos de auditoría transparentes y creíbles para cazar a los fantasmas.

Efectivos de Gendarmería allanaron ayer jueves (17/03) oficinas porteñas de Codere, la multinacional española que regentea tragamonedas en la Provincia pero que arrastra fuertes problemas financieros por resolver (segùn los españoles, están en vías de lograrlo y en abril juran que abrá novedades).

Durante la tarde, según el sitio 'La Política Online', móviles de Gendarmería llegaron a la sede de Libertador y Callao para realizar el allanamiento del que no trascendieron resultados.

Codere vive un complejo proceso de cambio de management desde que fondos de inversión mayoritariamente estadounidenses tomaron posiciones en la endeudada compañía de juegos de azar.

Codere gerencia, desde los años '90, 14 salas de bingos con tragamonedas en la provincia Buenos Aires. En total, administra más de 6.500 maquinitas que recaudan, según se dice, cifras en euros que son muy superiores a lo que consigue esa misma empresa en otras partes del mundo. Hay una gran controversia al respecto y también bastante fantasía sobre la recaudación de las tragamonedas. Luego se encuentra el capítulo de su impacto sociocultural en las zonas socialmente más postergadas.

En territorio bonaerense, hay controversias acerca de cómo es el control de los tragamonedas y hay denuncias extremas tales como las del diario platense 'Hoy', y lo mejor que podría hacer la Lotería provincial y la propia industria es transparentar esta cuestión que puede convertirse en su talón de Aquiles.

Desde 2015 se sabía ya que el cambio de manos decidido en Europa impactaría en la provincia de Buenos Aires ya que el titular de Codere SA en la Argentina es Luis Javier Martínez Sampedro. Es decir, la principal empresa de tragamonedas quedaría en manos de "fondos buitres" (algunos de ellos como Blackstone Group, están denunciados por hacer negociados con la deuda pública argentina).

Si bien no hay estadísticas oficiales, se estima que actualmente son más de 22 mil las maquinitas que funcionan en la Provincia. En ese sentido, si se tiene en cuenta que, según Codere, cada slot le reporta una recaudación media diaria de 248,2 euros, las tragamonedas estarían recaudando por año, sólo en territorio bonaerense, $20.000 millones aproximadamente, cifra que, más allá de la tasa de cambio vigente, no consigue la firma española en ninguno de los otros países donde opera como España, Italia, México, Colombia y Uruguay.

Pero el problema durante años es que los K no le permitían a Codere remesar sus utilidades y, entonces, la deuda emitida contra la expectativa de retorno de la inversión argentina, resultó que no podía pagarse, y fue el inicio de sus desventuras que incluyeron una drástica reducción en su plantilla de personal de la Provincia.

Aunque los últimos balances arrojan un aumento del 18% en la explotación -debido a la depreciación del peso argentino y del dólar frente al Euro-, según datos que difunde la agencia española 'ABC', la situación de la multinacional sigue siendo crítica, y hay un calendario que cumplir.

En los últimos días, la empresa quedó en el centro de la escena debido a la idea de abrir el Bingo La Noria, ubicado en una de las zonas más empobrecidas de Lomas de Zamora. La sala tendría un lugar estratégico: a metros de la capital federal, a pocas cuadras de la feria de La Salada y, sobre todo, justo en frente de la terminal de transbordo de colectivos más transitada del conurbano bonaerense. Bueno, en verdad no es una apertura sino un traslado: el Bingo de Lomas (propiedad de los clubes de fútbol Los Andes y Temperley, con Codere como operador) se trasladaría al nuevo predio, más moderno y con más capacidad instalada. Es probable que competidores varios iniciaran la escalada, aprovechando la situación institucionalmente inestable de Codere, a ver si podían o frenarle o quitarle el negocio.

Es cierto que en ese bingo son socios visibles Codere y el empresario Daniel Mautone pero la porción de éste ha decrecido notablemente porque no participó de las ampliaciones de capital. El problema con Mautone es que siempre que se lo menciona se incorpora a su socio, el presidente de Boca Juniors y amigo de Mauricio Macri, Daniel 'El Tano' Angelici.

El presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos bonaerense, Eugenio López Melitón, viajó a fines de febrero de incógnito a Madrid para reunirse con los directivos de Codere. La idea era encarrilar la relación de la provincia con esa multinacional del juego. López Melitón es un amigo tanto de Ramiro Tagliaferro, intendente de Morón, como de su ex mujer, la gobernadora María Eugenia Vidal.

Codere venía chocando con la administración de Vidal, que llegó a cerrarle 5 salas por motivos diversos. Pero en el encuentro realizado en las oficinas ubicadas en las afueras de la capital española, se habría sellado una tregua.

López Melitón logró acercar posiciones con la firma en medio de la creciente polémica por la intención del gobierno bonaerense, revelada por el diario 'La Nación' de aprobar la apertura del bingo en el Puente La Noria.

López Melitón entiende que la apertura del bingo de La Noria, arrastraría a Vidal a un conflicto directo con el Arzobispado de Lomas de Zamora, y la propia gobernadora consideró durante una entrevista en la TV que no ocurriría ninguna colisión.

La diputada Margarita Stolbizer viene denunciando la locura que representa aprobar la habilitación del bingo en ese nodo de transporte público, al punto que ni el propio Daniel Scioli, un aliado del juego, se atrevió a hacerlo.

El legislador provincial Marcelo Díaz, del GEN tiene una visión totalmente opuesta. "Es una zona pobre, sin cloacas, con problemas eléctricos, de agua, asfalto, pero le quieren meter un bingo con 600 máquinas, cuando el de Temperley tiene 150. Fue un negocio pergeñado entre (Martín) Insaurralde, Mautone y Scioli, pero Scioli lo frenó cuando Insaurralde amagó con pasarse al massismo. Cuando volvieron a quererse, lo frenó el rechazo de la Iglesia y los proyectos que presentó Fernando Navarro (del kirchnerismo) y quien habla", relató.

Fernando Navarro (del kirchnerismo) apuntó contra Vidal: "¿Ella, que venía a sanear la provincia, va a aprobar el bingo que no aprobó Scioli?".

Pero lo cierto es que tanto Díaz como Navarro tienen sus propias conexiones con operadores de juegos de azar, aunque no Codere. Por lo tanto es muy previsible lo que está sucediendo y Codere, antes de lo que canta un gallo, debería comenzar su proceso de normalización en la Argentina, mientras se consolidan apropiados mecanismos de control impositivo de la actividad. Así bajaría la espuma.

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