ARRINCONADO EL PT AUNQUE TODAVÍA PUEDE RESISTIR

Conclusión: Game Over Brasil

El domingo 13/03, movimientos sociales y políticos de oposición saldrán a la calle en decenas de ciudades brasileñas, pidiendo la renuncia de Dilma Rousseff. La tensión es inocultable. Falta demasiado tiempo hasta una nueva elección y la definicion deberá ocurrid mucho antes.

 

N. de la R.: Operação Lava Jato (en español: Operación Lavado de Autos) es el nombre que se le da a una investigación llevada a cabo por la Policía Federal de Brasil. La operación recibió ese nombre debido al uso de una red de lavanderías y estaciones de servicio por la banda para lavar el dinero procedente de actividades delictivas, supuestamente desde 1997. La denuncia inicial partió del empresario Hermes Magnus, en 2008, cuando el grupo de acusados intentó lavar dinero en su empresa Dunel Indústria y Comércio, fabricante de máquinas y equipos de certificación. Entonces comenzaron las investigaciones que culminaron con la identificación de 4 grandes grupos delictivos, comandados por los cambistas Carlos Habib Chater, Alberto Youssef, Nelma Mitsue Penasso Kodama e Raul Henrique Srour. Durante la investigación se identificó también que Alberto Youssef había adquirido un vehículo Land Rover Evoque para Paulo Roberto Costa, ex-diretor de Petrobras. También se recolectaron indicios iniciales de pagos indebidos realizados por las empresas que ganaron contratos en la RNEST (Refineria Abreu y Lima) para el cambista Alberto Youssef. El régimen de delación premiada (testigo arrepentido), logró el resto.

 

El senador y ex presidenciable Aécio Nieves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), aseguró que la presidente Dilma Rousseff ha perdido las "condiciones mínimas" para gobernar y sugirió que la renuncia sería "un gesto magnánimo, un gesto generoso para que Brasil inicie una nueva etapa en su historia".

"Solicitar mi renuncia es reconocer que no existe base para el impeachment. Inténtenlo, y nosotros vamos a discutir con el país entero por qué quieren quitar [del poder] a un Presidente legítimamente electo", le respondió Rousseff.

La periodista Mônica Bergamo escribió en el diario Folha de Sao Paulo una columna que plantea desde el título "Dilma mostra resignação com ideia de que seu governo não chegue ao final" ("Dilma muestra resignación ante la idea de que su gobierno no llegue al final").

"Yo no estoy resignada con nada. No tengo esta postura ante la vida", cuestionó Rousseff.

La tensión crece, cada día, a un ritmo imprevisible. Pero Dilma lleva la peor parte. Apenas 10% de los brasileños eligió a la Justicia como la institución más confiable, en una encuesta de diciembre 2015, en la que 53% de los consultados eligió a alguna Iglesia. Pero sólo el 1,1% eligió al Gobierno y 0,1% a los partidos políticos.

En tanto, el jueves 10/03, 2 fiscales brasileños lanzaron una petición de cárcel preventiva contra Luiz Inácio Lula da Silva, una medida sorprendentemente dura contra un expresidente todavía idolatrado por la izquierda brasileña.

El documento lo acusó de promover la violencia y faltar al respeto a las instituciones. Expertos jurídicos denunciaron muchos errores en este proceso, creen que la petición no se sostiene y que, además, puede perjudicar a la macrooperación anticorrupción Lava Jato, que investigan el juez Sergio Moro, de forma paralela y mucho más ambiciosa a Lula y muchos empresarios y políticos.

¿Lula da Silva encontró su cortina de humo?

Game Over

¿Llegó el momento del “Game Over” para Dilma Rousseff en Brasil?, se pregunta el portal financiero Bloomberg.

Desde hace 2 años, cuando comenzó la operación Lava Jato, que destapó la olla del esquema de sobornos en la petrolera estatal Petrobras, el país se ha convertido en un tablero de ajedrez. La partida tiene a la “reina”, Dilma Rousseff, cada vez más acorralada, y al “rey”, Luiz Inácio Lula da Silva, con un pie en la cárcel.

