EL LEGADO DE KABAT-ZINN

Mindfulness, la meditación de los millonarios en Davos

La meditación tipo Mindfulness, creada por el médico estadounidense Jon Kabat-Zinn hace más de 30 años, busca centrar la atención en las actividades que se hacen en el momento. De pronto, los poderosos reunidos en Davos (Suiza), inician su jornada con una sesión de ejercicios titulado Meditación Mindfulness.

 
"Quizás sea más significativa de lo que parece la decisión del Foro Económico Mundial de iniciar sus jornadas de debate este año en el pueblo alpino de Davos con una sesión de ejercicios titulado Meditación mindfulness . Cada día, a las 8 de mañana, en medio de las calles nevadas, los agujeros de hielo y los tiradores de élite policiales apostados en el tejado del centro de convenciones, los hombres (y alguna mujer) más ricos y poderosos del planeta pueden “experimentar los beneficios de la meditación y el arte de pensar sólo en el momento pre­sente”.
 
El mindfulness o atención plena puede venir bien a participantes como Ivan Glasenburg, presidente de la minera multinacional Glencore que se encuentra al borde de la quiebra en la debacle de las commodities; a Jian Jianjung, el presidente del banco chino de Industria y Comercio en un momento de gran incertidumbre sobre el sector bancario chino, o a Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan, el primer banquero de Wall Street en incorporarse al ranking de mil millonarios de Forbes en un momento de rabia creciente contra la élite financiera superremunerada hasta en EE.UU. (...)".
 
La práctica de Mindfulness crea una conciencia con la cual la mente “presta atención concreta, sostenida, deliberada y sin juzgar el momento presente”, sostuvo su creador, Jon Kabat-Zinn, en sus libros.
 
La falta de conciencia en el ahora hace que la gente se enfoque en las frustraciones del pasado y en la angustia del futuro. “Esto genera poca satisfacción y representa un desgaste energético”, explicó el colombiano Camilo Hidalgo, psicólogo de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz y socio de Mindfulness Consulting.
 
En Davos ya de 2013 se ofreció una sesión de Mindfulness para los ejecutivos de multinacionales como General Motors, Credit Suisse, HSBC, Google y Apple, empresas que utilizan la técnica en sus recursos humanos para mejorar la productividad. Muchos otros lo hacen con fines médicos.
 
El éxito de Mindfulness se debe a que Kabat-Zinn seleccionó solo los ejercicios más efectivos de la meditación budista, desechando los elementos religiosos, y los empaquetó con ese nombre, que en español significa" conciencia plena".
 
Además de esto, Kabat-Zinn le dio un soporte científico que le hizo ganar prestigio. En los primeros estudios, por ejemplo, el experto observó que con la técnica sus pacientes reducían los niveles de dolor crónico o mejoraban las enfermedades psicosomáticas, como la psoriasis.
 
La diferencia entre Mindfulness y la meditación tradicional es que, en este caso, se lleva a cabo en cualquier momento o lugar, no hay que adoptar una posición de flor de loto ni poner la mente en blanco. En la primera etapa se le pide a la gente que observe lo que sucede en la mente, tanto las imágenes sensoriales, como los pensamientos, sin detenerse a pensar ni hacer juicios. Lo más probable es que aparezcan ideas cargadas de emoción, como por ejemplo, la angustia de terminar un proyecto.
 
Pero con la práctica constante de la técnica la persona logrará suprimir esos pensamientos y privilegiará las imágenes. Este simple ejercicio producirá tal descanso mental que hará sentir a la persona más energía y bienestar.
 
La persona que practica esta forma de meditación trata de lograr con ello un mayor nivel de autoconciencia y auto-reflexividad, a la vez que enfocarse cada vez más en el momento presente, viviendo plenamente cada experiencia a la que se ve expuesto. Las terapias o los entrenamientos basados en el mindfulness suelen combinar esta práctica de la atención plena o focalizada, además, con elementos del background de la psicología positiva tales como el énfasis en la apertura a la experiencia, la receptividad y aceptación, la compasión o la gratitud.
 
Cada vez más, parece que existe una amplia evidencia de los efectos beneficiosos de la práctica de la meditación sobre la salud y el bienestar tanto físico como psicológico. En distintos estudios se ha comprobado empíricamente la eficacia del mindfulness en el manejo de emociones, contribuyendo –por ejemplo- a la reducción del estrés o la mejora de estados de ánimo depresivos, y facilitando la prevención, el afrontamiento y la recuperación en determinadas patologías médicas, posiblemente a través de la mejora de la respuesta inmune y de la reducción de los niveles de estrés.
 
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Un texto
 
Un texto de Jon Kabat-Zinn, extraído de "Wherever You Go, There You Are" (Dondequiera que vaya, ahí estás):
 
“¿Todos pueden meditar?
 
Me hacen mucho esta pregunta. Supongo que las personas preguntan porque piensan que probablemente todos pueden meditar, menos ellos. Quieren asegurarse de que no son los únicos, de que existen otros con los que pueden identificarse, almas desafortunadas que nacieron incapaces de meditar. Pero no es tan simple.
 
Pensar que uno no puede meditar sería como pensar que no puede respirar, concentrarse o relajarse. Casi todos pueden respirar sin dificultad. Y, bajo las circunstancias adecuadas, casi todos pueden concentrarse y relajarse.
A menudo se confunde la meditación con la relajación u otro estado especial que se tiene que alcanzar o sentir. Después de una o dos veces de haber intentado y no haber sentido ni llegado a nada especial, uno piensa que es uno de los que no pueden hacerlo.
 
Pero la meditación no consiste en sentir de una cierta manera. No consiste en poner la mente en blanco o detener el flujo del pensamiento, si bien esto último puede cultivarse en forma sistemática y profundizarse con la meditación. Sobre todo, la meditación consiste en dejar la mente tal cual está, al tiempo que se sabe algo acerca de cómo está en ese momento. No se trata de “viajar” con la mente, sino de permitir que uno esté donde realmente está. Si uno no comprende esto, pensará que no tiene la capacidad física para poder meditar. Pero, estas no son más que ideas y, en este caso, ideas equivocadas.
 
Es cierto, para seguir adelante con la meditación sí se requiere energía y compromiso. Entonces, ¿no sería más preciso decir “No voy a seguir con esto” en lugar de “Yo no puedo hacerlo?”, Cualquiera puede sentarse y prestar atención a la respiración o a la mente. Pero tampoco se necesita estar sentado. Vale lo mismo caminar, recostarse, correr o tomar un baño.
 
Sin embargo, para mantener la concentración incluso por sólo cinco minutos se requiere intencionalidad. Para convertirlo en parte de tu vida requiere cierta disciplina. Por lo tanto, cuando alguien dice que no puede meditar, lo que en verdad quiere decir es que no va a hacer tiempo para ello o que, cuando intenta meditar, no le gusta lo que sucede. No es algo que busque o desee; no satisface sus expectativas. Entonces quizás debería tratar de olvidarse de sus expectativas y limitarse a observar.”

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