CONFLICTIVO POSTCHAVISMO

En Montevideo hacia Buenos Aires, Maduro ya divide a la Unasur

Difícil para los gobernantes que simpatizan con Nicolás Maduro, mantener su solidaridad: el personaje hace todo lo posible para mantener una verborragia dañina para sus intereses. Él no es Hugo Chávez, debería asumirlo y buscar una estrategia diferente. Además, Chávez fue tan controversial que terminó recluido en el triángulo maldito: Cuba, Irán y la Argentina. Maduro debería ser más ambicioso, prudente e inteligente... pero prohibido reclamarle peras al olmo.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Nicolás Maduro Moros llegó a Uruguay, y el presidente José Mujica le dio consejos a su par venezolano: “Quienes están al mando del gobierno debieran de darle un valor secundario a la polémica pública y un valor fenomenal a la gestión y el trabajo concreto. Si no entran en el juego que se le quiere plantear, el de estar distraído, de estar permanentemente discutiendo, y después de pasar una instancia como la que tuvieron lo más importante es gobernar y enfrentar los problemas más duros que tiene la gente y (hacer) alguna declaración de vez en cuando pero no dar por el pito lo que no vale el pito.”
 
Maduro en el Río de la Plata, intentó dejar atrás las polémicas que ha provocado durante los días recientes en el otro extremo del subcontinente, en especial con Perú, y con el ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, a quien calificó de "asesino internacional", agresión que obligó al presidente Juan Manuel Santos a afirmar que “la dignidad de los expresidentes se defenderá por los canales diplomáticos correspondientes”.
 
Si bien la senadora colombiana Alexandra Moreno Piraquive, quien integra la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, le pidió a Santos darle prioridad a la armonía de las relaciones diplomáticas con Venezuela (“El expresidente Uribe encuentra lo que busca”, dijo Moreno Piraquive), Roy Barreras, dirigente de La U (el partido de Uribe) y presidente del Congreso, dijo que se fijará una posición frente a las agresiones que denuncian los diputados de la oposición en Venezuela. 
 
Alfonso Prada, presidente del Partido Verde, afirmó que las palabras de Maduro son un acto de irrespeto inaceptable. 
 
Pero el problema que carga Maduro es más complejo.
 
En la reunión extraordinaria de la Unasur que en Lima, Perú, abordó la situación de Venezuela antes que asumiera Maduro, se consideró favorablemente el anuncio del Consejo Nacional Electoral venezolano de que realizaría la auditoría del 46% de máquinas de votación restantes (la ley permite un mínimo de 54% y Capriles pedía el 100%). Por ello, el documento final sostuvo que los jefes de estado tomaron “nota positiva de la decisión del Consejo Nacional Electoral de implementar una metodología que permita una auditoría del total de las mesas electorales”.
 
Pero luego Maduro envió la contraorden.
 
 
"El pasado 25 de abril en la Casa Rosada, despacho presidencial argentino, las presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff pasaron revista a la relación bilateral entre sus países. El encuentro tuvo momentos a solas donde ambas conversaron de distintos temas que luego encargarían a sus respectivos cancilleres Héctor Timerman y Antonio Patriota hacerle seguimiento.
 
El tema de la reunión de Lima donde con la presencia del presidente venezolano Nicolás Maduro se anunció que el CNE aceptaba el reconteo o revisión del 46% de las actas solicitado por la oposición fue discutido entre ambas. No les pareció nada bien que después de haberse comprometido Maduro a ello, saliera luego el CNE a negar lo que antes les aseguraron sería cumplido. Para ambas eso le quitaba credibilidad al Nuevo gobierno.
 
