AMBICIONES TARDÍAS DEL FPV

“Crestobalito” y “Urribalito”: Nepotismo a la entrerriana

Nepotismo, jamás meritocracia: Uno es hijo y nieto de líderes del peronismo entrerriano. Otro es hijo del actual gobernador. Son 2 chicos con muchas ambiciones. Uno ya intentó dar un paso importante y, a pesar del fracaso, tiene aún mucho tiempo y recursos para volver a insistir. El otro recién empieza una carrera que nunca imaginó.

PARANÁ (U24 Entre Ríos). ¡Viva la mediocridad! ¡Abajo la meritocracia! ¡Arriba los hijos del poder! ¡Abajo la generación de los que se esfuerzan por ascender!: ese es el histórico mensaje de la política argentina, que tiene 2 constantes:

> apuesta por los mandatos vitalicios, y

> elige el nepotismo como plan B.

Ahí llegan “Crestobalito” y" Urribalito”. Ellos son Enrique Tomás Cresto (n) Mauro Urribarri, jóvenes que provienen de capas socioculturales diferentes, pero muy fuertemente relacionados con el peronismo desde siempre.

Enriquito es nieto del ex gobernador de Entre Ríos, Enrique Tomás Cresto, e hijo de Juan Carlos Cresto, quien fuera intendente de Concordia y legislador provincial durante varios años. Hoy, ante el ocaso de Jorge Busti, Juan Carlos es el hombre fuerte de la ciudad que es considerada la “capital del peronismo” entrerriano.

Mauri es el hijo del gobernador Sergio Urribarri, y aunque no tenga tantos laureles históricos como Enriquito, garpa bien ser el “hijo del Pato”.

Enriquito nació en una cuna política y desde muy chico supo aprender los gajes del oficio junto a su padre que le fue enseñando todo lo que un dirigente peronista debe saber para abrirse camino en esa inmensa selva que es el PJ.

Enriquito ha sido un destacado deportista en pruebas combinadas de atletismo (Duatlón y Triatlón), llegando a ser campeón argentino de duatlón en 1992 y campeón sudamericano de triatlón en 1994.

A los 35 años es padre de 3 hijos y jefe de la bancada oficialista de la Cámara de Senadores de la provincia.

Y, aunque no aparezca en el currículum-vitae que ofrece su página web personal en Internet, ya cuenta con un fracaso político importante: en 2007 se presentó como candidato a vice gobernador, en el binomio encabezado por Julio Solanas, la recordada Lista 100 que enfrentó a Urribarri en las elecciones de ese año. Quizás el olvido permita no recordar el mal trago: él enfrentó al actual gobernador, papá de quien ahora es su entrañable “compinche”.

Mauri no fue un destacado deportista juvenil, pero ahora, confirmando que “de tal palo tal astilla”, se las viene rebuscando en la siempre movediza arena del peronismo entrerriano. Él exhibe una habilidad similar a la que tuvo su padre hasta que alguien (Busti) del dio “la oportunidad".

Mauri es secretario del Senado provincial, y se ha ganado el respeto de muchos que le reconocen su siempre buena predisposición al trabajo. Él parece conocer las dificultades que se aproximan, y por eso se esfuerza.

Los tiempos políticos comienzan a cambiar y ambos 2 creen en la posibilidad de captar a su favor todo el esfuerzo puesto al servicio del “modelo” por sus progenitores, Juan Carlos y Sergio, duchos en la volatilidad, genuflexión y mendicidad que hay que tener en el peronismo para pasar de menemistas a kirchneristas sin escalas y con éxito.
 
“Crestobalito” “Urribalito” no pierden oportunidad de exhibir su amistad, que no es de ahora, aunque apenas 7 años atrás, sus realidades eran bien distintas. Pero, ¿quién se va a dar cuenta en una sociedad con una increíble capacidad para la desmemoria colectiva?

En cuanta entrevista consigue con algún medio, Enrique Cresto destaca el trabajo militante y de gestión que viene manteniendo con el secretario de la cámara del Senado, Mauro Urribarri. También él señala que “Hay cuestiones que son importantísimas, como por ejemplo mostrar a la provincia un peronismo unido en Concordia y no tirar por la borda las posibilidades de nuestros referentes fuera de Concordia."

Concordia, siempre Concordia, ciudad maldita. Concordia, siempre Concordia, pariendo personajes que exprimen a Entre Ríos. Concordia, “Capital del Peronismo Entrerriano”, cuna de Enrique Tomás Cresto y Jorge Pedro Busti, el autor de Urribarri. Hay quienes reclaman refundar cuanto antes Concordia... quitarle su maldición.

Los tiempos que vienen ya no serán de caciques, ni de jefes, sino de consensos, es la apuesta (correcta) de Enriquito y Mauri, aunque sus papás sigan con prácticas de otras épocas.

En los corrillos políticos se comentan muchas cosas, pero hay una versión que cada día toma más fuerza, y es esa que dice que quizás vuelva a repetirse aquella fórmula del 2007, la de la Lista 100, pero sumándole a Urribarri.

Ese sería el acuerdo que los papis, que se necesitan mutuamente: Solanas gobernador (para darle el gusto a la dirigencia de Paraná), Enriquito vice, Mauri intendente de Concordia. Papá Sergio (en caso de no “mojar” de vicepresidente de Daniel Scioli), diputado nacional (con fueros, por las dudas). Papá Juan Carlos, senador por Concordia y a remar hasta 2019. Para ese año, seguramente, “Crestobalito” y “Urribalito” ya estarán en edad de merecer algo más. Y quizás los papis los dejen hacer tranquilos lo que ellos quieran.

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