Anteriormente Al-Zamel encabezó un comando formado por ex militares del ejército sirio que operaba en el sur del país. Su unidad formaba parte del Ejército Libre Sirio, en su mayoría integrado por ex efectivos del ejército nacional que se sublevaron contra el gobierno de Bashar Al Assad. El foro de la oposición, que inició su actividad en Damasco, la capital siria, el 23 de septiembre, fue convocado por el Comité Nacional Coordinador para los Cambios Democráticos en Siria.
Las razones de los rebeldes estarían relacionadas a un desencuentro entre los ex militares sirios y los mercenarios de todas las nacionalidades que operan en el país para derrocar al presidente Al Assad. Tampoco se descarta que los cruentos enfrentamientos que están costando la vida de tantos civiles sirios haya terminado por "asquear" a los militares de carrera sublevados.
300
Las fuerzas del régimen sirio bombardearon este jueves con artillería pesada varios bastiones rebeldes en todo el país donde el balance de víctimas no cesa de aumentar con al menos 305 muertos en la víspera, en la jornada más letal en 18 meses de conflicto.
Sin solución alguna a la vista para terminar con la guerra civil, la violencia se intensificaba en un transfondo de bloqueo diplomático internacional que tampoco varía. Los Comités de Coordinación Local denunciaron que 343 personas perecieron por la represión de las fuerzas del régimen, mientras que la Comisión General de la Revolución Siria señaló que fueron 313.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos indicó que durante la jornada de ayer hubo más de 300 fallecidos, de los que 211 eran civiles y el resto combatientes de la oposición y miembros de las fuerzas progubernamentales. El director del Observatorio, Rami Abdurrahman, confirmó que se trata del día más sangriento desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Bashar al Assad.
Todas las organizaciones coincidieron en que el mayor número de víctimas se registró en Damasco y su periferia, aunque también hubo muertos en otras provincias como Deir al Zur (este), Deraa (sur), Hama (centro), Alepo (norte), Homs (centro) e Idleb (norte).
La Comisión señaló que en las localidades de Barze y Ziabiya, en las afueras de la capital, los leales al presidente ejecutaron a familias enteras, al igual que en Deir al Zur. Los grupos de la oposición informaron ayer de que 16 personas de tres familias habían sido ejecutadas a disparos por "shabiha" (milicianos progubernamentales) en Barze.
Entre los muertos había varias mujeres y menores de edad. La Comisión resaltó, además, que 15 personas detenidas en Hama fueron asesinadas y arrojadas a un pozo de agua en el barrio de Al Arbain. Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas para trabajar.
Esos sucesos coincidieron ayer con un doble atentado contra la sede del Estado Mayor de la Defensa en Damasco, que se cobró la vida de cuatro guardias del edificio y que fue reivindicado por el rebelde Ejército Libre Sirio (ELS).
Asimismo, el periodista Maya Nasser, corresponsal de la televisión oficial iraní en inglés PressTv, fue asesinado por los disparos de un francotirador en la capital siria, informó su propia emisora. También resultó herido el responsable de la oficina de PressTv y de la también estatal televisión iraní en árabe Al Alam en la capital siria, Husein Mortada.
El conflicto que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25 000 muertos, mientras que 2,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y más de 250 000 se han refugiado en los países vecinos, según Naciones Unidas.
Al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, USA pidió al Consejo de Seguridad “tratar una vez más” de encontrar un acuerdo para poner fin al derramamiento de sangre en Siria, y el jefe de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, lamentó los “desacuerdos” en el seno de esta instancia. Las potencias occidentales y varios países árabes reclaman la salida del presidente Bashar Al Asad que quiere terminar “a cualquier precio” con los “terroristas”, como denomina a los rebeldes.
De su lado, China y Rusia rechazan toda injerencia en los asuntos de su aliado sirio. En tanto, en el terreno, decenas de civiles mueren todos los días en los bombardeos aéreos y de la artillería de las fuerzas del régimen, los combates entre soldados y rebeldes y las ejecuciones sumarias, según las ONG.