En un comunicado, el presidente de la empresa, Carlos González, atribuyó el encarecimiento a las condiciones de provisión de energía eléctrica y logística que volvieron los proyectos en Chile "menos atractivos en términos de riesgo y retorno". En su website en internet, MMX informó que el proyecto de mineral de hierro en Chile tenía una previsión de producción de 10 millones de toneladas a partir de 2016.
El comunicado de la compañía afirma que aún se encuentra "fuertemente" enfocada en el inicio operativo del
Superporto Sudeste, previsto para el final de 2013, y que revisa el modelo de negocios de la empresa, buscando mayor valor agregado.
"MMX está orientada (...) a un aumento de su actual volumen de exportaciones y la implementación del proyecto de expansión de la Unidad Serra Azul", sostuvo Gonzalez en el comunicado.
Chile había sido elegido como territorio de inversiones por MMX a causa de la calidad de los recursos minerales y también por la geografía del país. La compañía informó, en ese momento, que las características de Chile permitirían el desarrollo de logística favorable para la producción de productos exportables a los países asiáticos.
Localizada en el desierto de Atacama, en la ciudad de Copiapó, la minera MMX de Chile se encuentra a 800 Km. al norte de Santiago. El emprendimiento estaba en la fase de mapeo geológico. La idea era drenar el mineral de hierro, por medio de un mineroducto, hasta Puerto Castilla, terminal portuaria de OMX, también propiedad de Eike Batista, en proyecto en Copiapó.
En agosto de 2012, invocando motivos ambientales, la Suprema Corte do Chile había rechazado el proyecto de la usina de generación termoeléctrica Central Castilla, de US$ 5.000 millones, una joint venture entre MPX Energia (otra empresa de Batista) y la alemana E.ON.
El anuncio de la cancelación del proyecto por la minera de Eike fue otro revés del grupo que, en las últimas semanas, acumula noticias negativas. Hace 1 semana, anunció, sin embargo, una sociedad con el banco BTG Pactual, del banquero André Esteves, para una suerte de asesoría empresarial, noticia que fue bien recibida en los mercados de valores, donde se desea una mejora en la imagen del grupo, cuyas acciones han perdido cotización.
El momento es malo para las empresas de Eike Batista y se refleja en los rankings. Por ejemplo, en la lista de los hombres más adinerados del mundo que elabora la revista Forbes, Batista pasó del lugar Nº7 al Nº100. El índice Bloomberg, que tiene una actualización diaria de los 100 hombres más ricos del mundo, el brasilero dejó de aparecer.