DELIRIOS DEL CELS

Verbitsky al rescate de Milagro Sala (¡..!), a quien compara con Eva Perón (¿?)

El diario Página/12, que ha logrado mantener su financiación sin los K en el poder, gracias -se dice- al sindicalista Víctor Santa María, reclama para sí el mote de "principal diario opositor" a Mauricio Macri. Por lo tanto, la prisión de Milagro Sala, la líder de la polémica organización Túpac Amaru (casi en disolución), es una causa que el matutino abrazó con pasión casi adolescente. Y Horacio Verbitsky, al frente de su sello de goma Centro de Estudios Legales y Sociales, ofrece la argumentación jurídica para el reclamo, mientras Página/12 enuncia el pedido político. Verbitsky estuvo en Jujuy, le fue mejor que a su ex colega Jorge Lanata, quien visitó la provincia en días de gloria de Sala: quienes tienen el poder le brindaron todo tipo de facilidades a Verbitsky pese a no comulgar con él, para que pudiera lanzar su victimización de Milagro.

 

"El trámite de ingreso al pabellón femenino 3 de la Unidad Penal de Alto Comedero, en las afueras de San Salvador, es engorroso: hay que sortear dos mesas de entradas, donde se controlan los documentos de los visitantes y se cotejan con unas tarjetas de cartulina donde constan los nombres de las personas que cada detenida ha autorizado. O donde deberían constar, porque a menudo faltan nombres que fueron consignados y el excluido debe volverse a casa. Luego es el turno de la requisa, que puede ser humillante o formal según el humor de quien la realice y la condición social y racial del requisado. A mí apenas me palparon, como se hace en los aeropuertos, pero a un pibe morocho le hicieron quitar hasta el calzoncillo. A otro de piel más clara le abrieron las humitas que traía en una bolsa de plástico. Durante quince minutos el guardia cortó con una tijera cada piolín, abrió cada una de las chalas en cruz y separó la masa de maíz, que pasará pasará en este cicatero Martín Pescador, mientras las pancas de la mazorca, como el último que quedará en el juego infantil, fueron retenidas por la autoridad. Le pregunté al guardia qué amenaza para la seguridad constituían las chalas.

–Si las secan, con estas hojas pueden hacer la yisca. ¿Usted sabe lo que es la yisca? –me preguntó sobrador.

–Claro –le contesté para ocultar mi ignorancia.

–Y si las hierven hacen la chicha –agregó el yuga.

Al trasponer la reja me recibió Milagro Sala, con un jogging y un buzo blanco, como las canas que matizan su pelo bien oscuro. Le transmití la solidaridad del CELS, que está haciendo todo lo posible para que cese su arbitraria detención. En un abrazo fuerte y lento me agradeció y me dijo al oído:

–Sí, sáquenme de aquí, por favor. (...)

Cuando le pregunté por los dos emisarios del presidente Maurizio Macrì que le plantearon que pidiera la prisión domiciliaria, Milagro fue categórica:

–No voy a someterme a esa extorsión. La prisión domiciliaria es para los genocidas. Yo no he cometido ningún delito y sólo acepto la libertad.

“Nos están desmembrando, como a Tupac Amaru”, dice con pesadumbre Raúl Noro. Este hombre blanco, canoso, de hablar pausado, conoció a Milagro Sala cuando el diario La Nación de Buenos Aires, del que era corresponsal, lo destinó a cubrir las tremendas movilizaciones sociales de hace dos décadas. Pese a todas las diferencias se enamoraron y se casaron, primero por el rito andino, lo cual escandalizó a la buena sociedad jujeña, y luego también ante la ley argentina. “Extraño a mi Flaquita”, dice con expresión devastada, mientras muestra la casa que comparten en el centro de San Salvador, una típica edificación de clase media, amplia, sólida y sin lujos, que un periodista dado a la hipérbole y el oficialismo, se animó a comparar con el Palacio de Buckingham. (...)

En cuanto se ingresa en ese lote de 150 hectáreas, de tierra arcillosa e inundable, que los cooperativistas sanearon para levantar allí un barrio único en el país, se perciben los efectos de la división propiciada por el gobierno: está cerrada la fábrica de bloques y adoquines, que fue fundamental para el crecimiento de la organización, y un grupo de hombres apostados junto a un par de camionetas controla cada movimiento, con actitud desafiante, porque están entre aquellos que el contador Morales consiguió quebrar, con la combinación de promesas y amenazas que caracteriza su gestión. (...)

Le pregunté qué leía. Desde que está detenida leyó tres veces “La razón de mi vida”, escrito por otra plebeya amada y odiada por igual.

También quise saber por qué el Perro Santillán la acusaba de promover la narcopolítica y la venta de drogas.

–Porque ésa es la línea de Morales. ¿Quién ha hecho más que nosotros para rescatar a los chicos de la marginalidad y la droga? –se enfurece.

–Pero ¿por qué el Perro?

–Hay que preguntarle a sus compañeros que lo echaron del PCR. Siempre hace lo mismo.

Cuando Blaquier tuvo que ejercer su defensa en la causa en la que fue procesado por el Apagón de Ledesma, que la Tupac recuerda cada año con una interminable manifestación, los muy organizados militantes de la Túpac se apostaron a cien metros del trayecto que debía recorrer para llegar al juzgado. Cuando llegó, dos miembros de la organización del Perro Santillán golpearon y sacudieron el auto del patrón.

–Son unos provocadores –dice Milagro.

Me cuenta que pese a ello Ledesma acusó a la Túpac y los medios lo reprodujeron como verdad revelada.

