DÍA MUNDIAL DEL RIÑÓN

El Gran Filtrador

Los riñones son los órganos más importantes del sistema urinario, se encargan de la filtración, absorción y reabsorción del agua, sales e iones que llegan para la producción de orina. En los seres humanos, cada riñón tiene, aproximadamente, el tamaño de un puño cerrado y pesan entre 150grs. y 170grs. en un adulto promedio. El 10% de la población mundial está afectada por alguna forma de daño renal.

Los riñones son 2, uno a cada lado de la columna vertebral. El riñón derecho descansa detrás del hígado y el izquierdo debajo del diafragma y adyacente al bazo.

Los riñones filtran la sangre del aparato circulatorio y eliminan los desechos (diversos residuos metabólicos del organismo, como son la urea, el ácido úrico, la creatinina, el potasio y el fósforo) mediante la orina, a través de un complejo sistema que incluye mecanismos de filtración, reabsorción y excreción.

Los riñones miden la cantidad que hay de compuestos químicos como sodio, fósforo y potasio y los libera regresándolos a la sangre para que permanezcan en el cuerpo. De esta manera, los riñones regulan los niveles corporales de estas sustancias. El equilibrio adecuado es necesario para la vida.

El riñón está formado por 800.000 a 1.000.000 de unidades funcionales, que reciben el nombre de nefronas, donde se produce realmente la filtración del plasma sanguíneo y la formación de la orina; la nefrona es la unidad básica constituyente. En cada riñón existen unos aproximadamente 250 conductos colectores y cada uno recoge la orina de 4.000 nefronas.

Las nefronas regulan en el cuerpo el agua y la materia soluble (especialmente los electrolitos), al filtrar primero la sangre bajo presión, y enseguida reabsorbiendo algún líquido y moléculas necesarios nuevamente dentro de la sangre mientras que excretan otras moléculas innecesarias.

La reabsorción y la secreción son logradas con los mecanismos de cotransporte y contratransporte establecidos en las nefronas y conductos de recolección asociados. La filtración de la sangre ocurre en el glomérulo, un apelotamiento de capilares que se encuentra dentro de una cápsula de Bowman.

Diariamente los riñones filtran unos 180 litros de sangre para producir hasta 2 litros de orina. La orina baja continuamente hacia la vejiga a través de unos conductos llamados uréteres. La vejiga almacena la orina hasta el momento de su expulsión.

El peso de los riñones equivale al 1% del peso corporal total de una persona. Los riñones tienen un lado cóncavo mirando hacia adentro (intermedio). En este aspecto intermedio de cada riñón hay una abertura, llamada hilio, que admite la arterial renal, la vena renal y el ureter.

La irrigación sanguínea de los 2 riñones en condiciones normales es aproximadamente del 22% del gasto cardíaco.

Casi todas las enfermedades del riñón en seres humanos actúan sobre las nefronas y les hacen perder su capacidad de filtración generando uremia. La afectación de las nefronas puede suceder rápidamente, a menudo como resultado de un traumatismo de riñón o intoxicación.

Casi todas las patologías del riñón destruyen las nefronas lenta y silenciosamente, y pueden transcurrir años o décadas antes de que se manifieste el daño.

Las 2 causas de enfermedad de los riñones más comunes son la diabetes y la hipertensión (tensión arterial alta).

La diabetes es una enfermedad que evita que el organismo use la glucosa, una forma de azúcar, como debería. Si la glucosa permanece en la sangre en vez de descomponerse, puede actuar como un veneno. El daño a las nefronas provocado por la glucosa intacta en la sangre se llama enfermedad renal diabética. Mantener bajos los niveles de glucosa en la sangre puede demorar o prevenir la enfermedad renal diabética. El uso de medicamentos para tratar la presión arterial alta llamados inhibidores de enzima convertidora de angiotensina (ECA) o bloqueadores del receptor de angiotensina (BRA) también retrasa o demora la progresión de la enfermedad renal diabética.

