El abogado penalista completó que el ministro "no puede decir con tanta liviandad que (la medida) es porque no estaba bien el sistema ferroviario, que era por deficiencias, que la culpa es del concesionario, cuando, en realidad, el Estado, a través del propio De Vido, es el que debía controla". Dalbón, al argumentar la denuncia judicial que radicará contra el funcionario kirchnerista, sostuvo que De Vido "tiene que ser investigado y no puede llegar a zafar de esta causa". Advirtió que el ministro "está haciendo las veces de 'me voy abriendo'" y se quejó al decir que "el Estado es igual o más responsable que TBA".
"El Gobierno se empezó a abrir de TBA cuando se dio cuenta de que se vienen las declaraciones de los funcionarios Schiavi y Ricardo Jaime y, de alguna manera, quiere marcar una diferencia para tratar de obtener impunidad en la causa judicial", alertó. En ese sentido, advirtió que "tampoco hay que olvidarse de Sícaro y Luna".
Por último, consideró que Mario y Claudio Cirigliano, dueños de la corporación COMETRANS, a cargo de TBA, el primo de los empresarios, Roque, alto ejecutivo de la ex concesionaria, y otros "directivos operativos" de esa empresa, puede acusárselos en la causa como "estrago doloso", pero luego de las indagatorias que deberán afrontar.