–Me he reunido con uno de sus gerentes y le he dicho que saben mejor que nadie que no hemos sido nosotros.

–Sí, pero ustedes tienen peso y nos dan visibilidad –le respondió.

Milagro deja constancia del efecto que tuvo aquel episodio en el juzgado:

–Blaquier se mandó a mudar, no volvió nunca más y consiguió que le tomaran declaración por videoconferencia en el Consejo de la Magistratura. (...)".

 

En forma simultánea, Verbitsky entrevistó al gobernador jujeño Gerardo Morales. Ya se sabe que en el negocio de la entrevista, quien no la concede luego carece de derecho al reclamo. Así que Morales se armó de paciencia y así salió:

–¿Hasta cuándo piensa tener privada ilegalmente de la libertad a Milagro Sala?

–Ese no es un tema que maneje yo.

–Vamos gobernador, hablemos en serio.

–Hablamos en serio...

–Usted y yo sabemos que lo maneja usted.

–Hablamos en serio, Verbitsky.

–Es público que lo maneja usted.

–Hablamos en serio.

–Es su fiscal de Estado el que hizo la denuncia.

–Claro bueno, obvio, ha robado mucho esta gente.

–Es una ex diputada radical a cargo del Superior Tribunal la que designa a su yerno para llevar la causa.

–Ha robado mucho esta gente.

–Eso hay que probarlo.

–La fiscal y todos los jueces fueron designados por Fellner, el anterior gobernador. Todos.

–Pero al juez que interviene en el caso lo designa la presidente del tribunal, que fue diputada radical.

–Es un poco increíble que me haga cargo a mi, en 40 días, de controlar la justicia, es insostenible ese argumento.

–Creo que no.

–Me ofende eso que me dice.

–La denuncia la hizo usted.

–Sí, bueno, obvio. ¡Si se han robado todo! ¡Se han robado todo!

–Habilitan feria fuera de horario...

–Se han robado todo ...

–La orden de detención la firman a la madrugada.

–Se han robado todo.

–Eso es lo que habría que probar: si se han robado todo tiene que probarlo.

–Eso tiene que hablarlo con el juez. Ya que está acá puede hablar con todos.

–¿Privarla de la libertad como primera medida, le parece que está en la tradición democrática y republicana de su partido radical?

–Podría haber designado 35 jueces pero me opuse a eso, y ahora estamos concursando los jueces inferiores.

–Pero en la primera semana de gobierno amplió de cinco a nueve el número de miembros del Superior Tribunal de Justicia. Es lo mismo que hizo Menem en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

–Bueno pero fue para poner en marcha un sistema de concursos...la razón política es esa. La verdad es esa.

–Amplió el Superior Tribunal de Justicia y designó cuatro sobre nueve.

–Votado por el Frente para la Victoria, lo que habla muy bien de la propuesta que hice. Lo votó todo el bloque del Frente para la Victoria. Y la razón por la que aumenté los miembros de la corte es porque la vieja corte se oponía a los concursos de antecedentes y oposición: quería una justicia manejada, que es lo que nosotros no queremos.

–¿A usted no la preocupa tener una persona privada ilegalmente de la libertad?

–Es un tema que maneja la justicia.

–Eso no es así. Esa justicia se maneja por izquierda.

–Lo que hubo además fue un intento de golpe de Estado, destituyente.

–¿Golpe de estado por un acampe en la plaza, con mujeres y chicos?

–No era un acampe en una plaza, han cortado 50 días las calles.

–Un golpe de Estado es otra cosa, Morales.

–Verbitsky, no vive usted acá en Jujuy.

–No vivo pero conozco.

–Han violentado, han participado de homicidios.

–¡Pero esas cosas hay que probarlas!

–Pedraza está preso por algo como lo que ha hecho Milagro Sala. Mando a usurpar y lo mataron al Pato Condorí.

–Pedraza fue juzgado, tuvo derecho de defensa, fue condenado y la cámara de apelaciones confirmó la condena.

–Pero había acá una justicia que era manejada inclusive por Milagro Sala. Que manejó, que violó derechos humanos, de todo. No conoce toda la realidad eh... Ahora hay justicia independiente, recién ahora.

–Espero que no les toque a ustedes este tipo de privación ilegal de la libertad. No es bueno cuando le toca a nadie, porque después...

–... si no se cometen delitos...

–Me refiero a la privación ilegal de la libertad.

–Han violado sistemáticamente los derechos humanos.

–Eso hay que juzgarlo y ustedes comienzan por la detención.

–Hay 60 demandas penales. Hay un juez que denuncié porque escondía todas las causas, cajoneaban todo.

–Puede haber 60 o 600, pero eso hay que juzgarlo, no se puede detener sin juicio.

–Tenían mucho miedo los jueces, había mucha violencia.

–Ahora tienen miedo los movimientos sociales.

–No, para nada, desde el primer momento les di todas las garantías, que se las estamos dando. Porque, detrás de este quilombo hay mucha gente. Les estamos dando todas las garantías. El otro tema hay que hablarlo con la justicia.

–Lo hablo con quien dio la orden.

–Di la orden de demandar.

–Se habilita la feria judicial, se actúa de noche, se firma la orden de detención a la madrugada, como si se estuviera cometiendo un delito, por hechos que ocurrieron hace cuatro o cinco años.

–¡Se robó de todo! Calculamos que se deben haber robado 2.500 viviendas.

–Eso es lo que debe probarse.

–Obvio que se está probando. Usted que la ve, dígale que devuelva la plata. No aparecen los últimos 29 millones.

–Esas son las cosas que hay que probar.

–Chau.

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