La presión arterial alta puede dañar los pequeños vasos sanguíneos en los riñones. Los vasos dañados no pueden filtrar los desechos de la sangre como deberían hacerlo.

10/03

El Jueves 10/03 será la XI Edición del Día Mundial del Riñón (World Kidney Day- WKD), una iniciativa organizada por la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y la Federación Internacional de Fundaciones del Riñón (IFKF). 

El Día Mundial del Riñón es el evento mas celebrado enfocado a la salud renal en todo el mundo. El tema de este año (“Enfermedad renal y la infancia”) nos recuerda que debemos tener en mente nuestros riñones desde una edad temprana y que a muchos de los pacientes adultos que sufren enfermedad renal se les inició en su infancia.

Con un 10% de la población mundial sufriendo algún tipo de daño renal, hay un largo camino por delante para potenciar la alerta sobre los peligros de la enfermedad renal. Las últimas cifras predicen que la Enfermedad Renal Crónica (ERC) aumentará su incidencia un 17%  en los próximos 10 años y es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras organizaciones, como un problema mundial de salud pública.

Los diferentes tipos de enfermedad renal afectan a millones de personas en el mundo, incluyendo muchos niños y niñas. Algunos de ellos nacen con la enfermedad renal y otros son diagnosticados siendo aún muy jóvenes. 

Los síntomas de la enfermedad renal en la infancia son a menudo poco o nada específicos, lo que significa que hay un riesgo de que los problemas del riñón pueden pasarse por alto en los niños y niñas.

En la infancia las principales causas de insuficiencia renal en los niños son condiciones hereditarias y a menudo carecen de indicadores obvios como puedan ser la hematuria (glóbulos rojos en la orina), la hipertensión (presión arterial alta) o  los edemas (hinchazón). Además, la enfermedad renal que se hace evidente en la edad adulta puede ocurrir con más frecuencia en personas con factores de riesgo que se pueden detectar en la infancia.

Por tanto, es crucial fomentar y facilitar la educación, la detección temprana y un estilo de vida saludable en los niños, desde el nacimiento y continuándolo hasta la vejez, para combatir el aumento de enfermedades renales que se pueden prevenir,  incluyendo insuficiencia renal aguda (IRA) y ERC y tratar a los niños con trastornos congénitos y adquiridos de los riñones.

Julie Ingelfinger, médico y profesora de Pediatría en la Harvard Medical School y consultora senior en Nefrología pediátrica en el Hospital para niños MassGeneral, subraya la importancia de la prevención de la ERC en la edad temprana: "Es importante tener en cuenta y detectar la enfermedad renal pediátrica. La enfermedad renal puede ser tratada, incluso en nuestros pacientes más pequeños. Además, dado que gran parte de la enfermedad renal en adultos tiene sus raíces en la infancia, es fundamental centrarse en este periodo si queremos prevenir y curar las enfermedades renales."

Cambio de dieta

Las personas con función reducida de los riñones necesitan tomar en cuenta que algunas partes de una dieta normal podrían acelerar la enfermedad renal.

Proteína. Las proteínas son importantes para el cuerpo. Ayudan al cuerpo a reparar los músculos y a combatir las enfermedades. Las proteínas se obtienen en su mayoría de la carne, pero también puede encontrarse en los huevos, la leche, nueces, frijoles y otros alimentos. Los riñones sanos eliminan los desechos de la sangre pero dejan las proteínas. Los riñones afectados pueden fallar en separar las proteínas de los desechos.

Algunos médicos piden a sus pacientes con problemas renales que limiten la cantidad de proteínas que ingieren para que los riñones tengan menos trabajo por hacer. Pero no podemos evitar las proteínas por completo. Las personas con ERC pueden trabajar con un dietista para crear el plan alimentario adecuado.

