PUJA POR LA DEUDA EN EL CONGRESO

Tensión política: Sin plan B, el Gobierno espera aprobar hoy el pago a los holdouts

Tras horas cargadas de incertidumbre, el oficialismo reunió ayer la mayoría necesaria para sesionar y aprobar hoy en la Cámara de Diputados el acuerdo con los fondos buitre. Todo indica que Macri podrá respirar tranquilo. Sino, ya lo reconoció la propia Gabriela Michetti: "no tenemos un plan b, la situación del país es muy dramática".

Luego de que el diputado nacional del Frente Renovador, Sergio Massa, anticipara que hoy "vamos a votar la derogación de la Ley de Pago Soberano y la Ley Cerrojo" para poder habilitar el acuerdo con los holdouts, la negociación parece tornarse express.

"Acordamos un cambio en el texto de la ley, para garantizar que esto se haga en el marco de una ley que brinde la tranquilidad de que el fallo en Cámara no cambie los acuerdos que firmó la Argentina", sostuvo.

"Nosotros tenemos que tener claro que la eventualidad más grave sería que mañana (por hoy) votemos una ley y no haya aprobación porque hay fallo de cámara contrario, pero estén los pagos liberados", detalló.

Massa formuló estas declaraciones al término de una reunión con referentes de su bloque legislativo y representantes del oficialismo y del ámbito judicial en el Congreso.

La coalición oficialista Cambiemos buscará hoy en una sesión especial, la primera de este período legislativo, darle media sanción al proyecto de "Ley de la normalización de la deuda pública y recuperación del crédito", que envió el Ejecutivo para cerrar el acuerdo con los holdouts y afirma que tiene el quórum necesario para tratarlo.

Para la reunión de hoy, convocada para las 12 pero que se especula se extenderá hasta la madrugada, el oficialismo tuvo que negociar el acompañamiento de la bancada Justicialista, y de los interbloques Frente Amplio Progresista y Juntos por Argentina para garantizar el quórum que habilitará la sesión.

Una importante fuente del oficialismo anticipó a la agencia de noticias 'DyN' que en la sesión de hoy, el debate pasará por el tope nominal de endeudamiento, las funciones de la comisión bicameral de seguimiento de la deuda y la obligación de incluir cláusulas de acción colectiva en los nuevos bonos de endeudamiento.

Con la calculadora en mano, los principales referentes del oficialismo estuvieron hasta último momento para juntar, primero, los 129 diputados que se necesitan para habilitar el debate y luego los votos que le garanticen la aprobación del proyecto enviado por el Gobierno que deroga las leyes cerrojo y de pago soberano, y habilita el procesamiento de endeudamiento para el pago a los denominados fondos buitre.

Tras conocerse que la Cámara de Apelaciones de Nueva York dejó en suspenso el levantamiento de las medidas cautelares dispuesto por el juez Thomas Griesa, que le impiden a la Argentina cumplir con los pagos a los bonistas que ingresaron en los canjes 2005 y 2010, los referentes del oficialismo convocaron a los jefes de bloque para hacer un testeo para determinar si reunía el quórum y estimar los votos.

El massismo no envió representantes a la reunión de presidentes de bancadas, pero su jefa en la Cámara baja, Graciela Camaño advirtió que el Frente Renovador no permitirá que el Poder Ejecutivo lo lleve "a los sopapos" a votar las leyes para acordar con los holdouts, y acusó al oficialismo de hacer una "perorata infantil".

En declaraciones a radio Mitre, Camaño defendió su postura al subrayar que desde el Frente Renovador que encabeza el diputado Sergio Massa "no apretamos con pequeñeces, sino que aportamos con cuestiones que son esenciales para el buen funcionamiento de la Argentina".

Finalmente, ayer por la tarde fue el propio Massa quien confirmó su respaldo al proyecto oficialista, tras negociar cambios a bosquejo original. En este aspecto, la principal exigencia del massismo pasa por el artículo 14 que habilita al Gobierno a efectuar las adecuaciones presupuestarias con el sobrante que pueda quedar del endeudamiento.

De todos modos, el oficialismo estimaba que con o sin el apoyo del interbloque que encabeza Sergio Massa contaría con los diputados necesarios para arrancar el debate luego de que el bloque Justicialista, reciente escisión del Frente para la Victoria, confirmó que dará quórum para tratar el proyecto de ley.