Desde marzo de 2014, la investigación Lava Jato ha imputado a 179 personas, y hoy se investiga a 94 personas más. El tribunal electoral de Brasil está investigando si la campaña de 2014 de Rousseff fue financiada con dinero de Petrobras. Si se encontrara que sí lo fue, se anularía su mandato y se llamaría a nuevas elecciones, que cualquier candidato del Partido de Trabajadores (PT), probablemente perdería.

Petrobras ya perdió por el escándalo US$ 2.000 millones, explica el periódico estadounidense The Washington Post.

“Los fiscales dicen que en cientos de casos, los costos de los proyectos fueron inflados para que oficiales de Gobierno obtuvieran cash extra para empujar sus estilos de vida fastuosos, o para entregárselo a sus aliados políticos, principalmente dentro del Partido de los Trabajadores gobernante”, según la revista Foreign Policy.

Mientras tanto, Brasil pasa por su peor recesión desde los años ’30 e intenta contener la epidemia del virus del Zika. Pero la investigación ha llegado a las más altas esferas de poder de Brasil y, según Forbes, Brasil ha tocado fondo: de aquí sólo puede ir para arriba.

En las calles, los que apoyan al Partido de los Trabajadores vs. los que desean ver a Lula preso, se están enfrentando de manera muy hostil. Alimentado esto por una retórica cada vez más agresiva por parte de los dirigentes políticos.

Lula parecía encarnar, cuando llegó al poder, un nuevo tipo de político, aquel que podía ser confiado. Ahora, muchos brasileros se sienten decepcionados. “Prometió un Gobierno honesto y transparente. Y ves esto... es triste”, dijo una mujer brasilera que los había votado a él y a Rousseff, al The Washington Post. “Ha perdido un poco de credibilidad por todo lo que hizo.”

Para Forbes, Brasil está tocando fondo

Para la revista Forbes, de aquí a 6 meses, Brasil habrá tocado su punto más bajo. Esto tiene una ventaja y es que de aquí en adelante, el país solo puede mejorar.

“A lo mejor sean 10 meses”, explica Kenneth Rapoza, en Forbes. Pero, “los inversores esperan que las cosas mejoren antes del 4to. trimestre”, afirma, a pesar de que una serie de factores externos e internos aún podrían arruinar este prospecto.

“Brasil ya terminó su mala fase. Entre hoy y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, el mercado de valores brasilero habrá tocado fondo y nunca volverá a estar tan barato”, agregó.

El proceso de impeachment que avanza en contra de Dilma Rousseff resulta el “comienzo del fin de más de 2 años de escándalo y conflicto que lastima a la política brasilera”, también reflexionó Forbes.

La retención la semana pasada del ex presidente Lula da Silva, también puede ser tomada como una señal de que la investigación Lava Jato está llegando a su final: “O Lula será acusado en breve por un tribunal, o bien será liberado como un hombre inocente. Sin ningún eslabón más alto en la cadena alimenticia del Partido de los Trabajadores a donde ir, Dilma será la próxima en la fila en enfrentar los resultados de sus acciones.”

En cualquier caso, “el escándalo Lava Jato está cerca de su final. En este punto, la única sorpresa sería si Lula, Dilma y el PT sobreviven al impeachment y otros encarcelamientos de sus funcionarios más importantes”, escribe Rapoza.

Si Dilma es destituida, el vicepresidente, Michel Temer, del Partido Movimiento Democrático Brasilero, podría gobernar con una nueva mayoría fuerte.

Al revés: si Dilma se mantiene en el poder, tendrá la oportunidad junto a Lula da Silva, de reconstruir su PT. En cualquiera de los dos casos, la Operacion Lava Jato deberá concluir antes de que Brasil se vuelva un mercado más estable.

El giro más dramático del Lava Jato

En cuestión de unos días, la investigación más importante de corrupción de la historia reciente de la región, se ha movido más cerca que nunca de la Presidente, que se encuentra hoy en una posición muy endeble.

El 22/02, el máximo estratega de su campaña proselitista, João Santana, fue arrestado en el marco del esquema de sobornos que tenía como centro a la petrolera controlada por el Estado.

