Pero lejos de salir del letargo, siguió regalando minutos para que los sanjuaninos, pese a su escases de recursos, se transformaran en el dominador del juego y de las acciones más importantes del partido.
Por eso tampoco extraño que en otra pelota aérea que llegó al área de la 'Lepra' , Gastón Caprari, aprovechara el quedo de los defensores y la salida tardía de Peratta para marcar el segundo y dejar con la boca abierta a todo Newell's que no lograba salir de su asombro, ante un equipo que pese a los pocos intentos rojinegros demostraba su endeblez defensiva.
Del lado rosarino, los de Gerardo Martino no encontraban la brújula y carecían de actitud como para nivelar el desarrollo a falta de virtudes futbolísticas. No aparecían Leonel Vangioni ni Lucas Bernardi y arriba no llegaba la pelota. No sorprendió así que, a los 26, Caprari cabeceara a la red un centro desde la derecha y ampliara diferencias.
Sin embargo, en su primera llegada a fondo, la Lepra pudo descontar. Un tiro libre frontal de Víctor López dejó a Pablo Pérez mano a mano con Leonardo Corti en una desatención defensiva y el volante no perdonó.
Ya en el complemento, el local decidió cuidar más el marcador y aprovecharse de la necesidad de los santafesinos, que confirmaban que no atravesaban su mejor noche. Sólo llegaron con un disparo cruzado y desviado de Vangioni, el mismo que se iría expulsado por doble amarilla a los 36 para mermar las posibilidades rojinegras. Luego, Peratta, le tapó el tercero a Caprari.
Al final, toda la alegría se quedó en tierras sanjuaninas, en donde sueñan más fuerte que nunca con salvarse de todo. Del otro lado, Newell´s se quedó masticando bronca y lejos de su ilusión de alzar el título.