TERROR EN MERCADO DE MATERIAS PRIMAS

Decapitada Daiichi Chuo, todos miran a Glencore

Los 15 meses de caída libre de las materias primas se ha convertido ya en una crisis en toda regla. Los inversores están reaccionando a la menor demanda de China y el final de la era de dinero barato de la Reserva Federal, y eso se está notando en los precios: el índice de futuros de las materias primas de Bloomberg ha caído un 50% desde sus máximos de 2011, y 8 de las 10 peores empresas del S&P 500 este año están relacionadas con este sector. La naviera japonesa Daiichi Chuo quiebra: es la última víctima.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La naviera japonesa Daiichi Chuo Kisen se declaró en convocatoria de acreedores al arrastrar deudas de 108.000 millones de yenes (799 millones de euros/US$907 millones), y tras verse dañada por la caída de la demanda de materias primas a nivel global.
 
La empresa, cuyo mayor accionista es el gigante japonés del transporte marítimo Mitsui OSK Lines, inició el procedimiento jurídico para solicitar protección ante sus acreedores, según anunció la propia compañía.
 
Daiichi Chuo cubría las principales rutas marítimas entre Australia, Japón, India y China, y contaba con valor de mercado estimado en US$96 millones (85 millones de euros).
 
La empresa había incurrido en pérdidas netas en los últimos 4 ejercicios, castigada sobre todo por la caída de la demanda de China de materias primas como el hierro y el carbón.
 
Su caso se asemeja al de la también naviera Sanko Steamship, que quebró en 2012, consecuencia de la caída de los precios del transporte marítimo.
 
El regulador de la Bolsa de Tokio suspendió la cotización de las acciones de Daiichi Chuo tras conocerse su colapso, lo que no ha evitado que la noticia desencadenase notables pérdidas en el sector del transporte marítimo.
 
La propia Mitsui OSK Lines llegó a caer -7,7% tras la pausa de mitad de sesión, mientras que Nippon Yusen retrocedió -6,5% y Kawasaki Kisen Kaisha, -3,7%, en una jornada de caídas generalizadas en el recinto.
 
El lunes 28/09, Alcoa, el mayor productor de aluminio de USA, anunció que se dividiría en 2 para afrontar el exceso de producción.
 
La petrolera Royal Dutch Shell confirmó que abandonaba sus exploraciones en el Ártico tras gastar US$7.000 millones. Shell tendrá que asumir unas cargas financieras de US$ 3.000 millones por sus fallidas operaciones en Alaska. Además, podría sumar a la factura otros US$ 1.100 millones por diversos compromisos contractuales.
 
Y el bróker Glencore llegó a desplomarse más del -30% en la bolsa de Londres, donde había comenzado a cotizar en 2011: desde entonces ha perdido 75% de su valor.
 
Los máximos del oro y la plata se tocaron hace 4 años, el desplome del petróleo desde junio de 2014 se ha intensificado por la decisión de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) de no recortar la producción y los precios del gas natural en USA han caído hasta suponer menos de 25% de lo que llegaron a ser en 2008.
 
Ssegún los analistas John LaForge y Warren Pies, de Ned Davis Research, las materias primas podrían estar recién en el año 4 de un "super-ciclo bajista" de 20 años, según su informe de agosto. Ellos investigaron los estallidos de precios de las materias primas desde el siglo 18 y descubrieron que suelen estar provocados más por factores como el estado de ánimo del mercado que los fundamentales del mismo, explicaron a la agencia Bloomberg.
 
LaForge y Pies dejaron como dato optimista que la mayor parte del daño sucede en los primeros 6 años del ciclo, o sea que ¡sólo faltan 2!
 
LaForge: "En las materias primas vas a tener un montón de quiebras, muchas empresas van a cerrar. Esto es necesario para reducir la oferta".
 
En el caso de Glencore, su estrategia de reducción de deuda y sus planes para vender su división de agricultura no frenaron la sangría.
 
