Aunque especificó que Moscú está lejos de apoyar directamente al gobierno del presidente Bashar Al Assad, Lavrov estimó muy difícil su salida voluntaria del poder.
Cuando se habla de la operación "Volcán de Damasco", "La batalla por la capital" o del "combate decisivo", aprobar en ese contexto una resolución que limite en algo al gobierno sirio significa un apoyo directo a un supuesto movimiento revolucionario, declaró el jefe de la diplomacia rusa.
"Las discusiones (en el Consejo de Seguridad de la ONU) continúan, pero de ninguna forma podemos aceptar ni el artículo séptimo de la Carta de Naciones Unidas (sobre el empleo de la fuerza) ni nuevas sanciones contra Siria", explicó Lavrov.
El titular del Exterior anunció que en las conversaciones de ayer con el enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, el presidente ruso, Vladimir Putin, recalcó la necesidad de presionar a todas las partes en Siria para terminar con la violencia.
Con esa posición estuvo de acuerdo Annan, aclaró Lavrov, quien estimó difícil pronosticar cómo tal propuesta se llevará al Consejo de Seguridad.
"Varios de nuestros colegas consideran necesario imponer sanciones unilaterales al estado mesoriental", afirmó el canciller.
Carecemos de una respuesta clara al indagar sobre qué resultados puede dar un embargo de armas a Siria, después que se aplicó en Libia la misma medida y la oposición armada se pertrechó de todas formas, en flagrante violación de resoluciones de la ONU, denunció.
Las naciones occidentales, en lugar de llamar a la calma a las formaciones armadas, más bien las alientan para que continúen sus acciones bélicas, opinó el ministro ruso.
Realizar presiones solo sobre una de las partes significa crear condiciones para el paso de la situación a una guerra civil y ello constituye una intromisión en los asuntos internos de un estado, estimó el diplomático ruso.
En opinión de Lavrov, en Siria continúa un conflicto armado interno, término usado en realidad en el derecho internacional, pues el de guerra civil no está contemplado, acotó el canciller.
ONU
La misión británica en las Naciones Unidas indicó hoy que el enviado internacional a Siria Kofi Annan pidió posponer una votación sobre el país prevista para este miércoles en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El Consejo de 15 naciones tenía previsto celebrar un encuentro hoy para votar sobre la renovación del mandato de la misión de observadores militares en Siria, que finaliza oficialmente sus labores de tres meses el viernes, informó DPA.
En el órgano de la ONU se están manejando dos propuestas diferentes para una resolución contra Siria, una de Rusia y otra presentada por USA, Francia, Reino Unido, Alemania y Portugal. Por el momento no se logró un acuerdo de compromiso entre ambos borradores.
Tras el atentado de este miércoles contra un edificio de las fuerzas de seguridad en Damasco que le costó la vida al ministro de Defensa, Daud Rajha, al cuñado del presidente Bashar al Assad Asef Shawkat y al asistente del vicepresidente sirio y ex ministro de Defensa Hassan Turkmani, varios líderes occidentales pidieron una rápida resolución de la ONU para poner fin a la violencia en Siria.
El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió hoy apoyo al presidente chino, Hu Jintao, para acabar con la violencia en Siria, al inicio de su visita oficial a China.
En un intento de conseguir el respaldo de China para imponer medidas más duras contra el régimen sirio, Ban se reunió este miércoles con el canciller chino, Yang Jiechi, y el mandatario, a quien les dijo que China es primordial para alcanzar una solución en Siria.
“China puede jugar un papel importante. Esa es una de las razones por las que estoy aquí”, afirmó el jefe de la ONU, tras señalar que la situación en el país árabe es “muy grave” y que corresponde a la comunidad internacional hacer algo para frenar la violencia.
Al igual que Rusia, China ha manifestado ante el Consejo de Seguridad de la ONU su rechazo a imponer sanciones contra el gobierno sirio y una intervención militar extranjera, argumentando que la situación puede agravar y que la solución debe alcanzarse por la vía diplomática.
El secretario general de la ONU consideró que es hora de que la comunidad internacional se una y adopte una postura común para poner fin a la violencia, que ha cobrado la vida de más de 15 mil personas desde el levantamiento de las protesta contra el gobierno del presidente sirio Bashar al Assad.
"Muchas personas han perdido la vida... Espero sinceramente que los miembros del Consejo de Seguridad se unan para tomar acciones”, dijo Ban, quien llegó a China para asistir a la V Reunión Ministerial del Foro de Cooperación China y África (FOCAC), que inicia mañana jueves.
