INCREIBLE

El peronismo oficialista pide por Busti

El justicialismo oficialista entrerriano no quiere perder los comicios 2015, y busca desesperadamente la forma de torcer un rumbo quizás ya definido. Ellos optaron por el kirchnerismo primero, por Sergio Urribarri después, y más tarde por el “sueño entrerriano”. Ahora avizoran el fracaso. Ahora ante la inminencia de la derrota piden por el regreso de Jorge Busti.

PARANÁ (U24 Entre Ríos). Es quizás la única y última tabla que les puede salvar sus vidas políticas que van rumbo al cadalso si siguen aferrados al sueño de Sergio Urribarri y sus incondicionales. Saben que ahí no hay futuro, pero saben también que no habrá espacios para ellos en la nueva vertiente peronista: el Frente Renovador. En ninguna de las dos (¿o tres?) alternativas que ese espacio tiene en la provincia.

Por eso, anónimamente empiezan a dar señales de disconformidad. Aprovechan para eso la endeble y grave situación financiera del gobierno de Urribarri y fogonean disimuladamente, vía sindicalistas de los gremios estatales, el disconformismo de las bases. La cuestión económica expresan off the record, será la que marque el final del kirchnerismo, “y acá”, sostienen, “no hay equipo capacitado para enfrentar los problemas que se avecinan”.

En el marco de esa probable situación, esos sectores del peronismo oficialista, que claramente fueron K solo por conveniencia, basan sus posibilidades de subsistencia política más allá del 2015. Por más que algunos obsecuentes intendentes sigan jurando lealtad al “sueño” de Urribarri, como ocurrió el viernes 09/10 en la reunión de Gualeguaychú, se sabe que muchos de ellos solo lo hacen cuando hay una cámara de televisión o algún micrófono cerca. Mucho peor es la situación entre dirigentes menos visibles. O mejor dicho, que ahora prefieren hacerse invisibles.

No son pocos y muchos menos incapaces de saber “operar”. Saben dónde, cómo y cuándo ir a golpear para que con disimulo, alguien pueda expresarse por ellos. Nunca falta una oportunidad, y por ahí cierto conflicto inesperado en un conocido medio de prensa local, se las dio. Y la aprovecharon. Claro que debido a su desesperación dejaron muy en evidencia su intención. Ellos saben que hay un solo lugar que quizás los pueda cobijar, aunque para eso deban agachar la cabeza durante un largo tiempo; pero el ostracismo sería peor calculan, y además, eso de arrastrarse lo conocen muy bien.

Desde el anonimato ellos sostienen que si no hay nadie preparado en el gobierno de Urribarri para enfrentar la gravedad de la situación financiera y económica que viene para la provincia, menos lo hay en otros sectores políticos hoy opositores. Para este grupo de peronistas oficialistas a punto de quedarse sin barco y sin salvavidas, existe sin embargo alguien que sí puede enfrentar lo que viene: Jorge Busti. “Él no va a dudar llegado el momento”, comentó un conocido dirigente que fue ladero de el ex gobernador por muchos años y que ahora es colaborador de Urribarri.

Sentado en una mesa de un conocido café paranaense junto a otros “compañeros”, ese dirigente señala además que “los muchachos saben que si Jorge ve que hay una oportunidad, se larga, total a Zavallo lo lleva de vice y ya está, además entre Fuertes y Busti, no me cabe la menor duda que Massa lo va a preferir a Busti, que en ese escenario de crisis le garantiza ganar acá”.

Todos los que estaban a su alrededor lo miraban asombrados, a la vez que, de reojo, trataban de ver que no entrara alguien que los escuchara. Como dice un amigo: “Para un peronista no hay nada más importante que los sagrados intereses personales” y eso de la “lealtad” andá a saber quien lo dijo, habría que agregar si se trata de algunos peronistas entrerrianos."

Quizás, advirtiendo esa situación, es que Urribarri haya decidido enviar el proyecto de Presupuesto 2015 a que ingrese por el Senado, lugar donde las “lealtades” aparentemente se mantienen, y no por la Cámara de Diputados, lugar en el que conviven muchos de aquellos a los que se refiere esta nota y que se la pueden hacer muy difícil.   

Cuando llegó la nueva ronda de café, los ánimos eran distintos y muchos de los parroquianos ya tenían un mejor semblante y hasta se animaban a hacer algunas especulaciones. La intención es bien clara: enviarle un mensaje a Busti de que están dispuestos a volver. Aunque parezca increíble, para esos peronistas el salvador sigue siendo Jorge Busti, el mismo que los llevó al poder en su momento y al mismo que traicionaron cuando sintieron que con “la lealtad” ya no alcanzaba.

Pero en esa jugada de los peronistas oficialistas que ven a Busti como única salvación, hay algo que también queda muy claro: Que los tiempos que vienen son muy distintos, donde unos y otros pareciera que no tendrán más lugar.

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