La previsión del BM se encuentra 0,3 puntos porcentuales por debajo a los pronósticos anunciados ayer miércoles (11/04) por el Banco Asiático de Desarrollo (BAD) que marcó el PIB de China en un 8,5% para 2012, un crecimiento motivado por su fuerte inversión, el aumento del consumo privado y una economía mundial más estable. También se lanzaron otras predicciones sobre el futuro de la economía del gigante asiático, nada más lejos que el mes pasado, el primer ministro chino, Wen Jiabao, bajó la meta del PIB al 7,5%.
El crecimiento económico del país asiático en 2012 se verá impulsado por la demanda interna que contribuirá con 8,4 puntos. Según el BM, el aumento del consumo se ralentizará ligeramente debido en parte a efectos básicos y su vez, el incremento de inversión marcará una destacada desaceleración. Al mismo tiempo, el comercio mundial permanecerá débil y la demanda externa sustraerá 0,3 puntos porcentuales del crecimiento, que se mantendrá moderado y estas tendencias continuarán dominando en 2013, anticipó el banco en su informe.
Por lo que respecta la inflación, la tasa aumentará en un 3,2% este año, a medida en que el crecimiento se ralentice, los precios de los productos básicos registren bajadas y el mercado inmobiliario sea más inactivo, según la institución. En cuanto al comercio exterior de China, este sector experimentará una mejora, ya que los precios de las importaciones dependientes de los artículos básicos se reducirán más que los de las exportaciones dominadas por las manufacturas.
La apreciación de la moneda china, Renminbi, o el yuan, también aflojará su paso en la medida en que la débil economía externa continúe influyendo en el volumen y los precios de las exportaciones, dice el documento. El superávit de cuenta corriente crecerá un 3% del PIB en 2012 y un 3,3% en 2013. La recuperación comercial compensa la originalmente baja balanza comercial producida por el bajo volumen de exportaciones y el aumento de importaciones. Es por tanto, que tal situación provocará que el superávit protagonice un aumento el año que viene y pese a los continuos flujos netos de capital, la reserva de divisas se incrementará más lentamente.
Por su parte, el BM también ha pasado a advertir sobre 2 importantes riesgos para el crecimiento económico de China: la capacidad de los países de renta alta de evitar una recesión económica y la actual modificación en el mercado inmobiliario nacional.
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Al respecto es muy interesante el post de
Iván Manez en
Globalasia que
se cuestiona si, al final, China crece o decrece:
“Está claro que la economía no es una ciencia exacta, y menos aún las predicciones económicas, y menos si se trata de China, un país donde la estadística es en sí un caso de estudio. Todo este comentario tiene que ver con las declaraciones de Zhang Xiaoqiang, viceministro de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC, por sus siglas en inglés) quien ha asegurado que China podrá crecer un 8,4% en el primer trimestre de 2012. ¿Qué ha sido de las pasadas declaraciones de Wen Jiabao advirtiendo que China crecerá este año un 7,5%?
Con este anuncio se ratifican 2 cosas; la primera es que, como ya ha sucedido en otras ocasiones, las autoridades chinas prefieren rebajar públicamente sus datos de crecimiento a principio de año, para sorprender al mundo entero en la recta final. Esto, como he dicho, no es nuevo, y tiene sentido si se tiene en cuenta que a finales de año se producirá en China un cambio de líderes. ¿Qué mejor despedida para Hu Jintao y Wen Jiabao a su pueblo que anunciando una mejora del crecimiento del 7,5% al 8%?
Lo segundo que demuestra este aviso de Zhang es que China está más viva de los que muchos han empezado a tildar como el “desinfle del dragón”. Nos guste más o menos a unos o a otros, en el actual modelo global, nos interesa que China siga creciendo. Que se lo digan a los países latinoamericanos que ya han empezado a sufrir ese “soft landing” asiático. O no hay que ir tan lejos, pongamos como ejemplo Europa, deseosa de que los chinos sigan comprando deuda europea, y que este gesto, sea interpretado como una puesta del gigante por un modelo en decadencia”.
Eso si, de confirmarse la predicción del BM, el crecimiento chino sería el más bajo desde 1999, cuando la economía asiática aumentó su PIB un 7,6%.
El Banco Mundial prevé, por otra parte, que la inflación en China, una de las principales preocupaciones macroeconómicas del régimen comunista el pasado año, se modere a un 3,2% en 2012, tras haber sido del 5,4% en 2011.
En este indicador, el BM es más optimista que el Gobierno chino y el BAD, quienes esperan que el IPC crezca este ejercicio en torno a un 4%.