Sin embargo, los almirantes chinos, posibles rivales de estos buques, muestran muy poca preocupación por la eventual aparición de “balas de plata” de la ciencia ficción estadounidense en el Pacífico e incluso se están burlando de los “invisibles”.
Fue el chistoso almirante chino, Zhang Zhaozhong, colaborador afiliado a la Universidad Nacional de Defensa de China, quien se burló de la publicidad que rodea al ambicioso proyecto. Al respecto dijo que a pesar de su diseño y alta tecnología, la nave podría ser echada a pique por una flotilla de embarcaciones pesqueras cargadas de explosivos. Si suficientes lanchas fueran movilizadas para tal fin, algunas de ellas podrían conseguir abrir un agujero en su casco, expresó.
Además, la misma necesidad de contar con estas modernas naves es cuestionada “en casa” por su costo por unidad, que ya ha sobrepasado los US$ 3.000 millones. Los críticos estadounidenses están seguros de que los autores del proyecto y sus defensores del Pentágono simplemente están 'chupando dinero' de la Tesorería nacional, obsesionados por las “tecnologías del futuro”. A juicio de muchos expertos, una alternativa más “predecible” sería potenciar la Armada convencional.
Cabe recordar que el proyecto del nuevo destructor ya fue “hundido” por el Congreso estadounidense que redujo drásticamente las asignaciones para su construcción. Inicialmente la implacable Armada estadounidense había pedido 32 naves de este tipo pero más tarde su cantidad fue reducida a 24 y después a 7. Ahora en los astilleros se encuentran tres destructores Zumwalt.
En este contexto varios expertos estadounidenses recuerdan la historia del problemático avión de combate de quinta generación F22 Raptor que de momento infunde susto a varios pilotos estadounidenses, que se niegan a volar este 'milagro del Siglo XXI'. Pero antes de que esta aeronave presentara problemas con el sistema de oxígeno, el proyecto había sido abandonado por el Pentágono por su alto costo. Sin embargo, su sucesor, el caza multifuncional F-35, pensado como una alternativa más barata a F-22 se convirtió en el proyecto más caro y más problemático en la historia del Pentágono.
El analista internacional Lajos Szaszdi opina que el debate acerca del barco subraya la necesidad de La Casa Blanca de recortar en gran parte el presupuesto de defensa, tras las guerras inútiles en el extranjero.
“EE. UU. ha sido víctima de las guerras de Irak y de Afganistán, han gastado tanto en esas guerras que ahora se han visto obligados a recortar el presupuesto de defensa, en vista también de la gran deuda nacional que tienen y que va en aumento”, aseguró Lajos.