Colesterol. Otro problema que puede asociarse con la insuficiencia renal es el colesterol alto. Los altos niveles de colesterol en la sangre podrían ser el resultado de una dieta alta en grasas.

El colesterol puede acumularse en el interior de las paredes de los vasos sanguíneos. La acumulación dificulta que el corazón bombee sangre a través de los vasos y puede ocasionar ataques al corazón y derrames cerebrales.

Sodio. El sodio es una sustancia química que se encuentra en la sal y otros alimentos. El sodio en la dieta puede elevar la presión arterial de una persona, así que las personas con ERC deberán limitar los alimentos que contengan altos niveles de sodio. Los alimentos altos en sodio incluyen alimentos enlatados o procesados como comida congelada y hot dogs.

Potasio. El potasio es un mineral que se encuentra en forma natural en varias frutas y vegetales, como naranjas, papas, plátanos, frutos secos, frijoles y chícharos secos, y nueces. Los riñones sanos miden el potasio en la sangre y eliminan el exceso. Los riñones enfermos podrían no eliminar el potasio en exceso. Si se tiene una muy mala función renal, los niveles altos de potasio pueden afectar el ritmo cardíaco.

Tabaquismo. Fumar no sólo aumenta el riesgo de enfermedad renal, sino que también contribuye con los fallecimientos por derrames cerebrales y ataques al corazón en las personas con ERC.

Tratamiento de la anemia. La anemia es una afección en la que la sangre no contiene suficientes glóbulos rojos. Estas células son importantes debido a que llevan el oxígeno por todo el cuerpo. Una persona anémica se sentirá cansada y lucirá pálida. Los riñones sanos producen la hormona EPO que estimula los huesos para producir glóbulos rojos. Los riñones enfermos pueden no producir suficiente EPO. Una persona con ERC podría necesitar inyecciones de una forma de EPO.

Tratamiento

> Diálisis

Las dos formas principales de diálisis son la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. La hemodiálisis utiliza un filtro especial llamado dializador que funciona como un riñón artificial para depurar la sangre de una persona. El dializador es un recipiente cilíndrico que se conecta a la máquina de hemodiálisis. Durante el tratamiento, la sangre llega a través de unos tubos hasta el dializador, el cual filtra los desechos, el exceso de sal y el exceso de agua. Luego, la sangre limpia fluye a través de otro conjunto de tubos y vuelve a entrar en su cuerpo. La máquina de hemodiálisis monitorea el flujo sanguíneo y elimina los desechos del dializador. La hemodiálisis se realiza comúnmente en un centro de diálisis tres veces a la semana durante 3 ó 4 horas. Un pequeño pero creciente número de clínicas ofrecen diálisis en el hogar, además de los tratamientos regulares dentro de una clínica. El paciente aprende primero a realizarse los tratamientos en la clínica, trabajando con una enfermera de diálisis. La hemodiálisis diaria en el hogar se realiza de 5 a 7 días a la semana durante 2 ó 3 horas por sesión. La diálisis nocturna puede realizarse durante 8 horas por la noche mientras la persona duerme. Se están llevando a cabo investigaciones para determinar qué método es el mejor para la diálisis, pero los datos preliminares indican que los programas de diálisis diaria como la diálisis corta diaria o la diálisis nocturna pueden ser la mejor forma de terapia de diálisis.

> Hemodiálisis

En la diálisis peritoneal, un líquido llamado solución de diálisis se inyecta en el abdomen. Este líquido atrapa los productos de desecho de la sangre de una persona. Después de unas cuantas horas, cuando el líquido está casi saturado con desechos, el líquido se drena a través de un catéter. Después, una bolsa de líquido nueva se gotea al interior del abdomen para continuar el proceso de limpieza. Los pacientes pueden realizar la diálisis peritoneal por sí mismos. Los pacientes que usan la diálisis peritoneal ambulatoria continua (continuous ambulatory peritoneal dialysis, CAPD por sus siglas) cambian el líquido cuatro veces al día. Otra forma de diálisis peritoneal, llamada diálisis peritoneal cíclica continua (continuous cycling peritoneal dialysis, CCPD por sus siglas), puede realizarse en la noche con una máquina que drena el abdomen y lo vuelve a llenar automáticamente.

