Pero la estatal brasileña está construyendo la refinería en soledad.
Hasta ahora, las obras han sido realizadas solo con aportes de la empresa estatal brasileña y las negociaciones para la incorporación de Pdvsa quedaron en suspenso por la muerte del presidente Hugo Chávez, aunque Petrobras mantiene abierta la posibilidad de que la compañía venezolana se incorpore al proyecto.
Le corresponderá al futuro presidente venezolano -que muchos creen que será Nicolás Maduro- cumplir lo que no hizo Chávez, desde el punto de vista de Rousseff.
La presidenta de Petrobras, María das Graças Foster, dijo la semana pasada que ambas compañías han programado una reunión para negociar la participación de Pdvsa en el proyecto, que exigirá una inversión de US$ 17.350 millones.
Según el acuerdo de 2005, Petrobras tendría un 60% del capital y Pdvsa el 40% restante, aunque la empresa brasileña no descarta que se alteren esos porcentajes en una negociación futura, según Foster.
Petrobras inició la construcción en 2007 con recursos propios y un crédito del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), principal institución de fomento de Brasil, que hasta ahora no ha aceptado las garantías financieras ofrecidas por Pdvsa.
Abreu e Lima entrará en operación en noviembre de 2014, con una capacidad inicial de refino de 115.000 barriles diarios de crudo, y alcanzará su producción máxima, de 230.000 barriles diarios, en marzo de 2015.
La petrolera brasileña ha invertido hasta ahora US$ 11.700 millones y ha concluido un 70,6% de las obras, según el balance presentado por la directiva
La construcción de la refinería Abreu e Lima se realiza en el estado de Pernambuco, y durante un evento para inaugurar las obras contra la sequía en la ciudad de Serra Talhada, en ese estado, Dilma llamó "pájaros de mal agüero" a quienes afirman que la refinería no se llevará a cabo.
"Hay gente está diciendo que no se va a levantar la refinería Abreu e Lima. Son pájaros de mal agüero, (...) que están errados", dijo Rousseff.
"Porque vamos a construir la refinería Abreu e Lima y pronto va a estar procesando sus 230.000 barriles al día. Y eso va a significar no sólo una ganancia aquí, en Pernambuco, sino para Brasil, porque será la primera refinería en 33 años para nuestro país", dijo.
En su discurso, Rousseff también se refirió a otros grandes proyectos en construcción en el noreste del país.
"Logramos realizar un conjunto de obras que muestran una nueva cara para ese nuevo noreste. Me refiero al puerto de Suape, a la refinería Abreu e Lima, a duplicar los caminos federales (...) a la integración de Sao Francisco", dijo.