HISTORIA DE NUNCA ACABAR

Acerca de la falsa "pista siria" en el caso AMIA

La llamada "pista siria" no aparecía en la elevación a juicio de la investigación del atentado contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina. Fue Cristina Fernández de Kirchner quien decidió reintroducir la falsa "pista siria" durante el proceso del Tribunal Oral Federal N°3 por un motivo sencillo: al kirchnerismo le convenía políticamente arrojar la causa AMIA al menemismo, y los Menem y Yoma son de origen sirio. Eso demuestra la manipulación política que los Kirchner siempre hicieron del tema, en forma independiente a la investigación en sí misma. A los Kirchner sólo les importaba qué aporte le concedía a sus objetivos políticos, cualquier tema que apareciera en la agenda. Y ahí aparece la enorme irresponsabilidad de los líderes de la comunidad judía argentina: durante años fueron funcionales al juego perverso de los K.

 
 
La cuestión fue tomada como una hipótesis sobre posibles motivos del atentado, y siguiendo la política general de no descartar nada de plano que imperó en la investigación del hecho bajo estudio desde un primer momento, se realizaron diversas medidas al respecto.
 
Esa es la versión de Oscar SPINOSA MELO –ex diplomático argentino-, quien declaró que acompañó a MENEM en la gira que efectuó por Siria en el año 1988 –en plena campaña electoral-, y que éste al entrevistarse con el vicepresidente primero Abdul Halim HADDAM, le solicitó ayuda para la campaña a cambio de un reactor nuclear, en el caso de que accediera a la primera magistratura (v. fs.1.642/644 del Legajo nro. 194).
 
De las constancias recogidas respecto de transferencia de tecnología nuclear argentina hacia otros países, se desprende que Argentina nunca exportó un reactor nuclear a Siria.
 
Asimismo, sobre las relaciones sirio-argentinas declararon diferentes funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, entre ellos Rogelio Francisco PFIRTER -Subsecretario de Política Exterior-, Andrés Agustín CISNEROS -Secretario General, Jefe de Asesores y posteriormente Vicecanciller- y Fernando Enrique PETRELLA -Secretario de Estado para Política Exterior y Asuntos Latinoamericanos, Vicecanciller-, quienes de manera general fueron contestes en mencionar que las relaciones bilaterales estaban dentro del marco más o menos histórico; que no fueron sustancialmente distintas de las de siempre; que nunca se habían disminuido; y que eran cordiales y constructivas.
 
Las razones expuestas no parecen –en principio- suficientes como para haber generado un atentado de las características del sucedido en la calle Pasteur 633.
 
No obstante, teniendo en cuenta que Siria a la época de los hechos se encontraba incluído en la lista de países sponsors del terrorismo, como así también el papel jugado por dicho país en el conflicto del Medio Oriente en cuanto a su protagonismo en la escena política del Líbano y su presencia militar en la zona, sus relaciones con la República Islámica de Irán, sus disputas con el estado de Israel y su apoyo a organizaciones que luchan contra este último país, no puede descartarse que elementos pertenecientes al estado sirio hayan tenido algún tipo de vinculación con el atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A.
 
Sin embargo, ninguna prueba me ha permitido hasta el momento dirigir las sospechas en esa dirección, y menos aún suponer de la participación del estado sirio como tal. Como vimos anteriormente (puntos XV y XVI), tampoco nada hace pensar que el móvil del atentado obedezca a promesas incumplidas o a los vaivenes de las relaciones entre Siria y Argentina.
 
Como se detalló en el punto IV), para la época del atentado, tras varios años de guerra civil en el Líbano, el Hezbollah se había establecido en territorios libaneses bajo el control sirio con el auspicio del sistema clerical de Irán y con la ayuda directa de contingentes del Pasdaran.
 
Indudablemente, debido a los intereses declarados de Siria en el Líbano y principalmente por la oposición mantenida respecto al colonialismo israelí, el establecimiento del Hezbollah como grupo de resistencia a la ocupación israelí en el sur del Líbano, respondía a la política geoestratégica siria en la región.
 
En la década de los años ‘80 Siria sacó provecho de las operaciones de secuestro de rehenes extranjeros, y apoyó acciones para lograr la expulsión de la presencia extranjero-occidental y de Israel del Líbano; sin embargo, para la época bajo estudio (año 1994), en base a la bibliografía existente y analizado el contexto político del momento, se sabe que Siria estaba intentado mejorar sus relaciones con Occidente y los países árabes. Asimismo, existían grandes diferencias con el Hezbollah e Irán, respecto de las pretensiones de estos en el Líbano.[1]
 
Según indica el especialista Magnus Ranstorp, en ese entonces los conflictos entre Irán y Siria básicamente provenían de las amenazas que para la hegemonía y planes sirios sobre el Líbano representaban la actividad del Hezbollah.
 
