CAE 41% EL SUPERÁVIT COMERCIAL

El Mundial no puede ocultarlo: ¡¡No entran dólares!!

Algunos afirman que en la noche del miércoles 09/07 en la Quinta de Olivos había más felicidad que en Disneyworld: el triunfo de la selección argentina permite distraer a la opinión pública acerca de la grave crisis económica. O, al menos, cambiar el ánimo por algunos momentos. Sin embargo, más allá del muy corto plazo que provoca el frenesí mundialista, la realidad no se puede ocultar. Por ejemplo, la situación cambiaria argentina es muy precaria. El estudio Massot & Monteverde elaboró un informe, y aquí va un fragmento del mismo:

CIUDAD DE BUENOS AIRES (InC). En los primeros 5 meses del año la balanza comercial fue superavitaria en US$ 2.306 millones, disminuyendo 41% respecto a igual período de 2013.

• En el mes de mayo la balanza comercial desaceleró su caída y marcó un superávit de US$ 1.259 millones.

• Eso representó una disminución de 12% respecto al mismo mes del año anterior.

• Los números acumulados en los primeros 5 meses exhiben un grave deterioro de la capacidad de generar divisas del comercio exterior argentino.

• El total exportado se contrae 12% interanual mientras que las importaciones se reducen 8% respecto a idéntico período del año anterior.

• Las exportaciones se desplomaron 17% interanual en mayo y acumulan una contracción de 12% en lo que va del año.

• El menor valor exportado resultó de un descenso de 16% en las cantidades y de 1% en los precios.

Los rubros que registraron mayores aumentos en valores absolutos fueron las exportaciones de residuos de la industria alimenticia, productos químicos, carnes, cueros, y lácteos.

En los primeros 5 meses, los principales productos exportados en términos de valor absoluto fueron harinas, aceite y pellets de soja, porotos de soja, automóviles, maíz, metales preciosos, petróleo crudo, carne bovina, materias plásticas, cebada.

Gracias al riguroso cepo comercial, las importaciones también cayeron 17% interanual.

La baja en las cantidades —de 13%— fue inferior al derrumbe de las exportaciones.

Los precios de las compras se redujeron 4%.

Las compras que sobresalieron fueron las de gas natural licuado y gaseoso, gasoil, vehículos, circuitos eléctricos, petróleo, trenes, y partes para aparatos eléctricos de telefonía celular.

Pero todos los rubros registraron descensos.

Menos de 100 empresas importan 85 % del total y en general no han tenido mayores problemas para tramitar las DJAI; son automotrices, laboratorios, petroleras, mineras, y ensambladoras de Tierra del Fuego.

El resto está compuesto por unas 5500 empresas; ellas sí tienen que pelear con las trabas e interminables trámites burocráticos.

Algunas exportaciones se demoran porque muchas veces la producción comprometida no puede completarse mientras no lleguen los insumos.

90% de las importaciones son insumos para la producción, sólo 10% son bienes de consumo.

• Hoy se acumulan US$ 4.500 millones de importaciones ya efectuadas pendientes de liquidación.

En los últimos tiempos, las compras por debajo de US$ 200.000 han venido siendo aprobadas sin mayores inconvenientes.

Pero para aquellas con montos de hasta US$ 300.000 los bancos comerciales deben pedir previamente autorización del Central.

Y para las que tienen un monto superior a esa cifra, son las mismas empresas las que deben pedirle autorización.

• La estrategia del Central es postergar los giros al exterior correspondientes a importaciones que ya fueron aprobadas por el sistema de declaraciones juradas anticipadas.

• Esta política muestra la extrema debilidad del gobierno en materia cambiaria, con una restricción de divisas que está lejos de resolverse.

• Si esas importaciones ya autorizadas se computaran, hundirían en un quebranto el saldo comercial.

• Y las reservas brutas del Banco Central mostrarían US$ 4500 millones menos que lo actualmente informado.

El comercio con el MERCOSUR, concentró 25% de las exportaciones argentinas y 23% de las compras realizadas al exterior.

En mayo, las exportaciones al bloque mostraron una variación negativa de 15%.

Las importaciones provenientes del mismo disminuyeron 34%.

De esta forma, el saldo comercial resultó superavitario en US$ 389 millones.