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Dilma & Cristina: El proteccionismo es inflacionario

El proteccionismo tiene motivos diferentes en Brasil y la Argentina, aunque el impacto es tan negativo en uno como otro mercado. En la Argentina, mucho tiene que ver con las carencias de dólares que sufre la Administración Cristina. Luego, con el lobby de empresarios oligopólicos que así incrementan su tasa de rentabilidad como supuesta compensación por ofrecer empleo. En Brasil, este 2do. fundamento es el principal ya que no hay dificultades con el volumen de dólares. Pero las consecuencias son un descenso en la calidad de muchos productos, un encarecimiento de la cadena de valor y hasta un desabastecimiento en diversas líneas de producción. Ese tema fue muy bien ilustrado por Raquel Landim en el diario O Estado de S. Paulo.

 

 
"La semana pasada, la Cámara de Comercio Exterior (Camex) redujo de 25% a 18% el arancel de importación de papel decorativo y papel base para impresión, revirtiendo así una medida tomada en septiembre de 2012, cuando el gobierno aumentó las alícuotas de 100 productos, con la intención de proteger a la industria local. De acuerdo a fuentes escuchadas en Brasilia por el diario O Estado, otros ítems también podrán perder la protección en breve.
 
El gobierno se encuentra incómodo con los reajustes "abusivos" concretados en algunos sectores, que estarían elevando los precios mucho más allá de lo "razonable", con el objetivo de recomponer sus márgenes de lucro que andaban apretados como consecuencia de la competición con los importados. "Sinceramente, ¿qué esperaba el gobierno? Las empresas piden un aumento de aranceles de importación exactamente para elevar los precios", dijo un abogado con amplia experiencia en el área.
 
Entre los productos beneficiados a fines de 2012 estaban insumos industriales importantes, tales como el acero y las resinas químicas. Las tarifas de importación, que variaban entre 10% y 20%, aumentaron a 25%. En esos días, escribí en el blog que el gobierno estaba interfiriendo directamente en complicadas negociaciones de precios entre proveedores de materias primas y fabricantes de bienes manufacturados.
 
Hay escasos proveedores de insumos industriales y el producto importado es un estabilizador de precios. Son sectores oligopólicos, con lobbies eficientes, que, precisamente por eso consiguieron entrar en la lista de aumento de los aranceles de importación. Vale la pena destacar aún que muchos de esos sectores ya contaban con protecciones adicionales de tarifas antidumping. Era fácil, en tanto, prever que el resultado no podría haber sido muy diferente...
 
Una investigación de las colegas Márcia de Chiara y Cleide Silva, publicada a comienzos de febrero, ya mostraba que el año había comenzado con fuertes presiones de costos en varios segmentos de la industria. Los reajustes incluían a embalajes de cartón (entre 3,5% y 10%), acero (5% a 8%), resinas plásticas ( 6% a 15%) cobre (4,5%) y nylon (5%). Ese tipo de comportamientos es normal en la industria, pero la mano pesada del gobierno hizo que el tira y afloja se volcara del lado de los fabricantes de insumos.
 
Ese episodio es un ejemplo concreto del costo del proteccionismo para la economía brasilera. Y se deslizó hasta el IPCA, el principal índice de inflación en Brasil, que golpeó el 6%, próximo al techo de la meta establecida por el Consejo Monetario Nacional. La presión inflacionaria provoca preocupaciones en el Banco Central, que no descarta elevar las tasas de interés. Tal vez eso explique el resentimiento contra esos sectores de parte del Ministerio de Hacienda.
 
En una entrevista dominical en O Estado, Pedro Passos, socio fundador de la empresa Natura y presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (Instituto de Estudos para o Desenvolvimento Industrial o Iedi), afirmó que Brasil precisa en forma urgente de materias primas más baratas, para elevar la competitividad del sector manufacturero. Él elogió la reducción del costo de la energía, pero afirmó que hay otros insumos importantes, tales como el acero, cemento o productos químicos, cuyos precios están por encima del vigente en el exterior.
 
Passos enarboló una bandera delicada: pidió un desahogo de impuestos para esos sectores, acompañado de una apertura del comercio exterior, para evitar que las ganancias sean transformadas en márgenes de lucro por los oligopolios. 
 
"Además de una baja de impuestos, ¿qué más ellos precisan? ¿Financiación? ¿Inversiones? Lo haremos. Ahora precisamos de un compromiso de que las materias primas tendrán un costo internacional, caso contrario, destruiremos el resto de la cadena de valor", afirmó.
 
Esa afirmación es contraria al proteccionismo que realiza el gobierno. ¿Será que la administración Dilma Rousseff está preparada para un giro en su política comercial?".

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