Sin embargo, decidieron no hacer mas referencia al tema argumentando que si la oposición había aceptado lo que dijo el órgano electoral nadie mas debía decir nada. Ni siquiera Unasur. Por ello salió el presidente ecuatoriano Rafael Correa a despotricar contra Henrique Capriles apenas se enteró que el tema había sido abandonado en el órgano regional. El seguimiento lo hacen los cancilleres…"
 
Luego, el gobierno de Ollanta Humala decidió reiterar su llamado al dialogo y la paz, a través de su canciller Rafael Roncagliolo, provocando una airada reacción de Maduro, quien junto a su canciller Elías Jaua armaron durante algunas horas una incongruente convocatoria a Caracas del embajador venezolano en Lima, para luego enviarlo de regreso. (?)
 
Maduro llegará el miércoles 08/05 a la Argentina, para entrevistarse con Cristina Fernández de Kirchner. Maduro está intentando reforzar las relaciones internacionales de Venezuela, en el inicio de su gobierno, bastante deterioradas por las denuncias de ilegitimidad.
 
Precisamente sobre ese tema escribió Antonio María Delgado, en El Nuevo Herald, de Miami:
 
El régimen chavista presidido por Nicolás Maduro es cada vez más difícil de defender para las complacientes democracias de América Latina, ante los salvajes ataques emprendidos contra los líderes de la oposición y una ola represiva que fortalece la noción de que cometió fraude en las elecciones presidenciales de abril, dijeron diplomáticos estadounidenses.
 
Expertos consultados dijeron que las violaciones cometidas por el régimen madurista en Venezuela debieron haber propiciado hace ya tiempo la activación de la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA).
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Entre las personas que comparten esta opinión está uno de los principales arquitectos de la carta, el ex embajador estadounidense ante la OEA Luis Lauredo.
 
“La carta fue diseñada para hacerle frente a actitudes antidemocráticas sutiles por parte de los gobiernos. No hay nada de sutil en lo que está ocurriendo en Venezuela. Si no es aplicable aquí, no es aplicable en ningún caso”, dijo Lauredo, un diplomático del Partido Demócrata que fue nombrado en la OEA por el ex presidente Bill Clinton.
 
“Hace ya tiempo que se debió haber activado. La carta se escribió específicamente con una gran visión de hacer uso de una diplomacia proactiva y preventiva. Específicamente se sabía que gente elegida democráticamente podía gobernar de manera no democrática. Y la carta fue diseñada precisamente para combatir eso”, agregó.
 
Pero en el caso de Venezuela es incluso peor, ante las sospechas de que Maduro se robó las elecciones en las que compitió contra el líder de la oposición Henrique Capriles, en unos reñidos comicios supervisado por un Consejo Nacional Electoral (CNE) controlado por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela.
 
La denuncia del fraude fue presentada por el propio Capriles, quien actualmente impugna la elección ante un sistema judicial venezolano también controlado por el chavismo.
 
Roger Noriega, quien reemplazó a Lauredo en la OEA como embajador de Estados Unidos, dijo el fin de semana en un artículo de opinión que Maduro ganó gracias a la manipulación de los resultados en una victoria que en una elección limpia y transparente le hubiera correspondido a Capriles.
 
El resultado anunciado por el CNE, que declaró a Maduro ganador por un margen de 50.6 por ciento a su favor frente al 49.1 por ciento de Capriles, fue obtenido ilegítimamente a través de una sofisticada maquinaria dirigida por asesores cubanos que distorsionaron los comicios, brindando un resultado que no está acorde con la voluntad popular, escribió Noriega citando documentos internos del chavismo que delinean dicha operación.
 
Documentos obtenidos por El Nuevo Herald también respaldan la existencia de dicha red, que aunado al ventajismo oficial imposibilitan la realización de elecciones justas en Venezuela.
 
Actitud Antidemocrática
 
Pero el cuestionamiento de los resultados es acompañada por la actitud antidemocrática emprendida por el régimen bolivariano para tratar de silenciar los gritos de que cometió fraude, al emprender una ola de actitudes que han despertado la incredulidad alrededor del mundo y que ha elevado el costo político de defender al chavismo.
 