La impredecible actividad de esta agrupación menoscabó la imagen siria en el mundo árabe y occidental, por lo cual Siria no solo intentó tomar distancia de participar o controlar al Hezbollah sino que también conservó su relación con Irán con un bajo perfil. Las acciones de toma de rehenes que tuvieron lugar en la década de 1980 y principios de la década de 1990 en el Líbano dañaron seriamente las relaciones políticas y económicas de Siria, ya que era identificada con el Hezbollah y su protector. Siria debió impedir un enfrentamiento militar directo con Israel (v. ob. cit., fs. 3769 del Legajo nro. 263).
 
Al prestar declaración testimonial José Maria OTEGUI, quien se desempeñó como embajador argentino en Israel, y al preguntársele cual era la posición de Siria en el marco de situación que se vivía para la época del atentado a la A.M.I.A./D.A.I.A., expresó que en un momento de esos años, 1992, 93 o 94 comenzó un diálogo abierto, conocido públicamente entre Estados Unidos y Siria, que evidentemente tendía a establecer un marco para la negociación sirio-israelí, y que en este contexto el nivel de autonomía del gobierno libanés era subordinado a este otro proceso político.
 
Manifestó también que la negociación sirio-israelí que había comenzado para ese entonces habría concluído con la muerte del primer ministro Yitzhak RABIN, y con la posterior asunción de NETHANYU en el año 1996.
 
Al respecto, Itamar RABINOVICH –integrante de la delegación israelí para las charlas de paz con Siria, nos brinda una clara visión en su libro "La Antesala de la Paz. Las negociaciones sirio-israelíes" (Editorial Eudeba. 1° edición, Septiembre de 1999).
 
De su experiencia volcada en dicho libro se advierte que en el período comprendido entre agosto de 1992 y marzo de 1996, los dos países estuvieron luchando seriamente por un acuerdo. Proceso que estuvo acompañado por mucha sospecha, frustración y enojo; y, época en la cual se vieron materializados tanto los acuerdos de Oslo I y II cobrando realidad en el proceso de paz árabe-israelí las alternativas palestina y jordana en preferencia a la perspectiva siria.
 
De esta forma, al aludir a los aspectos negativos en estas negociaciones destaca las dos posiciones diametralmente enfrentadas e irreconciliables que se hicieron visibles. Esto es, por parte de los sirios la insistencia de que para que se acuerde la paz Israel debía primero acordar una retirada completa de las alturas del Golan, mientras que por el contrario la posición israelí se basaba en la denominada política de "paz por paz", considerando que al haberse retirado de la mayor parte del territorio del Sinaí ya había cumplido con sus obligaciones y se debía acordar la paz con los árabes sin efectuar ninguna otra concesión territorial.
 
Estas posiciones se veían agravadas por la existencia de una mutua "demonización", por su parte Siria refería que Israel era un agresor expansionista que había agregado las alturas del Golan a sus posesiones ilegales, mientras que Israel sostenía que Siria agresivamente durante diecinueve años estuvo matando y acosando civiles israelíes desde dichas cumbres, circunstancias que llevaron a la guerra de 1967, por lo que Israel tomó dicho territorio en defensa propia manteniéndolas legalmente.[2]
 
Resulta destacable la apreciación del autor en cuanto a la vinculación directa que atribuye a la acción terrorista en perjuicio de los procesos de paz al señalar "...la estrategia elegida por Hamas, el Jihad Islámico y sus "sponsors" probó ser terriblemente efectiva . Nada servía más para minar el apoyo público de Israel a la política de paz del gobierno que la sensación de inseguridad personal generada por los ataques en el propio Israel ..." (pg. 140 de la ob. citada).
 
Con lo expuesto, se desprende que para algunos sectores integristas una futura paz entre Siria e Israel, que indudablemente abarcaría también al Líbano, no era algo conveniente, lo que robustece las sospechas sobre la participación en el hecho de elementos o alguna facción del Hezbollah y del régimen iraní fervientemente opuestos a toda solución pacífica del conflicto y a la existencia misma del estado de Israel.
 
Sobre este aspecto, el entonces Ministro de Turismo de Israel, Uzi BARAM, en un reportaje publicado en el diario Clarín el 27 de julio de 1994, expresó que "...No hay dudas de que el Hezbollah actúa en el sur del Líbano con el permiso de Siria, pero no tenemos evidencias sobre actividades terroristas fuera de Israel que sean realizadas con permiso sirio. Yo tengo dudas sobre la responsabilidad de Damasco en un atentado de este tipo. Creo que si Siria e Israel alcanzan un acuerdo de paz, Hezbollah se va a oponer, con el apoyo de Irán..."
 
A idénticas consideraciones arribó el antes mencionado Iosi OLMERT, -ex Director de la Oficina de Prensa del Gobierno de Israel-, cuando se le preguntó acerca del papel de Siria en las dos grandes acciones terroristas en Buenos Aires. Concretamente, y según su criterio, Hezbollah no puede realizar una acción de gran envergadura sin -por lo menos- conocimiento sirio por cuanto los servicios de seguridad e inteligencia de Siria están "sentados" sobre el Hezbollah en el Líbano; sin embargo, aclaró que "...no creo que sea hoy interés de Siria promover una masacre en una institución comunitaria judía en el exterior, pero por otra parte está claro que al controlar los pasos del Hezbollah, Siria tiene una responsabilidad por lo menos indirecta en cada una de las acciones de esta organización fundamentalista islámica a la que puede acallar si así lo quisiera... Todo esto no nos da aún un motivo claro de por qué Siria puede estar interesada en aun acto terrorista como la destrucción del edificio de la comunidad judía en Buenos Aires..." Asimismo y al serle preguntado si la acusación encubierta contra Carlos MENEM de "traición a la causa árabe" podría suministrar el porque del ataque afirmó que "...puede decirse que en Damasco no se percibe demasiado afecto por Menem. Sin embargo, no creo que quien haya realizado cada uno de los atentados en Buenos Aires, haya decidido el lugar por una cuestión de venganza personal contra Menem. Se elige el lugar para un atentado de este tipo según las posibilidades de éxito, según dónde se puede desde el punto de vista operativo..." (Diario "Página 12", de fechan 26 de Julio de 1994) .
 
En definitiva, nada hace suponer que Siria estaría implicado en el atentado, tanto de manera particular o acompañando a elementos radicalizados de Irán o del Hezbollah; no existiendo otras pruebas o indicios en este sentido, ni provenientes de las agencias de inteligencia que han colaborado, ni de los expertos en terrorismo internacional a los que se ha accedido, ni de testigos de relevancia.
 
Asímismo, del estudio de casos sobre acciones terroristas ocurridas en el exterior a los que el Juzgado tuvo acceso (v. punto V), donde se sospecha o se ha comprobado la participación del Hezbollah o de miembros del Régimen Iraní en forma conjunta o separada, nada surge respecto de una eventual participación siria.
 
Sin embargo, y debido al papel jugado por Siria en el escenario de conflicto del Medio Oriente, no resulta incoherente pensar que en el ámbito de las fuerzas armadas o de inteligencia sirias pueda existir información que resulte de interés a la causa, por lo cual habré de disponer medidas para solicitar la colaboración internacional de ese estado.
 
En otro orden de cosas, pero siempre referiéndonos a lo que se denominó como "pista siria", hallamos el caso del ciudadano sirio Monser AL KASSAR, al que también distintos medios lo han vinculado con dicha hipótesis.
 
La información relativa a esta persona, fue obtenida en el Legajo nro. 11, que se inició en virtud de la declaración de Daniel Osvaldo Rodriguez, quien manifiestó que unos veinte días antes del atentado a la A.M.I.A., en la calle Corrientes y Bouchard, delante suyo se estacionó un automóvil Opel K 180 color naranja, del cual descendió una persona de similares rasgos físicos que Monser AL KASSAR, a quien conocía por medios periodísticos, impulsándolo a declarar cuando días después del atentado se relacionó al mismo con la explosión de la Embajada de Israel.
 
Ante dicha manifestación se determinó a través de distintos organismos internacionales que el investigado es de origen sirio y desde el año 1972 se dedica al trafico ilegal de estupefacientes, armas, vehículos y explosivos, registrando procesos judiciales en Dinamarca, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, España y Suiza, más allá del conocido proceso iniciado por la obtención ilegal de ciudadanía en nuestro país para el año 1992, donde se encuentra procesado por el delito de falsedad ideologica en el Juzgado Federal N° 2 de esta ciudad.
 
Se sabe también, que para el año 1985 fue relacionado en Italia con el atentado realizado contra el buque "Achille Llauro", en virtud de su estrecha y reconocida amistad con ABOU ABBAS, dirigente del Frente de Liberación Palestina, que fuera condenado a cadena perpetua en ausencia por el ataque al buque mencionado.
 
También fue detenido en España el 4 de junio de 1992, como presunto colaborador en el atentado denominado "LOCKERBIE", permaneciendo en prisión hasta 29 de junio de 1993, cuando se le concedió la excarcelación bajo caución y se le prohibió la salida del país, con obligación de presentarse cada 15 días ante el Juez de la causa; hasta que en marzo de 1995 se lo absolvió por insuficiencia de prueba.
 