Pero en China la situación no mejora: los beneficios de las compañías industriales cayeron -8,8% interanual en agosto.
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La onda expansiva ha golpeado más allá de las compañías propias del sector de materias primas. La multinacional de maquinaria pesada Caterpillar anunció que reduciría su plantel laboral en 10.000 empleos. La química Huntsmann sufrió su peor caída en 4 años después de publicar que los bajos precios del titanio iban a afectar a sus beneficios del 3er. trimestre.
 
El mundo empresarial nota el hundimiento de los precios, algo que lleva tiempo sintiéndose también en las economías más exportadoras de commodities: desde alumnos aventajados como Noruega, Australia y Canadá, hasta países con muchos problemas como Venezuela o Rusia, o potencias emergentes como Brasil y los grandes productores de petróleo del Oriente Medio como Arabia Saudí, que podría tener este año un déficit del 20%.
 
Glencore
 
Igual que la quiebra de Lehman Brothers se convirtió en el paradigma de los problemas bancarios, Glencore puede convertirse en el benchmark del hundimiento de las materias primas. De momento, su desplome bursátil se ha controlado hoy, pero la incertidumbre continúa.
 
Glencore, con sede en Suiza, opera con todo tipo de materias primas, desde trigo a petróleo, pasando por el cobalto. Es el mayor exportador del mundo de carbón para centrales térmicas, y posee más de 30 minas en Australia, Colombia y Sudáfrica. Además, está en el top 3 de exportadores agrícolas en Rusia, la UE, Canadá y Australia. En total, es un gigante que controla más de 150 activos mineros, metalúrgicos, petroleros y agrícolas con una plantilla de 180.000 personas.
 
El fondo soberano de Qatar es el gran damnificado de la debacle en bolsa de Glencore, a su vez consecuencia de la falta de información ofrecida, según el CEO de Legal & General Group (L&G), Nigel Wilson.
 
L&G tiene 0,28% del capital del bróker de materias primas.
 
De todos modos, Glencore no se entrega facilmente y logró un rebote de +10% en Londres después de hundirse en casi -30% en la jornada anterior.
 
En las semanas recientes, su CEO, Ivan Glasenberg, ha anunciado diversos planes, comprado acciones y eliminado dividendos en un intento de recuperar la confianza y mejorar el balance de la compañía.
 
Glasenberg, que empezó como operador de carbón, lleva más de 30 años en el negocio del comercio de materias primas. Empezó en 19984 en Marc Rich & Co, y fue uno de los directivos que se hizo con la compañía en 1994, operación de la que surgió Glencore. Gracias a la salida a bolsa en 2011, se convirtió en multimillonario, con una fortuna que rondaba los US$10.000 millones.
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Wilson, sin embargo, cree que Glasenberg necesita hablar directamente a analistas e inversores "sobre el futuro positivo de Glencore".
 
"La gente huele la sangre, y están rodeando (a Glencore)", explica Clive Burstow, de Baring Asset Management (y Baring sabe de qué trata porque lo ha padecido). "El mercado busca a alguien a quien poner a prueba y Glencore está en el punto de mira añade".
 
Los expertos no ven muchas explicaciones al desplome del lunes 28/09, más allá del informe de Investec que cuestionaba su elevado endeudamiento y la debilidad en los precios de los metales. Más allá, los sospechosos habituales: China y el consiguiente hundimiento de los precios de las materias primas en todo el mundo.
 
En sus máximos de 2014, Glencore llegó a valer más de US$ 85.000 millones, tras la absorción de la minera Xstrata, la mayor exportadora del mundo de carbón, en una operación de US$ 29.000 millones, 100% intercambio de acciones.
 
En agosto de 2014, Glasenberg hizo un intento de compra de Rio Tinto, la minera Nº2 del mundo, aunque su oferta fue rechazada. Hoy, Rio Tinto vale en bolsa alrededor de US$ 60.000 millones, 4 veces más de lo que vale hoy en bolsa Glencore.