ELECCIONES EN USA

Parece que será Hillary vs. Trump (y los republicanos sufren)

El republicano Donald Trump, una de las figuras más escandalosas de la política estadounidense en las últimas décadas, y la demócrata Hillary Clinton, ex primera dama y exsecretaria de Estado, van por las nominaciones presidenciales respectivas. La victoria de ambos en el Supermartes, la jornada con más elecciones primarias del proceso de nominación, les distancia de sus rivales. Para la ortodoxia republicana, Trump es un tema complicadísimo tanto por si gana como por si pierde.

Luego de ganar en la mayoría de Estados que estaban en juego en las primarias del Supermartes, el nacionalpopulista Donald Trump, un millonario ajeno a la tradición conservadora de USA que, sin embargo, él quiere liderar, está cerca de la nominación por el Partido Republicano, cuyos líderes tradicionales sufren con esa posibilidad.

Lo habitual en el proceso de primarias y caucus (asambleas electivas) es que los partidos cierren filas detrás del favorito pero no es el caso de Trump, un fenómeno político de ego desaforado, teorías conspirativas y estética imposible, malhablado y acusado de xenófobo, que mezcla la retórica de extrema derecha sobre los inmigrantes sin papeles y posiciones económicas próximas a la izquierda sindical.

El 'aparato' republicano se encuentra paralizado, casi impotente ante el aluvión: su apuesta a que Trump se desinflaría, ha fracasado.

La sucesión de victorias desde que hace 1 mes comenzó el proceso de primarias disparó la alarma. En la última semana, sus rivales pasaron a la ofensiva: cuestionaron su integridad personal y sus éxitos empresariales. También repudiaron su ambigüedad ante grupos racistas como el Ku Klux Klan. Pero ¿alcanzará eso para frenarlo?

El 'aparato' republicano desearía que el candidato fuese el senador por Florida, Marco Rubio, hijo de cubanos, fiel a las tradiciones republicanas en política exterior y economía. Pero Rubio encadena derrota tras derrota.

Una alternativa es el senador por Texas, Ted Cruz, de exagerada intransigencia ideológica y antipatía personal. Pero tampoco pesa lo suficiente en la balanza.

Las primarias de Florida, el 15/03, pueden ser la última esperanza de Rubio: si él no gana en su Estado, quedará muy debilitado.

Sin embargo, aunque Trump haya ganado 10 de las 15 primarias y caucus que se han realizado hasta hoy, sólo ha obtenido un 46% de los delegados y el 34% de votos: 66% de votantes favorecen a otros candidatos. Los republicanos tienen un gran problema por resolver.

Pregunta: si el resto del partido se uniese para respaldar a un único candidato, ¿podría disputarle la nominación a Trump en la convención partidaria?

Otra opción: formar un nuevo partido si Trump es nominado republicano, o votar a la Hillary Clinton, como un mal menor.

Carson

En tanto, el republicano Ben Carson dijo que no ve un “camino político por delante” tras sus malos resultados en el Supermartes. El neurocirujano retirado evitó anunciar formalmente el fin de su campaña, pero avanzó que no acudirá al debate televisivo del jueves.

Con la marcha de Carson, quedan 4 aspirantes -de los 17 iniciales- a hacerse con la nominación del Partido Republicano: los senadores Ted Cruz y Marco Rubio, el gobernador de Ohio, John Kasich; y Donald Trump.

Carson, el único candidato negro de ambos partidos, encabezó brevemente en octubre las encuestas republicanas, pero desde entonces se ha ido diluyendo y apenas ha destacado en el proceso de elección de los candidatos.

El renombrado doctor, de 64 años y sin experiencia política, enarboló, como Trump, un discurso contra la clase política y contra el lenguaje políticamente correcto. Carson habla sin tapujos, pero con un tono más reflexivo y conciliador que el empresario neoyorquino. Ideológicamente, es más conservador, lo que le permitió inicialmente ganar popularidad entre los votantes evangélicos.

Carson se esforzó en evitar su tendencia a las frases polémicas, como cuando equiparó a USA con la “Alemania nazi”. Pero según avanzaba en las encuestas creció el escrutinio en su contra: se mostró inseguro en política exterior y respondió con ambivalencia a algunas dudas sobre su historia personal, como la anécdota de que de niño trató de apuñalar a un compañero de clase.

Carson fue criado solo por su madre, casi iletrada, en un barrio deprimido de Detroit, y llegó a la prestigiosa universidad de Yale y a ser el primer jefe negro y el más joven del servicio de neurocirugía pediátrica del hospital John Hopkins de Baltimore. Su historia de éxito le hizo popular entre las bases conservadoras.

Carson ganó notoriedad política en 2013 al criticar, durante un acto en Washington frente a Barack Obama, la reforma sanitaria del Presidente, que consideró “lo peor que le ha pasado a este país desde la esclavitud”.

Antes, el neurocirujano había plasmado su experiencia personal y profesional en varios libros, éxitos de venta. Volverá a su actividad privada.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario