DETRÁS DE LAS TARIFAS

A la luz y el gas, se suma el transporte con la eliminación de la "mejor opción": el gradualismo

Una de las críticas que recibió Mauricio Macri durante sus primeros meses de gestión por parte de los economistas fue su "extremadamente moderado" ajuste. Sin embargo, apretado por el déficit fiscal, el gobierno decidió poner el pie en el acelerador aunque de una manera "oculta" que no por ello será menos dolorosa para el bolsillo...

Fueron muchas las críticas al modelo de ajuste de Mauricio Macri en sus primeros meses de gestión. Incluso, los cuestionamientos llegaron de economistas que apoyaban las medidas económicas que proponía el líder de Cambiemos durante su candidatura.

Miguel Ángel Broda, por caso, calificó el ajuste como "extremadamente moderado" y rescató que "estamos caminando hacia ser un país normal. Hemos cambiado la configuración macro de un tipo de cambio fijado con controles de cambio y una política monetaria que dependía del financiamiento del Gobierno y muy expansiva, a una configuración macro normal, un tipo de cambio flotante, sin controles de capitales, y con el intento de tener una política monetaria autónoma como tienen todos los países latinoamericanos integrados al sistema financiero", rescató el economista. Sin embargo, también opinó que "en el camino de normalización hemos elegido un programa extremadamente gradual".

También el ex ministro, Domingo Cavallo, hizo una crítica a "las formas" de este Gobierno e instó al Gobierno a mostrar "convicción y sinceridad" para explicar el ajuste.

En opinión del economista, no alcanza con aumentar las tarifas y sincerar los precios, sino que se requiere un fuerte manejo político de la situación para dar paso rápidamente a un mercado estable y evitar una espiralización de precios.

Pero, pese a los cuestionamientos, Macri insistía en que la mejor opción era el gradualismo.

Sin embargo, el aumento tarifario para el transporte público de la región metropolitana que pensaba demorar hasta mediados de año se adelantaría para las próximas semanas, según el sitio 'La Política Online', por 3 razones: la presión de la administración porteña para ajustar los valores del subte con el fin de reducir los aportes a Metrovías, la caída en los ingresos fiscales y la suba de los subsidios que deben girar mensualmente los funcionarios nacionales para mantener congelados los boletos de trenes y colectivos.

Es lo que ocurrió con los aumentos de la luz, ocurrirá pronto con el gas y ahora, con el transporte.

Pues, no sólo hay aumento de tarifa, sino que junto con ella, se busca una suba de la recaudación impositiva. Una corrección en ese sentido, sin aumentar impuestos.

El bajo aumento de la recaudación impositiva de febrero (26% interanual, muy por debajo de la inflación estimada para los últimos doce meses) reflejó los primeros impactos del cumplimiento de las promesas electorales de Macri como la eliminación de retenciones, los reintegros de anticipos a cuenta por ventas de dólar ahorro y turista, pagos de reembolsos, etc.

Y ahora, lo cierto es que el ajuste fiscal es y será duro y se sentirá también en los bolsillos, aunque insistan en hablar de gradualismo.

Los nuevos cuadros tarifarios que están analizando los técnicos de Transporte contemplarían elevar los valores actuales de los viajes en colectivo que oscilan entre los $3,00 y $3,50 a un rango que iría de $5 a $5,50 para las primeras secciones de recorrido en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

En tanto, en los servicios ferroviarios, los números que se barajan llevarían el boleto promedio de las líneas diésel de $2 a $4,50 y las tarifas de los ferrocarriles eléctricos que van de $2 a $4 pasarían a costar entre $4 y $6.

Por el lado de los subterráneos, la administración de Horacio Rodríguez Larreta ya anticipó que tiene en las gateras una actualización tarifaria para subir el valor de cada viaje de $4,50 a $6.

Tal como aclara el mencionado sitio, a diferencia del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, que puede autorizar la entrada en vigencia de las nuevas tarifas de un día para otro con una resolución, Larreta debe convocar a una audiencia pública antes de remarcar los precios del subte. Cumplir con ese paso les demandará a las autoridades locales alrededor de un mes, con lo cual la nueva tarifa podría comenzar a regir en la primera quincena de abril.

A los menores ingresos se sumó otra cuestión relevante que impacta en el plano fiscal y que lleva al Gobierno a anticipar el ajuste: el creciente nivel de subsidios que viene aportando la Nación a las empresas de colectivos y operadoras ferroviarias de la región metropolitana.

Tras alcanzado un promedio mensual de 4.500 millones de pesos entre noviembre y diciembre, el monto total de los subsidios a los servicios de ómnibus y trenes habría alcanzado ahora un nuevo récord de 5.500 millones de pesos por mes.

"Tenemos el déficit fiscal más grande de la historia y estamos en incapacidad de acceder al crédito para financiar este déficit". El tema del déficit fue abordado por el Presidente en su discurso en la apertura de la Asamblea Legislativa.

Será necesario, para las provincias, para el acuerdo por los holdouts, para otras concesiones que habrán de realizar al sindicalismo, para cumplir promesas y a la vez para bajar el déficit fiscal. Pero lo cierto es que no será tan gradual como sostienen...
 

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