ES CLAVE EL PRESIDENTE DEL SENADO

Dilma, en manos de Renan

La votación unánime de la noche del miércoles 07/10 en la que la Corte Federal de Cuentas de Brasil (TCU) determinó que el gobierno de Dilma Rousseff manipuló sus cuentas en el 2014 para ocultar un creciente déficit fiscal, en momentos en que la mandataria realizaba una campaña para obtener la reelección, se constituye en un duro golpe político para la Presidenta, pero no administrativo ya que no es legalmente vinculado. Por lo mismo el fallo está tratando de ser utilizado por los legisladores de oposición para justificar el inicio de un juicio político contra la Presidenta. Sin embargo, aun no se había dilucidado que tan rápido actuarían ni si tendrían el apoyo suficiente para lanzar un impeachment. Este mal momento político de Rousseff se suma que su gobierno no consiguió apoyo suficiente en el Congreso para sus esfuerzos por equilibrar el sobregirado presupuesto fiscal y que el martes el Tribunal Supremo Electoral abrió una investigación no relacionada sobre presuntas irregularidades en su campaña por la reelección el año pasado.

BRASILIA (247). Ante la confirmación de que el Tribunal de Cuentas de la Unión, TCU, encontró irregularidades en la contabilidad del gobierno en 2014, el fragilizado gobierno de Dilma Rousseff pasó a depender del presidente del Congreso Nacional, senador Renan Calheiros, a quien corresponde poner en la pauta de discusión parlamentaria el análisis de las mencionadas cuentas. La mandataria cuenta con la ayuda de Calheiros para evitar una nueva derrota en el Congreso, donde su base de apoyo está fragmentada.
 
El miércoles (7) el gobierno rechazó la decisión del TCU, que a su juicio no tiene "asidero legal", y advirtió que la verdadera discusión del tema se dará en el Parlamento, donde se estima que será tratado recién a partir de febrero de 2016. En los últimos meses Calheiros se reaproximó al Palacio de Planalto, a diferencia de su copartidario Eduardo Cunha, jefe de la Cámara de Diputados, quien asumió una posición crítica contra el gobierno de Dilma.
 
El análisis de las cuentas deberá pasar ahora al presidente del Senado, quien las enviará a la Comisión Mixta de Presupuesto, donde deberán ser evaluadas y luego serán enviadas a los plenarios de la Cámara y el Senado. Sólo en caso de que ambas cámaras rechacen la rendición de las cuentas, se emite un decreto legislativo que podría ser el disparador de un eventual pedido de impedimento a la actual jefa del Ejecutivo.
 
Por el rol decisivo que tendrá en el proceso, Calheiros es la apuesta del Ejecutivo para que la oposición no aproveche el argumento de las cuentas de 2014 para impulsar iniciativas de impeachmente contra la presidenta.
 
 
"Si la mayoría de los parlamentarios quisiera dejar sin efecto los vetos de la presidenta Dilma Rousseff a medidas que crean gastos oficiales de más de 50.000 millones hasta el 2019, ¿por qué no lo hicieron el martes u hoy miércoles?
 
El martes la disculpa fue que era martes y sus excelencias no había regresado a Brasilia desde sus estados.
 
Hoy miércoles apenas 169 diputados comparecieron a la sesión conjunta que examinaría los vetos, pero después de que la sesión se suspendió había más de 290 legisladores en la Cámara baja.
 
¿Qué está pasando? Es fácil decir que el gobierno no puede movilizar su base para confirmar los vetos de la jefa de Estado.
 
Si los diputados están contra los vetos, ¿por qué no los derrumban? Porque sería pésimo para el Congreso en un momento como éste crear gastos tan dañinos para el país.
 
Estamos hablando de un aumento gordo para los empleados del Poder Judicial y de la extensión de los ajustes al salario mínimo para todas las jubilaciones. Un atentando a la delicada salud del sistema de Seguridad Social.
 
No derrumbaron los vetos porque no quieren pagar la cuenta, pero evitan la votación que eliminaría el riesgo de dejar sin efecto a los vetos, lo que daría una señal positiva a un mercado más apaciguado tras la reforma ministerial.
 
Están realizando un chantaje a la luz del día.
 
Lo que quieren es votar y derrumbar el veto de Dilma al artículo de la ley electoral que permite las donaciones electorales privadas.
 
Dilma realizó el veto en sintonia con el Supremo Tribunal Federal (STF), que consideró esas donaciones inconstitucionales.
 
Quieren derrumbar ese veto y aprobar en el Senado la enmienda que incluye el financiamiento privado en la Constitución.
 
O yendo directamente al punto, lo que los diputados quieren es dinero."

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