En una declaración oficial, tras sus encuentros con Yanh y Hu, el titular de la ONU expresó que los líderes chinos apoyan su visión de que la situación en Siria es grave y que es urgente tomar medidas para acabar con la violencia.
El vicepresidente de China, Xi Jinping, afirmó este miércoles que China continuará apoyando y participando en el trabajo de la ONU en múltiples áreas, al termino se su reunión con Ban, según un reporte de la agencia estatal de noticias Xinhua.
Sin mencionar de manera explícita a Siria, Xi dijo que China confía en que el organismo mundial haga más esfuerzos positivos en pro del desarrollo pacífico del mundo e impulse el desarrollo mundial con base en el respeto de la soberanía de cada país.
El vice presidente chino dijo que, en clara alusión a su postura en torno a Siria que “China siempre propone y apoya el multilateralismo, acata las reglas y los principios de la Carta de la ONU, y reconoce la autoridad y la función de la ONU”.
El llamado de Ban y la postura del gobierno chino se dan en momentos en que el Consejo de Seguridad se prepara para votar mañana la renovación de su resolución sobre la prolongación de la misión de la ONU en Siria.
Turquía
A su tiemp, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, defendió hoy en Moscú una transición siria con la participación de todas las partes en conflicto, el Gobierno de Bachar al Asad y la oposición, tras mantener una reunión bilateral con el presidente ruso, Vladímir Putin.
Los dos líderes manifestaron su apoyo a los acuerdos alcanzados por el llamado Grupo de Acción para Siria el pasado 30 de junio en Ginebra, que contemplan la creación de un "órgano de transición gubernamental" con participación del régimen de Damasco y de los grupos de la oposición.
"La reunión celebrada en Ginebra es, en realidad, una importante hoja de ruta y creemos que podemos alcanzar resultados en el marco de las decisiones tomadas" en la conferencia de paz sobre Siria de esa ciudad suiza, declaró Erdogan en rueda de prensa celebrada al término de las conversaciones bilaterales.
Putin, quien se reunió la víspera con el mediador internacional para Siria, Kofi Annan, mostró hoy su satisfacción por el apoyo de Turquía, que calificó como "una buena base para concordar las posturas en el futuro".
El primer ministro turco dijo ante los periodistas que el destino de Siria debe ser decidido por el pueblo de ese país árabe y se pronunció "categóricamente en contra de la violación de la integridad territorial de Siria".
El líder turco subrayó que en la situación actual, con el mandato para la misión de observadores de la ONU a punto de expirar, las decisiones más importantes están en manos de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
La comunidad internacional se debate en estos momentos en la ONU entre la opción occidental de amenazar con sanciones a Asad si no cumple con el plan de paz de Annan o prorrogar sin condiciones el mandato de la misión internacional de observadores de la ONU, como propone Rusia.
El Reino Unido anunció que llevará hoy a la votación del Consejo de Seguridad un proyecto de resolución que prevé la aplicación del artículo 7 de los Estatutos de la ONU (que abre la vía a sanciones e incluso una intervención militar), si Damasco no cumple inmediatamente todas las condiciones del plan de paz de Annan.
Las consultas entre Putin y Erdogan en la capital rusa se produjeron en un momento de máximo recrudecimiento del conflicto, con los combates en Damasco entre las tropas del régimen y la oposición armada y los atentados que hoy se cobraron la vida del ministro de Defensa y otros altos cargos de la cúpula siria.
Los líderes de Rusia y Turquía también trataron el incidente del cazabombardero turco F-4 derribado por las fuerzas aéreas sirias el pasado 22 de junio.
Erdogan aseguró que Rusia no ha ofrecido a su Gobierno documentos sobre el incidente, que derivó en un grave conflicto diplomático entre Siria y Turquía.
"De momento hemos intercambiado información, pero no hemos intercambiado documentos después del incidente. Habíamos hablado por teléfono con el señor Putin. Nos han dado información", precisó el jefe del Gobierno turco.
Moscú ha reiterado en varias ocasiones que dispone de pruebas documentales que demostrarían que el avión militar turco había invadido el espacio aéreo sirio.
Además del conflicto en Siria, Putin y Erdogan abordaron asuntos de orden bilateral, en particular las perspectiva de desarrollo de las relaciones económico-comerciales entre Moscú y Ankara.
Después de Alemania, Rusia es el socio comercial más importante de Turquía. El año pasado los intercambios comerciales ruso-turcos alcanzaron los US$ 31.800 millones, con un incremento del 26 por ciento respecto de 2010.