ESCÁNDALO EN BRASIL

Lula, furioso: "Merecía un poco más de respeto, lo que pasó me ofende"

El ex presidente de Brasil, acusado de corrupción y lavado de dinero, brindó una conferencia de prensa luego de que la policía allanara su casa y lo llevara a declarar. Visiblemente enojado, el ex mandatario lanzó: "si querían escucharme, sólo tenían que llamarme que yo iba, porque no debo y no temo". En ese sentido, aseguró que se trató de "un espectáculo para los medios". Y lamentó: "me siento preso en mi país, lo que pasó hoy me ofende". Además, dijo: "no sé si seré candidato en 2018".

El ex presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se mostró furioso esta tarde en una conferencia de prensa, luego de haber sido allanada su casa y llevado a declarar por la fuerza en la causa de corrupción que afecta a la petrolera estatal Petróleo Brasileiro SA, en la cual se investiga al ex mandatario por corrupción y lavado de dinero.

"Merecía un poco más de respeto en este país", dijo, dolido. Y lamentó: "me siento preso en mi país". "Lo que pasó hoy me ofende, me hirió", continuó.

"Si querían escucharme, sólo tenían que llamarme que yo iba, porque no debo y no temo" a la Justicia, dijo Lula en la sede del instituto que lleva su nombre en San Pablo.

El ex madatario brasileño afirmó que la operación realizada hoy por la policía en su contra sólo buscaba ofrecerle un "espectáculo" a los medios de comunicación, ya que si un juez quería escucharlo, tan sólo necesitaba enviarle una notificación.

"Si el juez Moro (responsable por el caso de corrupción en la estatal Petrobras) o la Fiscalía querían escucharme, tan sólo necesitaban mandarme un oficio, porque yo nunca me negué a prestar declaraciones", afirmó Lula ante militantes del Partido de los Trabajadores (PT), tras ser conducido este viernes a una comisaría de la Policía Federal.

"Me sentí un prisionero", afirmó el ex mandatario. E insistió en el hecho de que el juez sólo tenía que citarlo, no hacía falta el megaoperativo. "Yo podía ir a Curitiba, el PT podía mandarme allí", dijo con ironía.

Y agregó: "Mi indignación es el hecho de que a las 6 de la mañana llegaron varios delegados, por cierto, muy amables, disculpándose y diciendo que estaban cumpliendo una orden, y esa orden fue del juez Moro".

"Hoy en día, ser amigo de Lula se volvió algo peligroso; era necesario criminalizar al PT", afirmó el ex jefe de Estado, al tiempo que recordó que todos los líderes del mundo lo buscaron para que diera conferencias internacionales.

El ex presidente hizo un llamado a sus seguidores: "La gente tiene que levantar la cabeza y no temer. Porque estoy indignado de que juzguen apresuradamente, estoy indignado".

Lula afirmó que esta es la oportunidad para recomenzar. "No sé si seré candidato en 2018, porque la naturaleza es implacable cuando uno pasa los 70 pero no sé.... El PT no está acabado", dijo.
 

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