El asesinato ocurrió poco antes de la medianoche. El reportero, de 42 años, había trabajado 17 años en la sección de política del periódico regional 'O Estado do Maranhao' y escribía sobre el crimen y la corrupción de ese Estado en su blog, que se había convertido en los últimos cinco años en uno de los más populares de la zona.
El secretario de Seguridad Pública de Maranhao, Aluísio Mendes, declaró a la prensa que el asesinato "sin duda fue por encargo".
Según trascendió, el arma utilizada en el crimen era calibre 0.40, de uso exclusivo de la Policía.
La organización Reporteros sin Fronteras emitió un comunicado reclamando el esclarecimiento de la muerte de Décio Sá, de 42 años.
"Este asesinato, rigurosamente planificado, debe alertar a las autoridades sobre la seguridad de los periodistas en las regiones norte y noreste del país", denunció Reporteros Sin Fronteras.
En 2011 fueron asesinados tres periodistas brasileños y en los últimos tres meses otros cuatro, incluido Décio Sá.
"Parece muy claro que el asesinato de Décio Sá ocurrió debido a la cobertura que hacía de delitos de pistoleros en Maranhao", dijo al sitio informativo G1 el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Diarios (ANJ) brasileña, Ricardo Pedreira.
El periodista brasileño Paulo Roberto Cardoso Rodrigues, conocido como Paulo Rocaro, fue asesinado a tiros en febrero en Ponta Pora, cerca de la frontera con Paraguay.
Una semana antes, Mario Lopes, otro periodista que dirigía el sitio web "Vassouras na net", que denunciaba a políticos, jueces y policías, fue asesinado a tiros junto a su novia en el sur del estado de Río de Janeiro.
También fue asesinado este año Laercio de Souza, periodista de la radio Sucesso, en Camaçari, del turístico estado de Bahía, en el noreste.
El asesinato de Sá se produjo un día después de que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertara sobre las amenazas a la prensa en Brasil.