ACUSACIONES CRUZADAS

En medio de su crisis política, Ottavis rompe el silencio sobre las denuncias por violencia de género

Desplazado de la conducción del bloque K en la Cámara de Diputados bonaerense, el dirigente camporista habló por 1ra vez de las denuncias de violencia de género de su exesposa, Laura Elías y acusaciones en torno al hijo de ambos. "El proceso de revinculación entre mi hijo y su madre está suspendido, únicamente porque ella no realiza el tratamiento psicológico que la justicia le exige", aseguró.

Los últimos meses han sido muy duros para José Ottavis, más allá de haber encontrado el amor en Vicky Xipolitaki. El dirigente camporista vio fracturarse el bloque del Frente para la Victoria que el mismo conducía en la Cámara de Diputados bonaerense, y ahora sus pares lo corren de la jefatura de la bancada, dicen, a pedido de Máximo Kirchner.

En medio de ese vendaval, que incluye cruce de golpes en una reunión del bloque K, Ottavis prefirió cambiar de tema y referirse a algo que parecía tabú hasta ahora: las denuncias en su contra por violencia de género.

Quien lo acusa es Laura Elías, su exesposa y madre de su hijo. Durante años Elías viene denunciando que el dirigente de La Cámpora la golpeaba y que no la deja ver al niño.

Elías fue muy persistente a través de su cuenta en la red social Twitter, donde ha publicado fotos golpeada, presuntamente por el legislador.  Hasta el hiperkirchnerista diario Página12 le dio espacio a la mujer para que contara su pesadilla, dando cuenta de los "más de 10 expedientes por violencia abiertos entre ellos" y de la medida cautelar que consiguió el camporista para que no se hablara de este tema.

Pero Ottavis decidió romper el silencio a través de una carta publicada este jueves en su sitiio web (http://www.joseottavis.com/), donde adjunta además distintos documentos para sostener versión de los hechos. El post, justamente, se titula "Los documentos de la verdad" y en él asegura que "el proceso de revinculación entre mi hijo y su madre está suspendido, únicamente porque ella no realiza el tratamiento psicológico que la justicia le exige".

"Soy diputado provincial por el Frente para la Victoria, militante político, pero sobre todo, padre", comienza la misiva.  Ottavis argumenta el cambio de postura sobre su situación con Elías porque las apariciones de ésta  "revive situaciones traumáticas" que afectarían al menor.

"Por eso, hoy decidí contar la verdad de lo que pasó en nuestra vida. Lo hablé mucho con él. Implica revelar situaciones muy dolorosas de sus primeros años, y también de mi vida personal. Pero lo hago con la misma convicción que me guió hasta hoy: es lo mejor para resguardar el interés de mi hijo", contó.

En el extenso mensaje, que incluye una serie de documentos de la causa judicial, Ottavis recordó los inicios de su relación con Laura Elías, el nacimiento de su hijo y su posterior divorcio: "Ni siquiera el nacimiento de nuestro hijo supuso una tregua. Intentábamos construir nuestra familia, le imaginamos un futuro. Pero sus episodios de agresión se hicieron cada vez más habituales y más intensos. Esas señales de violencia, que hasta entonces habían estado dirigidas casi siempre hacia ella misma, se extendieron hacia mí. A veces golpeaba su propia cabeza contra las paredes hasta sangrar, revoleaba cosas, me tiraba golpes... Cuando sentí que la relación no daba para más, le dije a Laura que quería separarme y me fui de casa".

"Ese mismo año (NdR: 2008) conocí a otra mujer (NdR: se refiere a la dirigente camporista Mayra Mendoza). Me enamoré y al tiempo nos fuimos a vivir juntos. Mi hijo forjó con ella una relación muy especial, y de a poco comenzamos a ver todo más claro. No le hablé a Laura de mi nueva situación personal. Creo que sin darme cuenta, temía su reacción. (...) Yo estaba en un encuentro con mi pareja en Carhué, Provincia de Buenos Aires, cuando recibí su llamada. Se la escuchaba muy nerviosa, y me dijo (recuerdo las palabras a la perfección): 'Me voy a matar, y voy a matar a nuestro hijo'", recordó.

Desde entonces, siempre según el relato de Ottavis, los episodios se multiplicaron: "En otra ocasión llamaron del colegio para que Laura retire a mi hijo. Al saber que venía su madre a buscarlo se puso muy nervioso; se aferró a las rejas del colegio y se puso a llorar diciendo 'Con mi mamá no, que me quiere matar'. Entonces tuve que tomar una decisión. No fue una decisión fácil. Nadie quiere alejar a un hijo de su madre. Pero era lo único que podía hacer en ese momento si quería protegerlo. Todo lo que hice y hago desde entonces, incluso escribir esto, lo hago porque nada me importa más que protegerlo".

El dirigente de La Cámpora aseguró que aquella presentación fue "la primera denuncia que se hizo en la Justicia" porque, más allá de las acusaciones "Laura Elías nunca hizo una denuncia judicial por violencia de género, como se dice". "Todas sus denuncias fueron siempre en los medios. La denuncia judicial por violencia la hice yo, para proteger a mi hijo de esa pesadilla a la que él no quería volver", dijo.

A partir de esa presentación, una jueza dictó una medida cautelar en favor de Ottavis y ordenó que el niño sólo reciba visitas de su madre cuando hubiera una trabajadora social como acompañante. "Mi hijo comenzó terapia y nuevos horrores salieron a la luz. De a poco en las charlas se fue revelando que él era maltratado y agredido por su madre, que como castigo lo obligaba a tomar duchas frías que podían durar horas, que le pegaba y lo amenazaba".

Como parte de la causa judicial, padre y madre debieron someterse a estudios psicológicos: "Mi psicodiagnóstico reveló que yo era una persona 'un tanto ansiosa y algo egocéntrica', pero el de ella fue lapidario; 'Exhibiendo un gran manto de ansiedad y violencia. Se aconseja con urgencia evaluación y tratamiento psiquiátrico y psicológico'".

Hoy, incluso existe una restricción de acercamiento contra Laura Elías para que no pueda aproximarse a menos de 300 metros del hijo que tiene en común. "Cualquiera puede entender que si mi hijo sufría todas estas situaciones con ella, si el régimen de visitas a su favor está suspendido para protegerlo, y si ella tiene una restricción de acercamiento vigente, resulta evidente que no puede haber impedimento de contacto (como ella denuncia)", argumentó.

A modo de conclusión, Ottavis asegura que tiene toda la intención de que su hijo y su madre puedan algún día recuperar su relación: "De más está decir que yo daría cualquier cosa con tal de que la relación entre mi hijo y ella se recuperase. ¿Cómo estar en contra de que tenga una relación sana con su madre? Pero hasta que ella no tome la decisión de enfrentarse a su problema, mi hijo estará bajo mi cuidado exclusivo. Mi convicción surge de verlo mejor cada día".

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