“La percepción de lo que está sucediendo en Venezuela es realmente muy mala, muy condenatorio para el chavismo, cuando ellos lanzan ataques físicos contra líderes de la oposición dentro de la Asamblea Nacional y usan la fuerza militar contra manifestantes, como lo hicieron inmediatamente después de la elección”, comentó Noriega en una entrevista telefónica.
 
“Maduro ha malgastado mucho capital político en las últimas semanas. Se están comportando de tal manera que les hace ver como que verdaderamente perdieron la elección. Esa no es la manera como se comportan los gobiernos legítimos”, agregó.
 
Noriega estaba haciendo referencia a la salvaje paliza a la que varios diputados de la oposición fueron sometidos en la Asamblea Nacional, cuando legisladores del PSUV cerraron las puertas del hemiciclo e hicieron que las cámaras apuntaran al techo para esconder el acto de salvajismo.
 
La diputada y ex candidata presidencial María Corina Machado fue pateada bestialmente cuando se encontraba en el piso bajo la risa del presidente de la Asamblea Diosdado Cabello.
 
Machado tuvo que ser operada para corregir la fractura del tabique de la nariz, mientras que el Coordinador Nacional del partido Primero Justicia quedó desfigurado después de ser emboscado.
 
Cabello previamente ya había suspendido ilegalmente el derecho a la palabra de los diputados de la oposición y amenazado con dejar de pagarles.
 
Esas no son decisiones que corresponden con un régimen democrático, comentó Lauredo.
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“El que el presidente de un Congreso se pare en una sesión y de repente diga, ‘bueno a ustedes no les vamos a pagar y tampoco le vamos a dejar que hablen’, y luego salgan a golpearlos dentro de una misma sesión, nos deja atónitos. ¿Que más necesitas para demostrar que no hay una democracia?”
 
“En estos momentos es imposible argumentar que en Venezuela rige un gobierno democrático”, señaló.
 
Silencio Hemisférico
 
No obstante, los gobiernos de la región hasta el momento han guardado silencio, adoptando una escandalosa postura que es causa decepciona a muchos.
 
“Es incomprensible la reticencia de todos los gobiernos de América Latina para reclamar por el tema de Venezuela. Tanto los presidentes como los Congresos deberían estar planteando el tema de Venezuela, incluso ante el parlamento Latinoamericano”, comentó Gillermo Lousteau Heguy, presidente del Interamerican Institute for Democracy
 
“La percepción ha comenzado a cambiar ante la situación en Venezuela, pero el problema es que aún no se ha traducido en posiciones formales de los presidentes, que son los que deberían ser los primeros interesados por velar por la manera como funcionan las democracias en América Latina”, sostuvo.
 
Noriega coincidió en que la situación ha comenzado a cambiar en el plano internacional para Venezuela.
 
Por un lado, los incidentes en el Congreso, aunados a los esfuerzos por encarcelar al líder de la oposición que impugna el resultado de las elecciones, más la salvaje represión contra manifestantes que han dejado una docena de muertos, más la persecución de periodistas no contribuyen a la causa bolivariana en el exterior.
 
Pero además está la propia desaparición física del padre de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, suceso que propinó un duro golpe al posicionamiento internacional del chavismo.
 
Chávez proyectaba una larga sombra dentro de la comunidad latinoamericana, explicó Noriega.
 
“Chávez ya no está para llamar a los presidentes de la región y presionarlos para que hagan lo que él quiere. Maduro no puede hacer lo mismo, primero porque él no es Chávez y segundo porque su país en este momento está en bancarrota”, comentó Noriega.
 
“[La alianza] PetroCaribe va a mantener el acto de malabarismo hasta donde pueda, pero todo el mundo sabe que es solo cuestión de tiempo para que muchos de estos países que se estaban beneficiando de la diplomacia de chequera impuesta por Chávez dejen de recibir los suministros de crudo”, explicó.

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