Luego, la revista IstoÉ reveló que Delcídio Amaral, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en el Senado y hombre de confianza de Lula, había negociado una baja en su condena a cambio de brindar información sobre el esquema de sobornos.

Amaral habría acusado a Rousseff de presionar a jueces para que liberaran a sus aliados políticos encarcelados por la corrupción de Petrobras. Amaral desmintió a la revista. Pero el viernes 04/03, el ex Presidente fue retenido y su casa allanada, en lo que fue el giro más dramático de la Lava Jato, según recuerda Foreign Policy.

Brasil fue sacudido por el espectáculo de ver a Lula da Silva removido de su casa por la Policía, transmitido en vivo por la televisión brasilera. “Es difícil transmitir lo que simboliza este gesto”, dijo Jairo Nicolau, profesor de Ciencia Política de la Universidad Federal de Río de Janeiro, al The Washington PostLula es todavía el más grande líder de Brasil.”

Con respecto a la posición en que ha quedado Dilma Rousseff, tras que se reviviera el impulso de iniciar un proceso de destitución en su contra, Nicolau afirmó: “Pienso que va a caer. No es posible que el país continúe sin una solución, y la solución se vuelve su remoción.”

Así habló Zaratustra

El 09/03, la Fiscalía de São Paulo acusó a Lula de lavado de dinero y fraude. Los fiscales Cássio Conserino y José Carlos Blat argumentaron que Lula trató de ocultar la titularidad de una propiedad de lujo, que había sido edificada por la constructora OAS, empresa que pagó sobornos para adjudicarse contratos para obras en una refinería de Petrobras.

Dilma, en un último gesto desesperado por salvarlo, habría querido ponerlo al frente de la Casa Civil o jefatura de Gabinete –lo que le otorgaría fueros-, oferta que Lula declinó.

La Fiscalía pidió además prisión preventiva para Lula, alegando que temen que podría fugarse u obstaculizar la investigación. Los fiscales temen que Lula, con el poder que tiene por ser ex Presidente, utilice la movilización de gente para interferir en la investigación criminal.

Los fiscales agregan en la denuncia que los seguidores del ex mandatario pueden promover "maniobras violentas" y presentarlo como "un ciudadano por encima de la ley, algo inaceptable en el Estado Democrático de Derecho", alegan, según el periódico uruguayo El País.

Es interesante la cita que incluye el pedido de la Fiscalía, del libro “Así habló Zaratustra”, obra central del filósofo alemán Friederich Nietzsche: “Jamás ha habido todavía un Superhombre. Yo he visto desnudos a todos los hombres, al más grande y al más pequeño. Se parecen todavía demasiado unos a otros: aún el más grande era demasiado humano.”

La denuncia aclara que considera “fundamental” el fragmento ya que “de una forma muy racional establece que todos los seres humanos están en el mismo plano”.

Esto es una lucha de clases” vs. “Lula manipuló y engañó

En las calles, la opinión pública está radicalmente dividida. Para los seguidores del PT, los ricos y poderosos de Brasil están buscando destruir la reputación de Lula y su posibilidad de postularse a un tercer mandato presidencial.

Tras su retención y allanamiento, el 4 de marzo, el ex Presidente dio un discurso emotivo y combativo que acentuó esta presunción, profundizando la división.

“Es la lucha de clases. Este tema no está terminado”, escribió Leonardo Boff (Genésio Darci Bof), sacerdote católico apostólico romano, uno de los fundadores de la Teología de la Liberación, junto con Gustavo Gutiérrez Merino, en un sitio web pro-Gobierno, recordó el Post.

Del otro lado, están los brasileros “conservadores, blancos y de clase alta”, señala el periódico estadounidense, que han jugado un rol muy importante en las manifestaciones anti-Gobierno. “Lula manipula y engaña a la gente”, dijo Giuliana Camparini, directora de una agencia de publicidad de Sao Paulo, al Post. El PT está motivado por la ambición, no la ideología, según Camparini. “Son parásitos. Terminaron el país”, denunció.

