Tampoco se le va reclamar al gobernador que acto seguido a referir la cantidad de narcos que han sido apresados (600) mencione al chófer de la Gobernación detenido el 13 de mayo del año pasado con 20 kilos de cocaína en el coche. En efecto, además, Marcelo Alejandro Acosta fue apresado en la provincia de Santa Fe y no en Entre Ríos.
Casi en la misma línea del texto, Urribarri menciona una sentencia muy firme y con una aspiración de primer mundo: “Para los traficantes cárcel, para los que sufren estas adicciones, tratamientos gratuitos y de calidad”.
¿Tratamientos gratuitos y de calidad? En la provincia de Entre Ríos hay solamente 1 centro gratuito de asistencia para las personas con problemas de adicciones. El dispositivo funciona en Paraná, depende del Hospital Escuela de la capital entrerriana y realiza tratamientos ambulatorios con la aspiración de convertirse, en algún momento, en hospital de día. Concretamente el Centro Huellas, que funciona hace ya 20 años, atiende diariamente de 7:00 a 19:00, y en noviembre recibió a unos 200 pacientes con diversos problemas de adicciones: desde alcoholismo y drogas, hasta ludopatia.
Cuenta, además, con unos 40 trabajadores que saben, a ciencia cierta, que el modo de responder a una demanda tan compleja y creciente es realizando una fuerte tarea territorial que hasta el momento no se ha podido llevar a cabo en la magnitud que hace falta.
Además de Huellas, más allá de los centros de salud que pueden brindar alguna contención limitada, en la provincia no hay otro espacio dedicado al problema. El resto de los institutos existentes son privados y, en algunos casos, como el de Islas del Ibicuy, privativos para personas de medianos recursos.
“En la provincia no hay nada si uno habla de tratamientos bajo normas internacionales de cómo se debe tratar a una persona adicta, lo que hay son parches, el Centro Huellas, los centros de Salud con asistencia de psicólogos, pero para este problema no hay nada gratuito y de calidad”, afirma Patricia Caro, directiva de la Fundación Ave Fénix que sostiene un centro de atención a las personas con problemas de adicción a drogas.
La Secretaría de Lucha contra las Adicciones (SELCA) se dedica especialmente a desarrollar programas de prevención y llegado el caso puede asistir frente a la demanda de algún ciudadano, con el aporte de los especialistas que trabajan en la repartición para luego realizar una derivación.
Pero centros de rehabilitación, lo que se dice tratamientos gratuitos y de calidad, como los define Urribarri, no hay y por esa razón muchas personas buscan respuestas en institutos privados de la provincia de Santa Fe.
En agosto del año pasado, sin embargo, la visita del sacerdote católico Juan Carlos Molina, titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), parecía inaugurar una nueva etapa en este sentido.
En el auditorio colmado de la Vieja Usina de Paraná, el gobernador de la provincia y el cura Molina anunciaron una inversión de 124 millones de pesos para la construcción de ocho centros de atención para la prevención de adicciones.
“Las cinco Casas Educativas Terapéuticas para atención y prevención de adicciones acordadas con Sedronar se ubicarán espacios comunitarios de las ciudades de Paraná, Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Colón, mientras que el Centro Preventivo Local de Adicciones, de atención inmediata y derivación, estará en el ámbito de la capital entrerriana y abarcará barrios sensibles de la ciudad”, se detalló, y de este modo lo publicó El Diario de Paraná.
Sin embargo, a 5 meses de un anuncio en el que no se especificaron detalles ni tiempos de ejecución, no se ha conocido ningún avance al respecto. Nada.
Urribarri, no obstante, se adelanta con mucha confianza sobre su poder de gestión y en el prime time de la tevé nacional, entre otras muchas afirmaciones contundentes, sostiene que en la provincia hay “tratamientos gratuitos y de calidad”.
De algún modo constituye en parte la estética onírica del aviso y responde al slogan anterior del gobernador sobre un sueño llamado Entre Ríos.