Hasta ahora, la única manera de restringir estos contenidos era quitándolo a nivel mundial. A partir de hoy, poseemos la capacidad de retener el contenido de los usuarios de un país determinado de forma reactiva, mientras que para el resto del mundo este contenido se mantendrá disponible. También hemos construido una plataforma para comunicar de manera transparente a los usuarios cuando el contenido es retenido y por qué.”
El anuncio de Twitter da un giro a su política de uso. El año pasado, el consejero general, Alex Macgillivray declaró que la compañía estaba en el «ala de la libertad de expresión del partido de la libertad de expresión». La decisión se toma un año después de que su red permitiera expandir las revoluciones árabes, una posibilidad más lejana tras este nuevo estándar de libertad de expresión.
La compañía ha tratado de hacer este proceso más transparente. Twitter ha llegado a un acuerdo con un sitio web independiente, chillingeffects.org, donde aparecerán todos los detalles de las intervenciones. La red social, además, informará a los usuarios en el caso de que un tuit sea bloqueado: "Si se nos solicita bloquear un mensaje en un determinado país, vamos a tratar de contactar con el usuario".
“Uno de nuestros principales valores como empresa es la de defender y respetar la voz de cada usuario. Trataremos de mantener el contenido hasta donde y cuando podamos, y seremos transparentes con los usuarios cuando esto no sea posible. Los tweets deben continuar con su flujo”.
Los usuarios no tardaron en mostrar su descontento e indignación. #TwitterCensura es el hashtag más utilizado en habla hispana, tendencia que se ha replicado en el resto de los idiomas. Los grandes interrogantes en este momento, vertidos en menos de 140 caracteres, hacen referencia a los límites de esta nueva norma, la cual se muestra, a priori, por demás ambigua. ¿Será el inicio de una nueva era en Twitter?.