La retórica es cada vez más enardecida y la polarización más aguda. “El clima de histeria es recíproco. Contamina a ambos lados del debate”, dijo el periodista brasilero Ricardo Boechat en un comentario radial.

Expertos en corrupción han manifestado que la investigación está siendo bien desarrollada. “Estamos viendo a gente muy fuerte haciendo bien su trabajo”, dijo Alejandro Salas, director regional para las Américas de Transparency International, una organización no gubernamental con sede en Berlín (Alemania) que estudia la corrupción.

“Podemos ver que estamos llegando a un punto en que la ley realmente se aplica a todos”, agregó Gustavo de Oliveira, profesor de la Universidad de Sao Paulo que enseña sobre corrupción.

Ex presidentes al rescate

El siguiente texto fue firmado por varios ex mandatarios amigos de Lula da Silva:

"Durante varias décadas, Luiz Inácio Lula da Silva se destacó como sindicalista, luchador social, creador y dirigente del Partido de los Trabajadores.

Electo Presidente de la República, en el 2002, Lula llevó adelante un ambicioso programa de cambio social en Brasil, sacó de la pobreza y de la miseria a millones de hombres y mujeres. Su política econômica permitió la creación de millones de empleos y un extraordinario aumento de los ingresos de los trabajadores.

Su Gobierno profundizó la democracia, estimulando la diversidade política y cultural del país, la transparencia del Estado y de la vida pública. El Poder Ejecutivo, el Ministerio Público y el Poder Judicial pudieron realizar investigaciones de actos de corrupción eventualmente ocurridos en la administración directa o indirecta del Estado.

Preocupa a la opinión democrática, sin embargo, el inento de algunos sectores de destruir la imagen de este gran brasileño.

Lula no se considera ni está encima de las leyes. Pero tampoco puede ser objeto de injustificados ataques a su integridad personal.

Estamos con él y seguros de que la verdad prevalecerá.

Cristina Kirchner (Argentina)
Eduardo Duhalde (Argentina)
Carlos Mesa (Bolívia)
Ricardo Lagos (Chile)
Ernesto Samper (Colombia)
Maurício Funes (El Salvador)
Felipe Gonzalez (España)
Manuel Zelaya (Honduras)
Massímo D"Alema (Italia)
MartinTorrijos (Panamá)
Nicanor Duarte (Paraguay)
Fernando Lugo (Paraguay)

Leonel Fernandes (República Dominicana)
José Mujica (Uruguay)
José Miguel Insulza (OEA)".

Dilma ha “pedaleado en contra

“Los brasileros rara vez arreglan sus diferencias políticas a través de la violencia, pero la ferocidad en ambos lados arriesga con dañar el consenso que sustenta la admirable democracia del país”, advierte The Economist, que además echa culpas a ambos lados de la contienda por haber avivado las llamas, si bien considera que el PT lleva la batuta en ese sentido.

“El PT y sus aliados son los más ofensivos”, asegura, pero tanto los grupos en contra como a favor del Gobierno corren el peligro de olvidarse que la justicia es, o debe ser, ciega.

Para The Economist, es central que sea la justicia, y no una guerra política, lo que determine el destino del Gobierno de Brasil. A muchos brasileros les consuela el hecho de que las élites políticas que gobiernan el país hace años, estén hoy bajo la lupa, y consideran a Sérgio Moro, un héroe.

“Pero el escándalo es también el foco de una batalla política feroz entre el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), al que tanto Lula como su sucesora, Dilma Rousseff pertenecen, y una oposición compuesta de partidos políticos dispares y movimientos populares”, alerta The Economist.

El semanario británico dice que la salida de Dilma sería, no obstante, motivo de celebración, pero esto solo si viene de las urnas, no de “cínicas maquinaciones políticas”.

¿Qué habría para celebrar? “Un nuevo Gobierno tendría mejores chances de sacar a Brasil de su pantano. Enfrentada a elegir entre una economía sana y la supervivencia política, Rousseff ha elegido lo segundo”, sentencia la revista.

Dilma ha pedaleado en contra de las reformas fiscales, que por sí solas devolverían la confianza en una economía que sufre su peor recesión desde los ‘30.

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