> Trasplante

Un riñón donado puede venir de un donante anónimo que haya fallecido recientemente o de una persona viva, por lo general un pariente. El riñón debe tener buena compatibilidad con el cuerpo del paciente. Entre más compatibilidad haya entre el nuevo riñón y la persona que recibe el trasplante, habrá menos probabilidad de que el sistema inmunitario lo rechace. El sistema inmunitario protege a una persona de las enfermedades al atacar cualquier cosa que no sea reconocida como parte normal del cuerpo. Por lo tanto, el sistema inmunitario atacará a un riñón que parezca demasiado "extraño". El paciente tomará medicamentos especiales para ayudar a engañar al sistema inmunitario para que no rechace el riñón trasplantado. A menos que estén causando infección o presión arterial alta, los riñones enfermos se dejan en su lugar. Los riñones de donantes vivos emparentados parecen ofrecer la mejor compatibilidad para tener éxito, pero los riñones de personas no emparentadas también tienen una alta tasa de supervivencia. Los pacientes que estén cerca de sufrir una insuficiencia renal deberán preguntar a su médico con anticipación acerca del proceso para recibir un trasplante de riñón.

10 consejos:

1. Controlar nuestro peso, que debe de ser el adecuado y para saberlo, puedes hacer el cálculo del índice de masa corporal. La obesidad es un factor de riesgo.

2. Control de la presión arterial. Si es elevada puede afectar a los tejidos renales y al corazón. Para controlar la presión es recomendable consumir frutas, verduras, agua y frutos secos.

3. Reducir la ingesta de sodio.

4. Limita la ingesta de sal en tu dieta.

5. Beber mucha agua. Lo más aconsejable es que sean dos litros diarios como se suele recomendar ya que te ayudarán a filtrar y a depurar los riñones.

6. Realizar ejercicio de manera habitual y en definitiva tener una vida activa.

7. Evitar fumar y la bebida alcohólica.

8. El consumo de analgésicos debe de hacerse sólo si hay una preinscripción médica. Si se consumen en exceso, pueden dañar tu salud.

9. Hay que estar alerta de ciertos síntomas como el dolor constante en uno de los costados de tu cuerpo, los ronquidos u orinar sangre. Si te ocurre alguna de estas cosas, debes de acudir a un especialista cuanto antes.

10. También hay que prestar atención a las posibles infecciones urinarias y para ello hay que tener una higiene genital correcta.

La sandía es considerada la fruta del riñón, ya que su jugo ayuda a limpiar los tejidos y la sangre, aunque se debe consumir lo más fresca posible. Una vez abierta se degenera rápidamente y produce toxinas. Otras frutas que son diuréticas y que brindan los mismos beneficios que la sandía son las alcachofas, uvas y manzanas.

Las personas que tienen colesterol alto son más propensas a desarrollar daño renal. En caso de insuficiencia renal, una reducción en el consumo de grasas favorecería a una lenta evolución de la misma. Algo similar ocurre con las personas diabéticas, en las que es fundamental una ingestión limitada de azúcares.

Los alimentos que más hacen trabajar a los riñones para su eliminación son las proteínas que se encuentran, sobre todo, en la carne, el pescado y los huevos.

Se debe beber mucha agua excepto en aquellos casos en los que por la enfermedad renal se orine poco y se esté muy hinchado. Para que el organismo funcione correctamente se deben tomar dos litros y medio al día.

Evitar el tabaquismo. Fumar hace disminuir la llegada de sangre a los riñones. Además ayuda al desarrollo de cáncer de riñón.

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