Por último, en Suiza se determinó su participación en el trafico de armas y explosivos a Croacia para el mes de marzo del año 1992, en lo que se denominó "Operación Nadia", para lo cual se encubrió el cargamento bélico como una operación de compraventa de café y azúcar.
 
El mismo AL KASSAR se reconoció como traficante de armas y explosivos, residiendo actualmente en Marsella, España, y alegando su retiro de esa actividad desde que fuera detenido en ese país.
 
Teniendo en cuenta dichos antecedentes y las vinculaciones que el mismo reconoce tener en la Argentina y los supuestos negocios que intentó emprender en el país, se lo investigó principalemente en el sentido de que el nombrado haya participado en el suministro del explosivo utilizado en el atentado investigado, en especial por cuanto el periodista Norberto Bermudez decía que parte del cargamento de "exógeno" que fue ilegalmente a Croacia había llegado a la Argentina y podría haber sido utilizado en el atentado a la A.M.I.A..
 
Así, las medidas tendientes a establecer la posible estadía en el país de AL KASSAR para la época del atentado determinaron que ello era imposible, dado que el nombrado tenía prohibida la salida de España y en el respectivo expediente judicial no existía registro alguno de que el nombrado haya incumplido con esa obligación más aún considerando que tenía la imposición de presentarse ante el juez de la causa cada 15 días.
 
Por otro lado, se requirió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación fotocopias del legajo que vincula a AL KASSAR con el atentado a la Embajada de Israel en el año 1992 determinándose la existencia de distintas cuentas bancarias en Suiza a nombre del investigado, que al ser evaluadas se estableció que desde el mes de junio de 1992 se encontraban embargadas e investigadas por el gobierno Español -caso "Lockerbie"- y Suizo por un proceso iniciado para el blanqueo de capitales de origen delictivo.
 
Asimismo, pericialmente una y otra vez se corroboró, como mencionara en apartados anteriores, la inexistencia del químico "Exógeno" en el compuesto explosivo utilizado en la A.M.I.A., pero pese a ello y en base a los antecedentes ya mencionados, se continuó con el legajo a los efectos de evaluar todo el entorno de AL KASSAR tanto en el país, como en el extranjero, no pudiendose obtener hasta la fecha elemento alguno que lo vincule directa o indirectamente con el atentado investigado.
 
Por último, la agencia Central de Interpol y sus sedes de Madrid, Bruselas, Lyon Y Beirut, más el Departamento Unidad de Investigaciones Antiterrorista de la Policía Federal Argentina, la Secretaría de Inteligencia de la Nación y el mismo periodista Norberto BERMUDEZ que inicialmente embistió contra el investigado -ver declaración testimonial del 15 de marzo de 200 en Legajo n° 194- coincidieron en que no poseen elemento alguno que vincule a Monser AL KASSAR con el atentado contra la sede de la Mutual judía.
 
A ello debe sumarse lo que surge del Panel de Expertos Internacionales en Terrorismo celebrado el día 5 de agosto de 1998 en el Hotel Intercontinental de esta ciudad, donde al preguntársele a los expertos MERARI, HOFFMAN y RAUFER, sobre AL KASSAR y su posible relación con los atentados en la Argentina coincidieron en mencionar que no existiría ningún vínculo, especificando el último de los nombrados que el investigado no tiene, ni ha tenido relación alguna con Irán, pero que "...él era un intermediario útil para los sirios, pero desde el momento en el que se volvió famoso y apareció en la prensa, lo descartaron; ya no tuvo más utilidad, porque en este tipo de negocios uno es útil si no lo conocen. Si uno es una estrella y aparece en las revistas , no sirve...". [3]
 
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[1] La intención de mantener negociaciones por parte de Siria puede advertirse en los cables diplomáticos emitidos por la Embajada Argentina en aquél país de Medio Oriente. Así he prestado atención a los cables DE 1994 CA EASIR n°: 010154, 010155, 010156, 010229, 010270, 010272 y 010319 entre otros.
 
[2] Estos aspectos se ven claramente reflejados en diferentes cables emitidos por la Embajada Argentina en Siria durante el año 1994. Destaco entonces los cables CA EASIR n°: 010161, 010210, 010217, 010221, 010231, 010234, 010253, 010265, 010268, 010275, 010285, 010296, 010305, 010306, 010326 y 010401 entre otros más.
 
[3] Segundo Informe de la Comisión Bicameral Especial de Seguimiento de la Investigación de los Atentados a la Embajada de Israel y al Edificio de la A.M.I.A, Pags. 256/257. 

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