En tanto, el presidente del bloque peronista, Oscar Romero, luego de una reunión cerrada con referentes de Cambiemos y el secretario de Finanzas, Luis Caputo, ratificó su apoyo pero indicó que pidieron que se modifique el artículo 5 del proyecto, para que si cambian las condiciones del acuerdo el Ejecutivo tenga que consultar al Congreso antes de tomar una decisión.

Desde el oficialismo ya se mostraron dispuestos a realizar modificaciones a la propuesta en el recinto, y no se descarta que se incluya en forma explícita un límite de endeudamiento de 12.000 millones de dólares.

A todo esto, el presidente del bloque PRO, Nicolás Massot, se refirió a la situación generada por la Cámara de Apelaciones de Nueva York y garantizó que el proyecto aprobado en comisión "preveía la situación" y advirtió que sin aprobación del Congreso "todo se cae".

Desde el Frente para la Victoria (FpV) y del Frente de Izquierda ratificaron su resistencia a dar quórum y ambos sectores convocaron a la militancia a movilizarse por la tarde al Congreso para manifestar su oposición a la propuesta enviada por el Gobierno.

En este contexto, el presidente del bloque de diputados por el Frente para la Victoria, Héctor Recalde, advirtió que "no debe haber sesión" hoy y sostuvo que el país debe "mandar nuevos negociadores".

Los operadores del bloque oficial calculan que la propuesta contará con el apoyo de más de 167 diputados, contando al massismo, y se especula que los votos negativos apenas podrán superar los 90.
Durante la sesión de hoy también se tratará la autorización al presidente Mauricio Macri a ausentarse del país durante este año por razones de su gestión.

Además, durante la sesión se considerará la renuncia presentada por el diputado Marcelo D-Alessandro, quien asumió como secretario de Seguridad porteño.

Mirada internacional

Desde el exterior se sigue con atención la batalla de Macri. Esta mañana, el diario español 'El País', por citar un caso, publicó un interesante artículo donde expone la tensión política que se vive aquí. Entre otras cosas, sostuvo que:

- La política argentina vive estas horas en plena revolución ante una votación clave, que marcará el arranque del mandato de Mauricio Macri: la que este martes dará paso o no al pacto definitivo con los fondos buitre. El Gobierno juega contrarreloj: antes del 13 de abril necesita tener aprobadas en el Congreso y el Senado las leyes que desbloquean ese pacto alcanzado en Nueva York. Si no lo logra para entonces, el acuerdo decae y el descrédito internacional de Argentina será muy importante en especial en los mercados financieros, que han acogido la llegada de Macri con gran entusiasmo.

- Los diputados kirchneristas no acudirán al pleno y de esa manera tratarán de evitar que pueda comenzar la sesión, que necesita 130 parlamentarios presentes para llegar al quórum y poder empezar la discusión. Los macristas están convencidos de que lograrán ese número y pese al dramatismo de las horas previas se aprobará la norma, habrá pacto con los fondos buitre en abril y Argentina volverá a los mercados financieros y se endeudará de nuevo para poder hacer infraestructuras que reactiven la economía.

- El Gobierno de Macri está planteando una disyuntiva: o hay pacto con los fondos buitre y más endeudamiento, o tendrá que haber un ajuste fiscal muy fuerte y doloroso. Los gobernadores provinciales peronistas, que también necesitan dinero y agradecen poder endeudarse más, lo tienen claro y van a apoyar a Macri. Pero los kirchneristas más duros presionan con todas sus fuerzas.

- Probablemente la ley seguirá adelante y Macri podrá respirar tranquilo. Si no es así, tendrá un problema muy serio de credibilidad no tanto en Argentina como especialmente fuera. El presidente ha vendido a todos los mandatarios extranjeros, entre los que ha encontrado un entusiasmo incluso superior al que tiene internamente, que él controla Argentina y puede aprobar sus reformas en el Congreso.

La semana que viene le visita nada menos que Barack Obama para comprobarlo y darle su respaldo definitivo. Un fracaso en un asunto tan sensible para EEUU como los fondos buitre sería un arranque demoledor de la visita. Todos los interlocutores consultados lo descartan y creen que la ley seguirá adelante sin problemas.

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