ver más

En Brasil se burlan de Cristina: "Cree que la Argentina es Suecia"

El kirchnerismo cristinista no termina de entendere que su "exitosa" Argentina no es negocio para nadie. Irresponsables comerciantes (no dan ni para empresarios) como José Ignacio de Mendiguren o Juan Carlos Lascurain o capataces (no dan ni para sindicalistas) como Antonio Caló o Ricardo Pignanelli, aceptan ocultarles la verdad: la Argentina no recibe inversiones porque "el modelo" es un fracaso: desde Eduardo Duhalde a los Kirchner; desde Roberto Lavagna a Hernán Lorenzino. Y si a los argentinos les disgusta escuchar (que han perdido una década y que deben rectificar cuanto antes, en especial su estructura de precios relativos distorsionados), tendrán que sufrir mucho más todavía. Aquí la interesante versión de una aguda periodista brasilera que vale la pena conocer:

 

por RAQUEL LANDIM
 
S. PAULO (Sala ao Lado/O Estado). Vale anunció la suspensión de una inversión de US$ 6.000 millones en la Argentina. El proyecto de la mina de potasio de Río Colorado, en la provincia de Mendoza, sería la mayor inversión privada en el país comandado por la presidente Cristina Kirchner. En un comunicado al mercado, la minera informó que " en el contexto macroeconómico actual, los fundamentos económicos del proyecto no están alineados con el compromiso de disciplina en la asignación de capital".
 
2do. mayor proyecto en la cartera de inversiones de Vale, el proyecto está con 45% de las obras concluidas. La minera ya enterró US$ 2.200 millones en Mendoza y, obviamente, no tenía interés en perder ese dinero, aún cuando se encuentre en un momento de replanteo de sus prioridades. La cuestión central es que no da para invertir en la Argentina. No es viable llevar dinero al país ni permite tomar ganancias después, la base de cualquier inversión.
 
Para financiar un proyecto en la Argentina, las empresas tienen que ingresar sus dólares a la cotización oficial de $ 5 por cada US$ 1. Pero los costos están subiendo en el cambio paralelo, que llega a casi US$ 8 por $ 1. De acuerdo a los datos oficiales, la inflación en el país es de 10% al año. Sin embargo, en el mundo real, los costos para las empresas, inclusive los salarios, suben cerca de 30% anual. A la hora de sacar el dinero de allá, es otra novela. Aquejado de una sangría de dólares, el gobierno obstaculiza de todos modos posibles las remesas de utilidades y dividendos.
 
A causa del tamaño y la repercusión del proyecto Río Colorado para el país, el gobierno Kirchner hizo algo que no acostumbra ser habitual: difundió un comunicado explicando su visión de los hechos y arrojando toda la culpa a la empresa.
 
De acuerdo al comunicado publicado por el web-site de la Presidencia argentina, fue una decisión "unilateral" de Vale "a causa de la contracción del negocio de la empresa en el mundo" (...) "a pesar de los esfuerzos del gobierno".
 
En las cuentas del gobierno argentino, las condiciones de Vale para mantener el proyecto representarían un subsidio estatal de US$ 3.000 millones. El comunicado detalló las medidas solicitadas por la empresa: reducción de los compromisos de inversión, recuperación anticipada del IVA, pago en bonos de deuda externa a valor nominal y eliminación de las retenciones al cloruro de potasio. Lo que el gobierno argentino no dijo es porqué Vale hizo esos pedidos. Exactamente a causa de las distorsiones macroeconómicas creadas por un tipo de cambio ficticio y por la tributación excesiva a las exportaciones.
 
El drama vivido por Vale es equivalente al de otras empresas brasileras que están en la Argentina. Está en el centro, por ejemplo, de otro gran nudo en las relaciones entre amb os países: el acuerdo automotor. La Argentina ya comunicó a Brasil que no acepta el libre comercio de vehículos para el 2do. semestre de este año, lo que nadie que sigue ese asunto imaginaba que ocurriría. De acuerdo a fuentes del gobierno brasilero, la Argentina solicita que más "etapas de producción" de los vehículos sean fabricadas en el país. Brasil solicitó que los negociadores argentinos escriban en el papel qué significa ese concepto.
 
Una fuente del sector dijo que la Argentina quiere, en la práctica, una limitación por empresa o por subsector. Y la misma aplicación del draconiano US$ 1 por US$ 1 que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ya impone a otros sectores. Por cada dólar importado, la terminal automotriz tendría que exportar un dólar. En la práctica, quieren obligar a los proveedores de autopiezas a que se instalen en el país. "¿Cómo vamos a convencer a una fábrica de autopartes a ir a la Argentina si no conseguirállevar su dinero para la inversión ni después retirar sus utilidades de allá?", dice el ejecutivo de una terminal.
 
Cristina Kirchner confía, más de una vez, en los canales políticos para resolver sus problemas con Brasil. Un encuentro con la presidente Dilma Rousseff fue suspendido a causa de la muerte de Hugo Chávez, de Venezuela, y todo indica que será reprogramado lo antes posible. Pero, tal vez, la disposición del gobierno brasilero a ceder a las embestidas de su vecino no sea tan grande como parece. 
 
Según confirmó este blog, no habrá declaraciones públicas contrarias a la Argentina, ni venganzas, o cualquier otra actitud más drástica. El gobierno, sin embargo, tampoco se esforzará para convencer a Vale a dar marcha atrás, ni presionar a las automotrices a aceptar un acuerdo a cualquier costo. Hasta ahora no hubo ninguna declaración de las autoridades del gobierno brasilero censurando a Vale. Y representantes de Brasil siguen de cerca las negociaciones de Vale con los argentinos.
 
"Nadie quiere quebrar a la Argentina, pero parece cosa de autista. Ellos niegan que exista un problema con la inflación o con el tipo de cambio. Parece que estuviéramos negociando con Suecia", dijo un interlocutor del gobierno brasilero, quien acompañó las reuniones preparatorias para el encuentro de las presidentas que finalmente no sucedió. Fueron más de 5 horas de diálogo con representantes de varios ministerios, y pocos avances. Si Cristina continuara negándose a aceptar la realidad, ni toda la buena voluntad del gobierno brasilero conseguirá ayudar a la Argentina.

Más Leídas

Seguí Leyendo