Además de esa razón, es diferenciable porque tanto el voley, el básquetbol y el handball (que en el primer partido también había caído -contra Islandia- se enfrentaron con Potencias: Italia y Francia, en el caso de los dos últimos seleccionados. El vóleibol luchó y perdió en cuatro sets con los italianos, uno de los equipos más fuertes del planeta, tras aquel debut en tres sets frente a Australia.
El caso del básquet fue, por momentos, ajustado. Perdió por 71 a 64 con Francia, que tuvo a un Tony Parker brillante. Argentina tuvo errores en la definición y baja efectividad que determinaron la derrota, con un goleo notablemente inferior al de Lituania, contra quien tod salió perfecto.
La caída del handball era la más esperable, ya que enfrentaba al seleccionado galo, el último campeón olímpico y uno de los mejores de la historia.
En los deportes individuales, Juan Mónaco cayó en octavos de final con Feliciano López en sets corridos y la única esperanza está puesta ahora en Juan Martín Del Potro, quien este miércoles enfrentará al francés Gilles Simon y comenzará su participación en el dobles mixto.
En judo, en tanto, Emmanuel Lucenti quedó a un combate de luchar por la medalla de bronce y debió conformarse con un diploma por su séptimo lugar en la categoría de 81 kilos. También perdió la dupla argentina de beach volley (segunda consecutiva), conformada por Zonta y Gallay: fue 2-0 con las españolas Baquerizo y Fernández.
La verdad, por el momento no vienen bien los Juegos para los argetinos que comandan el presidente del C.O.I Gerardo Werthein y el Secretario de Deportes Claudio Morresi.